
En 2001 José Luis Guerín dio el pelotazo con su documental ‘En construcción’ que estuvo, en mi opinión, un tanto sobrevalorado, más que por lo bien que se consideró, por lo mucho que se habló de él. Anteriormente había rodado ‘Tren de sombras’, ‘City of Life’, Innisfree’ y ‘Los motivos de Berta’. Como corresponde a un documentalista, es guionista y montador de sus trabajos, además de director. Ahora Guerín estrena una película de ficción que comparte con los documentales el gusto por la contemplación y la prolongación en el tiempo de sus planos, pero que no tiene nada de realista.
El protagonista de ‘En la ciudad de Sylvia’ observa a las jóvenes que consumen bebidas en el café de la Escuela de Arte Dramático mientras dibuja bocetos de sus rostros. Una de estas mujeres le llama la atención más que el resto y él se decide a seguirla por todo Estrasburgo. Más tarde, ambos montados en un tranvía, tendrán su primera y única conversación: ella se había percatado de que la seguía y además, no es la joven que él creía haber encontrado.

El 12 de agosto ha comenzado el rodaje del duodécimo largometraje de
El director 
