Pixar y Disney: De 'Buscando a Nemo' a 'Up', los miedos sin sentido del estreno

Siempre es lo mismo. Y siempre acaba igual. El directivo de Disney y los financieros de turno, con cada nuevo estreno de Pixar, se echan las manos a la cabeza temiendo el fracaso de una historia que no tiene las pautas correctas para convertirse en “blockbuster“. Sin embargo, el público no piensa como ellos, y termina dando la razón a quienes confían en la calidad de la historia y el producto que entregan. A pesar de todo esto, la verdad es, que por muchos estudios de mercado que se hagan, nadie sabe como piensa la cabeza del espectador de cine. Atan cabos y sólo ven que la historia habla de un jubilado, un mundo perdido y perros que hablan… Es decir, lo mismo que sucedía con ‘Buscando a Nemo‘ y ‘Wall-E‘: el miedo a lo desconocido y a una historia en apariencia poco comercial, le está empezando a pasar a ‘Up’. Dichosa apariencia. ¿Por qué? Ellos piensan así, y no han visto la película. Lo cual no quita para que se hagan sus falsas expectativas.
Resulta que antes de que el público empiece a vislumbrar imágenes de las nuevas obras de Pixar, y durante el desarrollo y la producción de la misma, se hacen semanalmente pases entre los empleados de Pixar para ver sus reacciones. Si hay algo que no gusta o no se entiende, se revisa, analiza y se cambia, si la historia y el guión, que es lo primordial, se ve mejorado. Es decir, los ejecutivos y financieros no tienen en cuenta que ‘Up’, en este caso, ya lleva un proceso grande de prueba y error antes de ver la luz por primera vez. De hecho, es el propio director, Pete Docter, quien deja bastante claro la manera de pensar del estudio:
“¿Público? ¿Qué es eso? Somos unos egoístas y hacemos las películas para entretenernos. Lo único que nos preocupa es la base emocional sobre la que construir todas las locuras. Y la tenemos.”



Si en algo ha destacado este año la Superbowl, ha sido por el amplio número de trailers que se pudieron ver durante las pausas comerciales, y pensando en el precio por segundo que conlleva su emisión, la crisis al cine le debe tocar de lado. Como pasó el año pasado, y no al nivel de cuando es la 
