'True Grit', una readaptación de los Coen, no un remake

En Hollywood se preocupan por estas cosas. Siendo el remake un filón ideal para seguir fabricando churros… digo, películas, magníficas y gloriosas películas, que permanecen en nuestra memoria durante varios largos segundos, lo cierto es que la palabra “remake” está adquiriendo cada vez más un sentido peyorativo. De este modo, es habitual pasear por la calle y oír lamentaciones del tipo: ¡Otro rimei! ¡Éramos pocos y parió la burra! ¡Con mi dinero que no cuenten!
Así que la clave es desechar la palabreja malsonante. Readaptación, es la solución. Adaptación siempre ha sonado bien, pero si le añadimos un “re” queda casi aún mejor, como si fuera a pensarse mucho más la nueva película. De este modo, preparaos para la llegada de un montón de “readaptaciones”: de la novela original, de la idea original, del guión original, de la opinión original del primer vecino original que vio la película original, etc.









