'Presencias extrañas', ausencia total de talento

‘Presencias extrañas’ (‘The Uninvited’) es el remake americano de ‘Dos hermanas’ de Kim Ji-woon, hasta la fecha el film de terror coreano más taquillero de la historia. Un film muy laureado en su momento, y que a mí me pareció el típico coñazo oriental con el que nos torturaban por aquella época (hace unos seis años, más o menos), llena de film de terror orientales que casi eran gotas de agua entre sí. Ji-woon es el director de otro “prestigioso” film, ‘A Bittersweet Life’, que muchos, en un arrebato de pasión, se apresuraron a calificar como el renacimiento del polar francés, pero eso es otra historia.
Como todo buen éxito oriental, los americanos copian la fórmula, para adaptarla a sus necesidades, construyendo una película llena de los tópicos más demenciales del reciente cine terrorífico, mal empleados y dirigido a gente que no piensa. Hay espectadores poco exigentes (muchos más de los que parece), que ni quieren ni necesitan una película más complicada de lo necesario; pero una cosa es cumplir con unos mínimos que proporcionen un sano entretenimiento sin más, y otra muy distinta insultar la inteligencia del espectador, que por muy dormida que esté, siempre está ahí.

