
Todo Dios habla maravillas de ‘Naturaleza Muerta’, la ganadora del festival de Venecia en la edición del 2006. En todos lados no he parado de leer críticas y comentarios con auténticas alabanzas hacia la última película de Jia Zhang Ke, que si obra maestra, que si un deleite para los sentidos, que si la octava maravilla del mundo. Sólo en esta bendita casa, el muy osado para su edad Chico Viejo, se atrevió a decir lo que realmente es la película, uy, perdón, lo que le pareció la película. Yo no puedo menos que congratularme con él porque opino prácticamente lo mismo, asi que no lo dejaré solo en su cruzada, algún día me devolverá el favor. O no.
El esquemático argumento, y no lo digo peyorativamente, que conste en acta, de ‘Naturaleza Muerta’, nos habla de un minero que tras 16 años de ausencia (menuda juerga se corrió el tío) vuelve a Fengjie a buscar a su mujer a la que no ha visto en todo este tiempo. Por otro lado, una mujer quiere reencontrarse con su marido en el mismo sitio; hace dos años que se fue de casa y quiere decirle algo muy importante (hay peña muy obstinada).