'Peggy Sue se casó', juventud sin juventud

Bien, profesor Snelgrove. Resulta que sé que en el futuro no me a hacer falta el álgebra para nada. Y hablo desde la experiencia.-Peggy Sue
La quinta película consecutiva que F. F. Coppola firmaría a secas como Francis Coppola (en alguna parte leí que tenía que ver con la disconformidad respecto al resultado final, pero esto es bastante improbable, dado el orgullo reiterado que ha manifestado por ‘Apocalypse Now’ o ‘Rumble Fish’) es también la primera de una serie de películas (en total tres) en las que no participará absolutamente nada en el guión, sino que se limitará a filmarlo considerándose un simple director profesional que lleva a buen puerto los encargos que le dan.
Estaba bien necesitado de ello. Con el fiasco de ‘The Cotton Club’ nadie quería oír hablar ya de proyectos ambiciosos o de aventuras milagrosas para reflotar su compañía. Tendría que pasar varios años a la sombra. Lo sorprendente es que con esas tres películas, empezando por esta, fuera capaz de filmar un material tan personal, tan inequívocamente coppoliano. ‘Peggy Sue’ está lejos de ser una de sus obras maestras, pero pertenece, sin lugar a dudas, a su mundo personal, y es de una solidez rocosa incontestable.