
Christopher Plummer, Ewan McGregor y Mélanie Laurent son los claros reclamos de ‘Beginners (Principiantes)’ (‘Beginners’, 2010), la película de Mike Mills, director de ‘Thumbsucker’, que llegó a nuestras carteleras la semana pasada.
Oliver es un hombre de casi cuarenta años que aún no ha logrado desligarse de la influencia que han ejercido sobre él su padre y su madre. Ella, interpretada por Mary Page Keller, ya murió hace décadas. Pero el padre, que ha fallecido recientemente, salió del armario ante su hijo a la muerte de su esposa y pasó sus últimos años junto a él, disfrutando de una existencia que no había podido vivir durante su juventud por causa de la represión de la época.
A través de una serie de flashbacks desordenados, vamos presenciando escenas en las que el protagonista comparte momentos con su madre, con su padre, —nunca con ambos simultáneamente— y con el novio que éste tuvo en sus últimos días –curioso ver a Goran Visnjic en un personaje tan diferente al que le conocíamos en ‘Urgencias‘—. Estas situaciones han marcado a Oliver –podría entenderse, además, que el enorme carisma de su progenitor le ha convertido casi en un don nadie, le ha impedido desarrollar una personalidad propia— y lo que observamos de su presente se ve que arrastra esta influencia. El orden no cronológico se debe a que los recuerdos se introducen en los momentos en los que vienen al caso, como ocurre con nuestra memoria en la vida real.



