
Dorothy Kilgallen (en la fotografía) fue una periodista que consiguió una entrevista con Jack Ruby, empresario del hampa conocido por asesinar el 24 de noviembre de 1963 a Lee Harvey Oswald, único sospechoso en custodia por el asesinato del Presidente John F. Kennedy. Según las diversas teorías de la conspiración, este asesinato se produjo ni más ni menos que para silenciar a Oswald y que así cargase con un muerto del que no tenía culpa.
Kilgallen, quien no desveló de qué habló con Ruby durante la entrevista, obtuvo una copia del testimonio del asesino para la Comisión Warren, aunque mantuvo en la confidencialidad su testimonio. El modo como la obtuvo fue motivo de una investigación del FBI.
Kilgallen, que ya había sido crítica con el gobierno, escribió en el Journal American con respecto al asesinato, “Esa historia no morirá mientras haya un verdadero periodista vivo, y hay muchos de ellos vivos”. Una publicación afirmó que Kilgallen estaba preparando artículos para numerosas publicaciones europeas acerca de los eventos ocurridos en Dallas. La periodista preparaba un libro que tendría como columna vertebral la entrevista con Ruby y que se titularía ‘Murder One’.

