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		<title>Magazine - minority-report</title>
		<link>http://www.blogdecine.com</link>
		<description>
Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>2012-05-25 23:01:39</pubDate>

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      <title><![CDATA[Steven Spielberg: 'Minority Report', un mundo sin libertad]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-minority-report-un-mundo-sin-libertad</link>
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      <pubDate>Sat, 12 Dec 2009 17:49:44 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image29526" src="http://img.blogdecine.com/2009/12/minority_report26_500.jpg" class="centro" alt="minority_report26.jpg" /></p>

	<p><blockquote><br />
&#8220;Es divertido observar lo que une a todos los seres vivos&#8230;cuando las cosas van mal, y la presión se hace insoportable, todas las criaturas de la Tierra se esfuerzan por una única cosa&#8230;su propia supervivencia&#8221;</p>

	<p>- Dra. Iris Henimen</blockquote></p>

	<p>Después del parón de tres años después de <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-salvar-al-soldado-ryan-portentosa-pelicula-belica">&#8216;Salvar al soldado Ryan&#8217;</a>, Spielberg regresó con tres proyectos muy distintos que filmó en pocos meses, una forma de trabajar que ha venido cumpliendo bastante a menudo. Tres películas muy distintas entre sí, <strong>aunque las dos primeras fueran relatos de ficción científica</strong>. De modo que apenas un año después del fracaso comercial y crítico de <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-inteligencia-artificial-relato-personal-pero-irregular">&#8216;Artificial Intelligence&#8217;</a>, llegaba a las pantallas de todo el mundo su primera colaboración con <strong>Tom Cruise</strong>, un policiaco futurista con el que esperaban, además de un gran éxito popular, profundizar en algunos temas sociales, muchos de los cuales, a día de hoy, no es que suenen próximos, es que ya están aquí.</p>

	<p>En mi opinión, si <strong>&#8216;Inteligencia artificial&#8217;</strong> daba, en cierto sentido, la auténtica medida del talento de Spielberg, con sus luces (no pocas) y sus sombras (demasiadas), proyectos como &#8216;Minority Report&#8217;, mucho más humilde y contundente que la anterior, <strong>ofrecen una serie de características que se echan en falta en la carrera de este gran director:</strong> menor autorreflexión sobre el material tratado, y por eso mucha más espontaneidad y capacidad de análisis; exploración de temas universales de un modo menos autocomplaciente (aunque muchos de ellos se pudieran haber desarrollado más, como veremos); personajes menos impuestos por las debilidades spielbergianas y por ello más vivos. No es cine excepcional, ni mucho menos, pero sí notable en muchos aspectos.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Comienzo brillante, desarrollo a trompicones, una vez más</h2>

	<p>Steven Spielberg nombraba, extrañamente a mi juicio, a <strong>John Huston</strong> y a <strong>&#8216;El halcón maltés&#8217;</strong> (una de las películas más torpes del maestro), como su influencia más directa a la hora de enfrentarse a la realización de ésta película. No veo yo, como a menudo me pasa con las declaraciones de este tipo en Spielberg, ninguna huella de aquella película en esta. Más bien sus imágenes, las mejores, nos remiten a la fuerza del mejor Hitchcock. Y es que creo que si el orondo británico hiciera películas hoy día, y le hubiera dado por la ficción científica, quizá podría haber hecho algo parecido a este relato, <strong>que comienza de manera magistral con la imagen borrosa de dos amantes, que son dos sombras besándose, y el corte a la imagen de unas inquietantes tijeras</strong>. Sin lugar a dudas, este es uno de los mejores arranques en toda la carrera de su director.</p>

	<p>Los primeros diez minutos te muestran todo lo necesario sin necesidad de diálogos explicativos ni imágenes de relleno. John Anderton (Cruise) dirige la unidad de &#8216;Pre-Crime&#8217;, encuentra al futuro asesino, viaja hacia allí, y evita el asesinato &#8216;in extremis&#8217;. Hay un ritmo y un ingenio en estos minutos realmente admirables. La precisión con la que Spielberg planifica, monta y sonoriza este comienzo, está al alcance de muy pocos. Por otro lado, nos introduce en un mundo futuro de una coherencia y realismo (con algunos defectos que ya comentaremos) muy trabajados, <strong>que la sitúan en un lugar de privilegio entre los hallazgos de este género</strong>, aunque sean nada más que detalles como los carriles para circular en ciudad, o la lectura de retinas en cualquier punto de la urbe. En esos primeros diez minutos se nos dibuja con precisión de entomólogo a una pareja en caída libre, y a un jefe de polícia dedicado y con rasgos de pelele del poder, y a su equipo de colaboradores.</p>

	<p>A partir de este comienzo, se pueden establecer una serie de ramificaciones morales y emocionales muy interesantes, aunque no todas estas arterias subterráneas están profundizadas con el mismo rigor y con similar inspiración. Con la aparición de <strong>Max Von Sydow</strong> (un intérprete incombustible, que aquí hace un trabajo perfecto), y de <strong>Colin Farrell</strong> (un magnífico actor, un tanto infravalorado, que aquí da muestra, una vez más de su naturalidad y saber hacer), la historia sube enteros, y ya pasamos al capítulo de las explicaciones, que son breves y concisas. Además, en los diálogos de <strong>Scott Frank</strong> y <strong>Jon Cohen</strong>, <strong>se apuntan interesantes líneas dramáticas que aunque luego no lleguen a nada</strong>, son tremendamente estimulantes, como cuando Witwer, el personaje de Farrell, insinúa el carácter metafísico, demiúrgico casi, del trabajo que realizan.</p>

	<p><img id="image29527" src="http://img.blogdecine.com/2009/12/minorityreportr2pic1_500.jpg" class="centro" alt="minorityreportr2pic1.jpg" /></p>

	<p>Pero hay más detalles interesantes que parece que van a provocar futuras conclusiones que nunca tienen lugar, ni siquiera sucintamente. Como la brillante conversación entre Anderton y Witwer sobre el carácter aleatorio del futuro, y la posiblidad de que los asesinatos futuros por los que se procesa a los pre-criminales en realidad no sucedieran. Además de que, técnicamente, no han hecho nada, aunque llegaran a hacerlo. Farrell, que aceptó el papel después de que <strong>Javier Bardem</strong> (&#8220;no quiero hacer un Spielberg cuando esto suponga saltar por tejados, sino cuando suponga contar por ejemplo la historia de los nazis&#8221; ...sin comentarios) lo rechazara, es el perfecto antagonista, inicial, de Cruise. <strong>A la aparente asepsia y nobleza de Anderton, Witwer opone su chulería y desvergüenza naturales</strong>. Pero la confrontación entre ambos, lamentablemente, durará poco una vez que Anderton se vea forzado a huir y a encontrar una salida a su pesadilla.</p>

	<p>El relato adolece de fluidez y de un crescendo que a Spielberg, como hemos visto en este largo análisis a su carrera, siempre le ha costado lograr, salvo en contadas ocasiones. Cuando Anderton obtiene la información de la Dra. Henimen (sorprendente <strong>Lois Smith</strong>) se inicia su búsqueda del informe minoritario, y la película avanza en una nueva dirección que se hacía imprescindible, pues ya, tan pronto, parecía que la energía de la película se agotaba. Y cuando nos agotamos de la huida agónica de Anderton, obtenemos el emotivo momento en que Agatha (una soberbia <strong>Samantha Morton</strong>) extrae todo el dolor de Anderton especulando sobre lo que habría sido de su hijo perdido. Tom Cruise, por cierto, está estupendo, en un papel, digamos, políticamente incorrecto. <strong>Hay turbiedad y dificultad en un policía cuyo hijo pequeño está desaparecido</strong>, y presuntamente muerto, y su mujer le abandonó, además de sus problemas con las drogas. No recuerdo ningún papel de Cruise-estrella en el que esté enganchado a ninguna clase de droga.</p>

<h2>Rasgos de estilo</h2>

	<p>Siendo &#8216;Minority Report&#8217; un tech-noir (rasgo acuñado en el primer <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/james-cameron-iii-huir-o-morir">Terminator</a>) su formalización parte de varias premisas lógicas y aceptables, y las lleva aún más allá en una puesta en escena sin duda deslumbrante, de factura perfecta y algo más. Un ejemplo de cine de autor en una gran superproducción. Spielberg se entrega, sin pudor, a las angulaciones del cine negro más extremo, con abundantes picados y contrapicados, con una luz de altos contrastes, en un buen trabajo de Janusz Kaminski, que filma en Super35 con un formato panorámico muy amplio, pero que jamás pierde el control del mismo. <strong>Hay sobreexposición en esta película, pero muy elegante, así como una degradación en su gama cromática. </strong></p>

	<p>Se puede decir que Spielberg se entrega sin desmayo a una narración que alterna, con algunas fisuras, lo trágico con la acción, y esta con el suspense. Y sale vivo del empeño, lo cual no es poco, aunque a medida que avanza la película, una vez más, pierde capacidad de arrastre emotivo. Con gran habilidad, nos introduce en el dolor de Anderton por el drama de su hijo desaparecido, para después deslumbrarnos en una persecución que deja todos los logros de la saga de <strong>&#8216;Mission: Impossible&#8217;</strong> en agua de borrajas. Aunando los logros visuales de &#8216;Salvar al soldado Ryan&#8217; (la cámara en mano, el uso frenético de la cortinilla del diafragma) con su habilidad para la dinámica, probada en los Indiana y su aventura marina, nos regala una sucesión insuperable de secuencias de acción, <strong>una colección de cumbres  que externamente no decaen </strong>(salvo por algunos chistes malos marca de la casa, como esa carne a la parrilla calcinada por el fuego de los propulsores), aunque internamente se echa en falta una mayor indagación en Anderton (que felizmente tendrá lugar en la segunda colaboración Cruise-Spielberg) y en diversos temas muy interesantes ya señalados.</p>

	<p>El diseño de producción, lógicamente, recuerda en muchos detalles al de &#8216;Inteligencia artificial&#8217;, aunque Spielberg es lo suficientemente inteligente como para diferenciarlas debidamente. Alex McDowell, en ese sentido, desarrolla aspectos en común con Rick Carter, pero también sabe desligarse de él. Los mundos de ambas películas comparten luminosidad tecnológica y ciertos diseños, pero se alejan sucintamente en el tono del ambiente que tratan. Así, la primera es más elegíaca, mientras que esta es directamente tétrica, aunque se echa en falta un mayor feísmo en algunos interiores. Aunque para texturas, <strong>las que aporta un inspiradísimo John Williams en una partitura soberbia</strong>, un tanto olvidada por sus seguidores. </p>

	<p><img id="image29528" src="http://img.blogdecine.com/2009/12/minority_report30_500.jpg" class="centro" alt="minority_report30.jpg" /></p>

	<p><strong>Mi plano favorito es ese en el que las arañas recorren todo un complejo de apartamentos en busca de Anderton</strong>, leyendo las retinas de los vecinos. Un plano que perfectamente podría haber filmado el director de <strong>&#8216;La ventana indiscreta&#8217;</strong>. No hace falta más discurso que esa imagen, en la que en favor de una relativa seguridad, se pierde todo derecho a la libertad e intimidad personal. La cámara de Spielberg se muestra más inquieta, más nerviosa que nunca. No hay reposo, el nervio es el de la paranoia y la inseguridad absolutas en un mundo, en teoría, libre por fin de asesinatos. Por eso asombra la desgana y la poca convicción de su tramo final, poco creíble y escasamente dramático, que se erige como uno de los anticlimax más clamorosos de toda la carrera de Spielberg.</p>

<h2>Conclusión</h2>

	<p>Por poco que aporte el visionado de la parte final de la película, queda ese regusto a filme de género muy elaborado y con zonas de gran intensidad y autoexigencia, en las que el director da fe de su inmenso talento para la aventura y el drama. Con sus leves arritmias, este es un filme notable, vigoroso y conmovedor, con el que Spielberg se afirma en una década de gran coherencia para él. </p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[A Steven Spielberg se le dan fatal los finales]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/directores/a-steven-spielberg-se-le-dan-fatal-los-finales</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/directores/a-steven-spielberg-se-le-dan-fatal-los-finales</guid>
      <pubDate>Mon, 10 Aug 2009 17:22:59 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image27317" src="http://img.blogdecine.com/2009/07/spielberg_munich.jpg" class="centro" alt="spielberg_munich.jpg" /></p>

	<p>Hace pocos días, con motivo de la entrada que tuvo como protagonista al antes interesante y ahora aburrido <strong>Tim Burton</strong>, un comentarista que tenía por nick Bankeshinobi preguntaba si habría una versión de esa entrada acerca de <strong>Steven Spielberg</strong>, porque según él, <strong>&#8220;Stivi&#8221; (como le llamó) sí que era el declive personalizado</strong>. Y no es que me haya lanzado a escribir este artículo para darle la razón.</p>

	<p>Porque en ningún caso estoy de acuerdo con que el cineasta más famoso del planeta haya entrado en un declive creativo. Ni muchísimo menos. Él vale mucho más que Tim Burton, <strong>basta echar un ojo a su dilatada carrera. </strong>Pero sí me gustaría destacar un hecho que muy pocas personas han dejado por escrito, y es lo mal que se dan las conclusiones a menudo a este realizador, pues pese a que también tiene algún final casi perfecto, nos tiene acostumbrados a climax insatisfactorios o discutibles, por ser suaves.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Un gran director, pero&#8230;</h2>

	<p>No estoy por la labor de cuestionar la importancia de este cineasta, aunque hay muchos que tienen preparado siempre el colmillo a la mínima, <strong>porque miran con lupa cada mínimo error que pueda cometer</strong>. Pero tampoco voy ahora a decir, como algunos seguidores acérrimos, que sea un gran maestro intocable. No creo en extremos, y menos en el caso del director de <strong>&#8216;Hook&#8217;</strong> (su peor película, de lejos) o <strong>&#8216;La lista de Schindler&#8217;</strong> (quizá la más importante que ha hecho).</p>

	<p>Spielberg puede ser recalcitrante, y puede despistar al cinéfilo más voluntarioso. Capaz de un principio fabuloso y un fin dubitativo. Es el caso de la estupenda <strong>&#8216;Minority Report&#8217;</strong>, <strong>cuyo arranque no es que sea para quitarse el sombrero, es que es perfecto</strong>. Pero a medida que va avanzando, su tema (la predestinación o el destino frente a la existencia del azar, todo ello manipulado por la ambición) se va diluyendo de manera vertiginosa, y lo que es peor, su conclusión es insatisfactoria, difícil de creer, forzada. Parece que estemos en otra película.</p>

	<p><img id="image27319" src="http://img.blogdecine.com/2009/07/minority_report26_500.jpg" class="centro" alt="minority_report26.jpg" /></p>

	<p>Algo mucho más molesto ocurre en la también estupenda <strong>&#8216;La guerra de los mundos&#8217;</strong>, que contiene varias secuencias de acción <strong>que deberían hacer retirarse a cineastas toscos como Peter Jackson, Roland Emmerich</strong> u otros imitadores, pero cuyos últimos diez minutos rompen con toda la tensión creada hasta entonces. Era el final de la novela, en esto estamos de acuerdo, pero no me pueden escatimar ese final grandioso que todos los espectadores merecíamos después de pasarlo tan mal. Eso sin olvidar el detalle absurdo de que el hijo del protagonista aparezca vivo, que es un atentado al sentido común.</p>

	<p>Que sí, también tenemos finales estupendos, como ese lírico, elegíaco casi, con el que decíamos adiós a <strong>&#8216;E.T.&#8217;</strong>, el suspense insuperable del último disparo del rifle contra la bestia en <strong>&#8216;Tiburón&#8217;</strong> o la supervivencia en el filo del hombre común de <strong>&#8216;Duel&#8217;</strong>, que vence al demonio en el último segundo. <strong>Pero los casos de finales equivocados son más numerosos</strong>, y creo firmemente que representan la razón más importante de que Spielberg, siendo un cineasta de inmenso talento, no haya filmado ninguna auténtica obra de arte.</p>

<h2>...pero también caprichoso</h2>

	<p>Porque una obra de arte podría haber sido <strong>&#8216;Salvar al soldado Ryan&#8217;</strong> sin ese epílogo, y ese prólogo, tan absolutamente innecesarios, ñoños, cursis casi, que le sacan a uno completamente de la atmósfera y el tono que se monta, de manera tan magistral, durante casi toda la película. Parece que Spielberg necesita ese final conciliador (como necesitaba que el hijo de Cruise apareciera al final de <strong>&#8216;La guerra de los mundos&#8217;</strong>), o se cree tan inmune a los fallos que se permite desequilibrar sus historias.</p>

	<p>Peor aún es el final de <strong>&#8216;Munich&#8217;</strong>, que podría haber sido su mejor película, pues Spielberg se enfrenta a su material con un arrojo, una valentía y un ingenio arrolladores. Un verdadero jardín, como se suele decir, esta historia sobre la brutal venganza israelí (una de tantas) en pago de la carnicería de los Juegos Olímpicos. Y el director sale no sólo airoso, sino como un verdadero artista, por convicción, por sinceridad y humanidad. Sin embargo, llega un final muy discutible, pues Spielberg se lo cree, se cree un gran artista, y arma un final en paralelo (¿no lo hizo Coppola con &#8216;El padrino&#8217;, según él la mejor película hecha por un director vivo?) que queda, una vez más, <strong>tremendamente innecesario, contraproducente, ridículo casi.</strong></p>

	<p><img id="image27320" src="http://img.blogdecine.com/2009/07/saving-private-ryan-12_500.jpg" class="centro" alt="saving-private-ryan-12.jpg" /></p>

	<p>Desde luego, hay artistas muy superiores a Spielberg, pues saben controlar sus manías, sus locuras, para cerrar de manera inmejorable un relato ambicioso. ¿No es acaso uno de los anticlímax más rotundos del cine reciente ese final de <strong>&#8216;La lista de Schindler&#8217;</strong>, que viene a romper un continuo secuencial extraordinario, para erigirse en torpe subrayado tonal, de una cursilería insoportable? <strong>Spielberg mezcla lo corriente con lo excepcional como el que masca chicle</strong>. También en eso hay que tener talento, desde luego.</p>

	<p>Tampoco el final de <strong>&#8216;Inteligencia Artificial&#8217;</strong> es digno de alabanza, aunque queda muy emotivo, eso sí. Pero la sensación global que da la filmografía de este gran hombre de cine es la de desequilibrio formal, casi de caprichosa en algunas historias. Por lo menos, <strong>parece más que le sobran cosas antes que faltarle, lo cual es algo positivo</strong>. ¿Podrá algún día Spielberg realizar la grandiosa obra maestra que seguramente siempre ha querido hacer, y situarse por fin al lado de los más grandes vivos, Coppola, Malick, Yimou, Cameron, Lee, Scorsese, Lynch?</p>

	<p>Sin duda, seguiremos esperando que lo consiga.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Philip K. Dick en el cine de la década actual (I)]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/philip-k-dick-en-el-cine-de-la-decada-actual-i</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/philip-k-dick-en-el-cine-de-la-decada-actual-i</guid>
      <pubDate>Sun, 04 May 2008 09:27:53 +0000</pubDate>

      <author>Luisfer Romero Calero</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image18713" src="http://img.blogdecine.com/2008/05/olvidate.jpg" class="derecha_sinmarco" alt="Eternal Sunshine of Spotless Mind" /></p>

	<p>Hemos hablado ampliamente de la influencia del novelista estadounidense <strong>Philip K. Dick</strong> (1928-1982) en el cine de los 90. La década actual, en cuanto a películas inspiradas por Dick, no se queda atrás. </p>

	<p>En 2001, el director <strong>Richard Linklater</strong>, que más tarde adaptaría su novela &#8216;Una mirada a la oscuridad&#8217;, realizó una curiosa película con el método de rotoscopia, llamada &#8216;<strong>Waking Life</strong>&#8217;, que más por su historia, llama la atención por su carácter innovador, y a pesar de ello <strike>no</strike> fue estrenada en España de forma muy limitada. En ella puede apreciarse una escena que recuerda mucho a &#8216;<strong>Tiempo Desarticulado</strong>&#8217;, y en los minutos finales, se habla explícitamente sobre una de las mejores obras de Dick, &#8216;<strong>Fluyan mis Lágrimas, dijo el Policía</strong>&#8217;.<!--more--></p>

	<p>En el mismo año tenemos una floja película que resulta de una adaptación de un relato corto de Dick de 1953, &#8216;<strong>Infiltrado</strong>&#8217;. Puede leerse en el volumen &#8216;Cuentos Completos II&#8217; de la editorial Minotauro, y ciertamente, con un presupuesto de 40 millones de euros, da la impresión de que se podía haber hecho mucho más. Aunque contaba con un gran reparto, en ningún momento vemos la atmósfera propuesta en el conjunto de la obra del autor, sino más bien da la impresión de ser una película de serie B que no presta mucha atención a sus orígenes. Con un gran reparto, compuesto por Gary Sinise, Vincent D&#8217;Onofrio y Madeleine Stowe, la película obvia por lo general, la reflexión implícita en el relato sobre la identidad y la condición humana, que revisaría, entre otros, en su novela &#8216;<strong>¿Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas?</strong>&#8217; La persecución que se hace al protagonista, que debe probar que realmente es un humano y no un impostor que conspira contra la Tierra, se hace más enfocada a la acción y el frenetismo en la película, con vistas a mantener el interés. Una pena.</p>

	<p><img id="image18714" src="http://img.blogdecine.com/2008/05/minorityreport.jpg" class="centro" alt="Minority Report" /></p>

	<p>Por suerte, vino luego &#8216;<strong>Minority Report</strong>&#8217;, una maravilla orquestada por Steven Spielberg, con solvente guión de <strong>Scott Frank</strong> y <strong>Jon Cohen</strong>, y con <strong>Tom Cruise</strong> como absoluto protagonista. Philip K. Dick escribió en 1956 un relato llamado &#8216;<strong>El Informe de la Minoría</strong>&#8217;, que describe una sociedad en la que se detiene a los criminales antes de que cometan su fechoría, gracias a unos precognitores que trabajan para el sistema.</p>

	<p>La precognición es una constante en la obra de Dick. Se trata, con más profundidad, en la novela &#8216;<strong>Los Tres Estigmas de Palmer Eldritch</strong>&#8217;. Sin embargo, en la película, toman una mayor relevancia, al igual que el personaje principal, John Anderton. Lo mejor de la cinta, si tenemos en cuenta el relato original, es el portentoso aspecto visual tan típico de Dick, y la paranoia que sufre Anderton al intentar luchar contra el destino y la lógica. A ello ayuda el contraste, por ejemplo, entre la ciudad de Washington en 2054 planteada, y el hogar de la anciana que parece poseer ese &#8216;informe en minoría&#8217;. Al escritor de Chicago le habría encantado, sin duda, ver lo bien que se ha exprimido, un relato que, por extraño que parezca, no tiene apenas trascendencia en el conjunto de su obra. No obstante, como es natural, el lanzamiento de la película contribuyó al merchandising de relatos del autor, llegándose a publicar un libro llamado &#8216;Minority Report y otros relatos&#8217;. En definitiva, &#8216;Minority Report&#8217; es una obra maestra, y todo seguidor de la ciencia-ficción ve fácilmente a Dick durante el metraje.</p>

	<p>De forma más insinuada, pero igualmente clara, vemos una película inspirada en la temática de Dick llamada &#8216;<strong>Cypher</strong>&#8217;, realizada por el director <strong>Vincenzo Natali</strong> (de quien ya hablamos en &#8216;Cube&#8217;). Resulta que el protagonista, Morgan Sullivan, un tipo corriente, empieza a trabajar para la Digicorp, una omnipresente multinacional para realizar contraespionaje. Con esta premisa, y dentro de un ambiente de ciencia-ficción minimalista, encontramos curiosas analogías con uno de los relatos más famosos de Philip K. Dick, &#8216;<strong>La fe de nuestros padres</strong>&#8217;. A pesar de su lamentable media hora final, &#8216;Cypher&#8217; recuerda en todo momento a este relato por su potente base argumental: el agua está contaminada y se intoxica a la sociedad haciéndoles ver una realidad diferente, como medio para manipular a las masas. Tanto en la película como en el relato antes mencionado, la realidad es la misma: el agua impide ver la verdad.</p>

	<p>En &#8216;<strong>Paycheck</strong>&#8217;, sin embargo, y a pesar de basarse en &#8216;<strong>La Paga</strong>&#8217;, conocido relato de Dick, lo que vemos es una entretenida, pero trivial historia al servicio de la acción. El relato, que tampoco es nada del otro mundo, ve lastrada su originalidad argumental al tratase en la película de una persecución en toda regla, con Ben Affleck y Uma Thurman ciertamente poco convincentes (aunque Aaron Eckhart, como siempre, sí se salva). Poco que comentar, salvo que la sinopsis del relato y de la película se parecen lo justo, y que la cinta es un espectáculo palomitero sin mayor relevancia.</p>

	<p>En otros términos tenemos que hablar de &#8216;<strong>¡Olvídate de mí!</strong>&#8217; (horroroso título del original &#8216;Eternal Sunshine of Spotless Mind&#8217;), que reúne a un indudable tándem talentoso compuesto por <strong>Michel Gondry</strong> como director, <strong>Charlie Kaufman</strong> como guionista, y <strong>Jim Carrey</strong> y <strong>Kate Winslet</strong> como actores protagonistas. El recorrido que se hace por la mente de Joel, así como el análisis sobre la implantación y alojamiento de los recuerdos, toma elementos tanto de &#8216;<strong>Podemos recordarlo todo por usted</strong>&#8217; (que inspiró a &#8216;Desafío Total&#8217;, como vimos) como de &#8216;<strong>Ojo en el Cielo</strong>&#8217;, en cuanto al universo personal del personaje principal que podemos contemplar con una extraña y aplastante lógica. La estética de la película es única y hace honor a ciertas novelas del escritor. De hecho, Kaufman se considera admirador de Dick, pero de eso hablaremos más adelante.</p>

	<p>Especial Philip K. Dick en Blog de Cine:<br />
<ol><li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/04/02-philip-k-dick-guionista-de-cine">Philip K. Dick, guionista de cine</a></li><li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/04/03-philip-k-dick-y-blade-runner-i">Philip K. Dick y Blade Runner (I)</a></li><li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/04/04-philip-k-dick-y-blade-runner-ii">Philip K. Dick y Blade Runner (II)</a></li><li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/04/08-philip-k-dick-en-el-cine-de-los-80">Philip K. Dick en el cine de los 80</a></li><li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/04/09-philip-k-dick-en-el-cine-de-los-90-i">Philip K. Dick en el cine de los 90 (I)</a></li><li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/04/13-philip-k-dick-en-el-cine-de-los-90-ii">Philip K. Dick en el cine de los 90 (II)</a></li><li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/04/19-philip-k-dick-en-el-cine-de-los-90-iii">Philip K. Dick en el cine de los 90 (III)</a></li><li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/04/20-philip-k-dick-en-el-cine-de-los-90-iv">Philip K. Dick en el cine de los 90 (IV)</a></li></ol></p>      ]]></description>
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