<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">

	<channel>
		<title>Blogdecine</title>
		<link>http://www.blogdecine.com</link>
		<description>
Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>Mon, 23 Nov 2009 09:17:39 +0000</pubDate>

		<generator>http://www.blogdecine.com</generator>
                    <item>
      <title><![CDATA['The Tall Target', Mann brilla en el terreno de Hitchcock]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/the-tall-target-mann-brilla-en-el-terreno-de-hitchcock</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/the-tall-target-mann-brilla-en-el-terreno-de-hitchcock</guid>
      <pubDate>Sun, 21 Oct 2007 00:09:50 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img class="derecha_sinmarco" id=image14982 alt="The Tall Target" src="http://img.blogdecine.com/2007/10/talltarget.jpg" />No cabe duda que <a href="http://www.blogdecine.com/tag/anthony+mann"><strong>Anthony Mann</strong></a> es/será recordado por sus gloriosos westerns, especialmente por los protagonizados por James Stewart. Sin embargo, la grandeza de este director se demuestra también fuera del mencionado género y <a href="http://www.imdb.com/title/tt0044105/"><strong>&#8216;The Tall Target&#8217;</strong></a> es buena prueba de ello. Aunque se la pueda catalogar, con calzador y algo de esfuerzo, como un pseudo-western, el film es fundamentalmente un thriller, una magnífica obra de suspense con la que Mann nos mantiene pegados a la butaca de principio a fin. Perfectamente podría haber venido firmada por <a href="http://www.blogdecine.com/tag/alfred+hitchcock">Alfred Hitchcock</a> (que, curiosamente, estrenó &#8216;Extraños en un Tren&#8217; ese mismo año, 1951); claro que en ese caso se hubieran producido algún pequeño cambio, como poner a Grace Kelly en el lugar de <a href="http://www.imdb.com/name/nm0579663/">Adolphe Menjou</a> por ejemplo, pero poco más. La intriga, la trama llena de sorpresas, el falso culpable, el asesinato, la elegancia, etc., todo eso ya lo pone Mann.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>&#8216;The Tall Target&#8217;</strong> nos sitúa en Ohio, en 1861, durante la inauguración de la línea de ferrocarril que unirá esa ciudad con Baltimore, lugar donde Abraham Lincoln va a realizar un importante discurso. Un agente de la ley (de nombre John Kennedy) descubre una conspiración para asesinar a Lincoln pero por supuesto nadie le cree; tras dimitir de su puesto, subirá al tren y tratará de parar el crimen sea como sea.</p>

	<p>Si en <a href="http://www.blogdecine.com/2007/10/17-la-puerta-del-diablo-el-drama-del-pueblo-indio">&#8216;La Puerta del Diablo&#8217;</a> eran unas tierras celestiales y en <a href="http://www.blogdecine.com/2007/10/18-winchester-73-una-entre-mil">&#8216;Winchester 73&#8217;</a> era un rifle, en  es el tren el elemento que une los destinos de los diferentes personajes. El ruidoso y arrollador ferrocarril no sólo como transporte sino, sobre todo, como metáfora de lo que realmente se está cociendo en el interior de la máquina, como aviso de que, tras esas tranquilas apariencias, se esconden violentos comportamientos. Atención al momento en el que cierto personaje, hasta entonces amistoso, revela su verdadero &#8220;rostro&#8221; criminal, o a la dura pelea que se desarrolla entre dos vagones, ya hacia el final del metraje; en ambas secuencias, es la tensa &#8220;música&#8221; del ferrocarril la que llega a nuestros oídos, provocando que se nos corte la respiración.</p>

	<p><img class="izquierda" id=image14981 alt="powell target.jpg" src="http://img.blogdecine.com/2007/10/powell target.jpg" />Como en algunas de las mejores películas del maestro del suspense, el protagonista de <strong>&#8216;The Tall Target&#8217;</strong> es un hombre al que nadie cree, seguro de su descubrimiento, de la conspiración contra Lincoln, que además de verse obligado a actuar solo, debe comportarse como si fuese culpable, huyendo de la ley. Este papel está interpretado en el film de Mann por un muy convincente <a href="http://www.imdb.com/name/nm0694090/">Dick Powell</a>, que resulta lo suficientemente ambiguo al principio de la película como para que tardemos un poco en creernos su teoría (a pesar de que, <a href="http://www.blogdecine.com/2007/09/21-el-triunfo-del-credulo-sobre-el-esceptico">como bien señaló</a> mi compañera Beatriz hace poco, nos encanta posicionarnos con los crédulos en la sala de cine); no será hasta que se produzca un primer asesinato cuando ya quedan despejadas las dudas: un oscuro plan viaja en ese ferrocarril. El ya nombrado Menjou encarna a uno de esos personajes tan interesantes que resultan ser mucho más complejos de lo que parecen a primera vista, protagonizando una de las mejores secuencias de la película (ya señalada arriba). Y es que en el cine de Mann, parece que no hay sitio para roles meramente decorativos. Sin embargo, sí podemos &#8220;quejarnos&#8221; de la poca presencia de algunos de ellos, a los que quizá podría habérseles exprimido un poco más. Me refiero al dúo que forman <a href="http://www.blogdecine.com/tag/paula+raymond">Paula Raymond</a> y <a href="http://www.imdb.com/name/nm0002039/">Ruby Dee</a>, dueña y esclava respectivamente (Dee tiene su gran momento hablando de la libertad). Destacar también la presencia del estupendo <a href="http://www.imdb.com/name/nm0002095/">Will Geer</a>, como encargado del tren, y de <a href="http://www.imdb.com/name/nm0860471/">Marshall Thompson</a>, de fría expresión, un perfecto &#8220;mensajero del miedo&#8221;.</p>

	<p>Sentados en las deterioradas butacas del cine club universitario de Granada, me preguntaba una buena amiga, programa en mano, si este tal <strong>Anthony Mann</strong> había hecho algo más que westerns. Estando acostumbrada, quizá demasiado, a mi raro sentido del humor, es muy posible que se tomara a broma la respuesta que le di. Afortunadamente, un par de días después asistimos a la proyección de esta intensa, casi asfixiante, demostración de maestría en el terreno del suspense titulada <strong>&#8216;The Tall Target&#8217;</strong>. Un pequeño grupo de personajes a bordo de un tren y un crimen en el horizonte; y todo funciona a la perfección. Como suele decirse, ya no se hacen películas así.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['La Puerta del Diablo', el drama del pueblo indio]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/la-puerta-del-diablo-el-drama-del-pueblo-indio</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/la-puerta-del-diablo-el-drama-del-pueblo-indio</guid>
      <pubDate>Wed, 17 Oct 2007 10:48:37 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img class="derecha" id=image14920 alt="La puerta del diablo" src="http://img.blogdecine.com/2007/10/puerta diablo.jpg" />Recuerdo haber jugado de pequeño a &#8220;los indios&#8221;. Eran <em>violentísimas</em> batallas de muñequitos (lo de disfrazarme nunca ha ido conmigo) donde los pistoleros blancos eran los buenos y los indios pieles rojas eran los malos. Lo normal, supongo. Es lo que veíamos en las (maravillosas) películas. Sin embargo, no todas fueron tan poco respetuosas con la verdad y con un pueblo que fue borrado del mapa. Me viene poderosamente a la cabeza la imagen de Burt Lancaster en la magnífica <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film791931.html">&#8216;Apache&#8217;</a> de Robert Aldrich. <a href="http://www.imdb.com/title/tt0042395/"><strong>&#8216;La Puerta del Diablo&#8217;</strong></a> es otra aportación de un cine que situaba al indio como el protagonista y al blanco como el antagonista.</p>

	<p>Dirigido por <a href="http://www.imdb.com/name/nm0542649/"><strong>Anthony Mann</strong></a> en 1950 y protagonizado por un ennegrecido Robert Taylor, estamos ante un western durísimo que enfrenta a unos hombres por unas tierras que según la ley no tienen dueño. La película pudo verse ayer en el cineclub universitario de la ciudad de Granada. Aprovecho para agradecer desde aquí a los responsables, por proyectar clásicos en versión original y en pantalla grande. Un lujo, a veces incluso gratis, de mayor consideración si tenemos en cuenta que el título en cuestión no está editado en DVD en nuestro país, tan pobre para algunas cosas.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Lance Poole vuelve a la ciudad cercana al rancho de su familia (de la tribu de los navajos), tras participar en la batalla de Gettysburg con las tropas nordistas, resultando condecorado con la medalla de Honor del Congreso. Allí ya se da cuenta que sus méritos en el campo de batalla poco le van a servir cuando el asunto de su raza sigue resultando molesto. Más aún cuando posee dinero y unas ricas tierras que ha heredado de su padre. Un abogado racista pondrá a la gente del pueblo en contra del recién llegado, con la esperanza de poder arrebatarle el precioso lugar en el que vive.</p>

	<p>Me avisa Red Stovall por teléfono (el jefe siempre atento cuando hay un clásico por medio) y leo en unas declaraciones de Mann que el paisaje en los westerns de este cineasta es fundamental. Efectivamente, más aún cuando la película va sobre la propiedad de unas tierras, los paisajes donde se mueven los personajes de <strong>&#8216;La Puerta del Diablo&#8217;</strong> son muy importantes tanto para sumergirnos dramáticamente en la historia como para comprender plenamente a los protagonistas. El destino de Taylor va unido al de la hierba que pisa y las montañas que rodean su hogar representan su dureza interior, lista para salir a la superficie si se pisotean sus derechos. La tierra del indio está llena de simbología y es vista como un paraíso, como un oasis en medio del desértico y rocoso territorio del hombre blanco; del mismo modo, resulta muy triste contemplar el cambio que se va produciendo en ese pequeño trozo de belleza natural. Tan triste y trágico como el destino de los propios pieles rojas, obstáculos molestos a derribar por los irrespetuosos y violentos pistoleros. Sin duda, la preciosa fotografía en blanco y negro es un elemento más para valorar un film de factura impecable.</p>

	<p>Resulta muy raro a la vista el maquillaje con el que se pretende hacer pasar a <a href="http://www.imdb.com/name/nm0001791/">Robert Taylor</a> por indio. No creo que fuera necesario y en todo caso es un efecto que tras sorpresa inicial, se olvida, pero está ahí y es posible que afecte a algunos a la hora de valorar el gran trabajo de la estrella, al parecer imposición del estudio. Taylor está sensacional encarnando a un personaje muy interesante, de compleja evolución dramática. No hay más que ver lo risueño que aparece al principio, entre amigos, y la mirada asesina que estalla en primeros planos conforme se va acercando el desenlace de la película. A destacar también la escena, llena de fuerza y emoción, en la que Taylor se encara con <a href="http://www.imdb.com/name/nm0666358/">Paula Raymond</a> y la desafía a comprobar hasta dónde llegaría por la sangre de un hombre inocente, un indio. El actor lidera una película llena de interesantes personajes secundarios dotados de gran profundidad. Desde la guapísima Raymond, que encarna a la abogada idealista que ayuda al protagonista, hasta <a href="http://www.imdb.com/name/nm0129894/">Louis Calhern</a>, en el papel del despreciable y brillante abogado que encabeza el ataque de los pistoleros contra los indios; por no hablar del personaje del &#8220;marshall&#8221;, interpretado por <a href="http://www.imdb.com/name/nm0118000/">Edgar Buchanan</a>, con esa impagable referencia a la muerte y las botas.</p>

	<p>La violencia es uno de los aspectos más sorprendentes y mejor tratados de la película. La pelea en el bar a puñetazo limpio, tras la tensa conversación sobre las tierras en disputa, o el memorable ataque de los indios a la caravana de los pastores (usando dinamita) son dos ejemplos de la maestría de Anthony Mann. En definitiva, <strong>&#8216;La Puerta del Diablo&#8217;</strong> es una preciosa y espectacular narración de una injusto drama que, lamentablemente, tiene sus raíces en hechos reales. Como siempre, eso de los buenos y los malos queda mucho mejor en el cine. O en los juegos de niños.</p>      ]]></description>
      </item>
        	  <atom:link href="http://www.blogdecine.com/tag/paula-raymond/rss2.xml" rel="self" type="application/rss+xml" />
	</channel>

</rss>


