
Voy a darte un buen consejo, Brian Clough. No importa lo bueno que crees que eres, o lo inteligente, o lo elegante que sales en la tele, la realidad en el fútbol es ésta: el presidente es el jefe. Después van los directivos, después los secretarios, después los hinchas, luego los jugadores, y finalmente, el último de todo, en lo más bajo de la lista, va el que, en definitiva, no necesitamos para nada, el jodido entrenador.(Sam Longson / Jim Broadbent)
Aprovechando que la semana pasada se emitió en televisión, casi dos años después de que pasara por nuestras carteleras sin hacer ruido, volví a ver ‘The Damned United’ (2009), el segundo trabajo para cine del inglés Tom Hooper, ahora un nombre relevante internacionalmente gracias al Oscar por la dirección de ‘El discurso del rey’ (‘The King´s Speech’). Además de la elegante y compasiva mirada de Hooper (un realizador curiosamente infravalorado a causa del mismo premio que le ha otorgado su actual fama), ambas películas comparten tono y una serie de rasgos, tanto visuales (el gran angular, los personajes encuadrados en las esquinas del plano…) como narrativos, pese a que parten de libretos firmados por guionistas diferentes y las historias giran en torno a dos personajes en apariencia tan distintos como un miembro de la realeza, paralizado frente a los micrófonos, y un entrenador de fútbol, que adora hablar en público.
Pero en el fondo, “Bertie” y “Cloughie” se parecen, o al menos, claro, en sus respectivos retratos cinematográficos, en los que se acentúa su orgullosa personalidad, que nos les trae más que problemas, y la incapacidad para superar por sí solos el mayor obstáculo al que se enfrentarán en sus vidas, la barrera que les impide avanzar y que los hunde en la soledad y la impotencia. Al igual que el monarca tartamudo necesitaba al excéntrico logopeda para encontrar su voz, superar su flaqueza, y liderar a su país en un momento histórico crucial, el “manager” caracterizado (curiosamente) por su incontinencia verbal se ve incapaz de manejar al mejor equipo de la liga inglesa a pesar de su brillante trayectoria, de relacionarse con su entorno de una manera fructífera, sin el apoyo de su leal socio, su mejor amigo, la persona que filtraba sus defectos y potenciaba sus virtudes, con quien se complementaba y ofrecía su mejor versión. A diferencia de muchas películas que tratan la superación personal, centrándose en la genialidad de los individuos, ‘The Damned United’ y ‘El discurso del rey’ hablan de cómo podemos ser mejores si compartimos nuestra vida y nos dejamos ayudar.










