
La premisa parece la de un western cualquiera puesto que tenemos a una mujer misteriosa que busca venganza y que recibirá el apoyo de pistoleros, tenemos a un hombre misterioso que les sigue….Pero la glosa de las obras más representativas del western la está haciendo Alberto Abuín en este blog y no incluirá esta película por, precisamente, su carácter inusual y desafiante, alejado de los cánones y de cualquier intención argumental. Pero aquí terminan los elementos del género puesto que esta película dirigida en 1967 es uno de los grandes clásicos de la contracultura, servidos por el maestro Monte Hellman. ‘El Tiroteo’ casi su propio género, un western improbable más parecido a una obra del teatro del absurdo (sospecho que no solamente Samuel Beckett está en las influencias de esta película sino también aquel Eugene Ionesco que escribiera ‘Jacques ou la Sumission’) que a un relato basado en la firmeza expositiva y los alcances alegóricos surgidos de la coherencia narrativa. Porque nada de lo que aquí ocurre es usual o coherente, ya sea el hermoso y todavía extraño final, en el que el tiroteo y la muerte están narrados con un estatismo alucinógeno.
Por supuesto, es una película en el que se puede rastrear todas las características del cine norteamericano de finales de los sesenta porque el equipo es y rezuma Nuevo Hollywood por los cuatro costados.: el protagonismo recae sobre unos excelentes Warren Oates y Jack Nicholson, el guión lo escribió Carol Eastman, que luego escribiría ‘Mi vida es mi vida’ para el mismo Nicholson y su director, Monte Hellman, es el autor del clásico de culto ‘Two-Lane Blacktop’ (id, 1971), obra maestra y paradigma de un cine norteamericano secreto más cerca de los experimentos vanguardistas europeos que de una tradición genuinamente norteamericana, además de punto de ruptura para la película de carretera contracultural modelada tras el éxito de ‘Easy Rider’.



