Reflexiones sobre la piratería
Puede que sigamos metiendo carga de economía al asunto, pero entiendo, dado como están yendo los comentarios de la entrada del dilema del prisionero, que merece la pena reflexionar sobre ello. Voy a partir de una premisa: dado que vivimos en una sociedad en libre mercado (algunos lo llaman democracia), y en competencia perfecta (todo el mundo tiene acceso a toda la información), situación en donde la oferta y la demanda cuadrarán siempre de la mejor manera.
Digo esto porque lo mismo la industria del cine debería aprender lo bien que funciona el propio top manta, sobre todo en la gestión logística de los productos ofertados. No sólo tienen para sus clientes lo que saben que buscan, sino que les escuchan y tratan de cuidar lo mejor posible, entregándoles aquellas películas que en el momento no disponen, pero que en breve tiempo sí tendrán, con la posibilidad de devolución sin problemas. La industria del cine no hace eso, y no entramos en el punto de devolución, si una película te aburre y consideras que te han engañado por la publicidad, no tienes derecho a la devolución, a lo sumo a salirte del cine y emplear de una mejor manera el tiempo que malgastarías dentro de la sala. En ese punto, la gente justifica hacer ciertas cosas y ver las películas de formas alternativa a la tradicional. Esa situación en cualquier otro sector no se realiza, y quizás sea porque el trato al cliente es diferente.
