Cadillac Records y la revolución musical

Que una película a priori tan interesante como ‘Cadillac Records’ haya pasado de puntillas, casi desapercibida, por las carteleras sólo es comprensible una vez se ha visto. Porque, como digo, en un principio, uno piensa que tiene elementos más que suficientes para atraer y entusiasmar al público. Un reparto con caras conocidas, una buena historia y una cuidada ambientación (se ve en el trailer) no han servido para enganchar a nadie. El motivo, en mi opinión, es que da por hecho que todos conocemos lo que se narra aquí, y que, por tanto, podían ahorrar detalles y centrarse en las canciones, que los musicales (aunque ésta no entra en el género) están de moda. Error.
‘Cadillac Records’ se centra en el mítico sello “Chess Records”, una discográfica que revolucionó la música, ni más ni menos. La película nos traslada a Chicago a lo largo de tres décadas, de los años 40 a los 60, presentándonos cómo surge el sello y cómo acaba, a través de los diferentes personajes más característicos de su historia, especialmente dos: el creador, Leonard Chess, y el músico Muddy Waters, con el que Chess consiguió su primer éxito. También hay hueco para otras grandes figuras de la música de ese tiempo, como Little Waters, Etta James y Chuck Berry.




