'Watchmen', la frialdad hecha espectáculo

Hay dos tipos de espectadores a la hora de visionar una película como ‘Watchmen’. Por un lado están los que han leído la maravilla de Alan Moore y Dave Gibbons, obra que junto al ‘El regreso del señor de la noche’ de Frank Miller, marcó un antes y un después en el mundo del denominado noveno arte, trascendiendo los límites del mismo, llegando a influir poderosamente en otras artes. Y en otro lado, están los que no han leído la obra original, o simplemente ni sabían que existía. Dicen las voces inteligentes que de vez en cuando surgen entre los frikis, que el segundo grupo jamás podrá disfrutar de la película firmada por Zack Snyder.
No leer si no se ha visto la película.
Nadie dudaba de la capacidad de Zack Snyder para llevar a buen puerto una adaptación que no tenía nada de fácil (y todos los que hemos leído la novela gráfica sabemos la razón). El antecedente de haber dirigido ‘300’, una exitosa adaptación de otro comic, le daba algo de confianza para ponerse al frente de semejante proyecto, contando además que Snyder es fan absoluto del comic, algo que se nota de sobra. No obstante, el elemento más alarmante de ‘300’, algo que sólo se intuía, en ‘Watchmen’ se confirma con creces: la falta de pasión.


Como esto no es el Reino Unido, el 26 de septiembre se estrenará ‘Passengers’, un film sobre un accidente aéreo con ciento y pico muertos y apenas una docena de supervivientes y sobre las dudas acerca del posible origen de la catástrofe. Pero tampoco voy a decir orgullosa que somos menos censores que los ingleses –quienes prohibieron que se estrenase ‘Adiós, pequeña, adiós’, de Ben Affleck, porque la niña se daba un aire a la tal Madeleine y se llamaba algo parecido—, pues me da que si no se ha retrasado este estreno es simplemente porque nadie se ha enterado de su argumento a tiempo. De todas formas, si se prohibiese su aparición tampoco os perderíais nada.
Ya está confirmado el cásting definitivo de una de las películas más esperadas de los últimos años, de la que no dejaremos de hablar durante meses y meses, ya lo veréis. 
