'Paisà', Rossellini y la cruda realidad

‘Paisà’ de Roberto Rossellini, es la segunda película de la llamada Trilogía Neorrealista, que el propio director inició con ‘Roma, ciudad abierta’ y culminó con ‘Alemania, año cero’. Rossellini fue uno de los máximos representantes del Neorrealismo italiano, movimiento cinematográfico que a finales de los años 40 hizo auténtico furor en Italia, extendiéndose al resto del mundo. Con ecos del realismo poético francés (en concreto de directores como Jean Renoir), Rossellini junto a Vittorio De Sica o Luchino Visconti (hace poco os hablaba de ‘Ossessione’), retrató una Italia arrasada por la Guerra, a través de las historias humanas de personajes normales y corrientes, gente de la calle.
Es por eso que ‘Paisà’ (que en nuestro país recibió el título de ‘Camarada’, traducción literal aunque pocas veces utilizada en la distribución de la película) está protagonizada por actores no profesionales, lo que le infiere una realidad aún más palpable. A pesar del riesgo que eso conlleva (Bresson también los utilizaba, pero eso es otra historia), el resultado es sencillamente antológico.
