
Muchos ya sabéis que Quentin Tarantino no es santo de mi devoción. Sólo ‘Reservoir Dogs’ me parece un film ejemplar, y las que me parecen sus peores películas, ‘Kill Bill’ y ‘Death Proof’, las aguanto gracias a las presencias de Uma Thurman y Kurt Russell. El resto, aunque no termina de llenarme, tiene cosas interesantes. Así que, visto desde cierto punto de vista, puedo disfrutar en la medida de lo posible de un director, que independientemente de que nos parezca bueno o malo, o un genio, ha sabido descubrirnos cosas que estaban destinadas a perderse en el olvido. Que sí, que luego se aprovecha de ellas para crear su propio universo, pero en nuestra mano está el preocuparnos e investigar un poco y dar con la infinidad de referencias que llenan su cine.
‘Punto límite: Cero’ (‘Vanishing Point’, 1971) es una de esas referencias, objeto de una conversación en ‘Death Proof’, con la que el film dirigido por el televisivo Richard C. Sarafian guarda más de un parecido. Guillermo Cabrera Infante, autor de uno de los libros de cine más insoportables que he leído en mi vida, ‘¿Cine o sardina?’, fue el que escribió su guión.

