
Este viernes se estrena ‘Posdata: te quiero’ (‘P. S. I love you’), cuyo mayor aliciente es claramente su reparto: Gerard Butler y Hilary Swank. En realidad el argumento —algo así como un ‘Paycheck’ sin el componente de ciencia ficción que le daría Philip K. Dick— también podría ser un componente atractivo, pero no se saca demasiado de él. Por el contrario, el autor, Richard LaGravenese, con una carrera algo más larga como guionista que como director, tiene resultados irregulares, así que no nos sirve ni para pensar que será un buen film ni para lo contrario.
Gerry (Butler) es un irlandés casado con una estadounidense, Holly (Swank). El matrimonio tiene sus discusiones de pareja y no es capaz de decidir si tener hijos o no. De repente, él ya ha muerto de una larga enfermedad y ella está sola. Pero en su cumpleaños recibe una tarta acompañada de una carta que le augura que llegarán más misivas para ayudarle a recuperarse.
La película es innecesariamente larga –más de dos horas— y no tiene una continuidad fluida. Las cosas van ocurriendo de repente, con unas elipsis que impiden que se vea cómo evoluciona la trama. Perfectamente se podrían haber eliminado unas cuantas escenas para dejarla en hora y cuarenta, por ejemplo.


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