
Cuando estuve preparando el artículo de los diez mejores remakes, con la idea de destacar, de reivindicar, una serie de títulos que rompieron la tendencia a estropear producciones originales, simplemente por sacar más dinero al público (o por falta de ideas), no pude evitar ponerme a pensar en los casos contrarios, en películas que han contribuido a menospreciar la fórmula, a considerarla una mala opción antes siquiera de ver el resultado. Claro que como lo natural (o lo más corriente) es empeorar lo ya hecho, y de un tiempo a esta parte se han lanzando tantísimos remakes, la lista de nuevas versiones lamentables es mucho más amplia.
Pero se trata de seleccionar, de decidirse, de mojarse, y de dar razones, no simplemente de enumerar títulos de remakes que no aprovecharon las historias y los aciertos de las películas originales, o que directamente las destrozaron; eso es demasiado fácil. De hecho, si os vais a la popular y útil IMDb, podéis dar rápidamente con una lista, con los inconvenientes de que, por un lado, las películas parecen a menudo puntuadas arbitrariamente (o dicho de otro modo, por gente que ni siquiera las ha visto), y, por otro, que ahí se consideran como remakes las nuevas adaptaciones de novelas o series. Ya dijimos que esto no es correcto, sólo lo son los que parten de otra película.
Sin más, aquí os dejo mi top ten de los diez peores remakes, diez películas que nunca debieron rodarse:





