'Reflejos', el otro lado del espejo

‘Reflejos’ fue el segundo remake que se estrenó entre nosotros hace algo más de una semana, tratándose esta vez de la versión norteamericana del film coreano ‘El otro lado del espejo’, cuya premisa argumental es realmente original y hasta cierto punto sorprendente. Que un material como el expuesto en dicho film quedara simplemente acariciado por su autor, desaprovechando casi por completo sus enormes posibilidades, dejaba una oportunidad de oro a un director tan interesante como Alexandre Aja para que aportara su peculiar estilo. El realizador de origen francés ya nos regaló dos muestras de terror que causaron cierto impacto, por un lado la tomadura de pelo ‘Alta tensión’, y el más que aceptable remake ‘Las colinas tienen ojos’, que superaba con creces el original de Wes Craven.
‘Reflejos’ era una buena ocasión para que Aja diese rienda suelta a todo su potencial. El problema surge cuando como protagonista cuenta con un actor incapaz de quitarse de encima su imagen de héroe televisivo (‘24’), y querer añadir elementos innecesarios a la historia, por no hablar del enorme exceso de truculencias gratuitas. Y es que la película se debate entre sugerir, y subrayo lo de sugerir, alguna idea atractiva, y mostrar demasiado, perdiéndose en un guión sin sentido que se va más por las ramas que otra cosa.


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