'Quantum of Solace', el ultimátum de Bond

Si ‘Casino Royale’ debía parte de su buen funcionamiento a heredar la concepción del cine de acción que poseen los films de Jason Bourne, en ‘Quantum of Solace’ esto llega a límites insospechados. Ya no es que sus guionistas, entre los que se encuentra Paul Haggis, se hayan inspirado en la trilogía protagonizada por Matt Damon, es que han copiado literalmente alguna de sus escenas. Afortunadamente, esto no quiere decir que la nueva película de James Bond sea un calco de principio a fin de los films mencionados. La película, dirigida por un despistado Marc Forster, tiene vida propia. Y esto tampoco quiere decir que sea una buena película, y tampoco el despropósito que se ha ido diciendo por ahí.
Las películas de James Bond tiene un universo único e intransferible. A veces, sólo unas pocas, he logrado entrar en ese mundo, y es que la complicidad por parte del espectador, además de llevarla puesta siempre que se pueda, hay que saber provocarla. En líneas generales, los films del agente 007 son tan iguales como distintos. Iguales porque casi siempre tienen el mismo esquema en su argumento; y distintos porque unas veces ese esquema está tratado con elegancia y buen gusto (algunos de los títulos protagonizados por Sean Connery), y otras es mejor salir corriendo (en el caso de Roger Moore o Pierce Brosnan).
“Creo que estás tan cegado por una rabia incontenible que no te importa a quién haces daño. Cuando no distingues entre amigos y enemigos, es hora de dejarlo”, M a Bond.





Ahhhh, nada tan dulce como que uno de tus directores favoritos insulte públicamente a uno de tus directores detestados.
