Partiendo de la base de que el ser humano es por naturaleza —repito, por naturaleza, no se tienen en cuenta la educación ni los contextos sociales— bisexual, mi lado gay se despierta para realizar una de esas listas que tanto odio. También para contentar a aquell@s que se han escandalizado con el anterior post fácil, chistoso, ligero que he realizado al respecto. Tranquilos, mis crueles críticos, hoy me redimo. O no. Sin más dilación aquellos actores que me ponen. Pasen y disfruten. Salvajemente, si no, no pasen.
Paul Newman

No sólo me parece uno de los mejores actores que ha dado el séptimo arte en su existencia —yo le pondría entre los diez mejores de todos los tiempos—, es que además estaba para mojar pan durante días y días. En ‘La gata sobre el tejado de Zinc’ (‘Cat on a Hot Tin Roof’, Richard Brooks, 1958) hizo de gay reprimido y casi nadie se dio cuenta, despertando así los sueños húmedos de muchos hombres. Fue guapo hasta su muerte, que a ver de cuántos se puede decir eso. Probablemente el actor más deseado de todos a la largo y ancho de las décadas. La foto es para mirarla durante horas mientras la imaginación vuela hacia lugares prohibidos pero muy placenteros.













