'¡Qué bello es vivir!', ¡qué maravilloso es el cine!

Solía estar en la programación televisiva todos los años. Recuerdo que en alguno incluso la emitieron más de un día (cuando el cine tenía más valor en televisión). ‘Qué bello es vivir’, ‘It´s a Wonderful Life’ (1946), es una maravillosa película que resulta ideal para estas fechas navideñas. Un tiempo de calor hogareño y frío en las calles, de ver a la familia, de regalos, de dulces, de buenos propósitos para el año próximo, de muchos abrazos y besos. Es tiempo, en teoría, de ser un poco más humanos, de ser mejores personas.
Digo esto mientras una vocecilla en mi cabeza estalla en risas. Es la voz de la conciencia cínica y pesimista, realista incluso podría decir, que creo que pertenece a un grillito invisible que “adopté” en mi niñez. El mundo no pasa precisamente por un buen momento, no hay más que mirar las noticias (increíble lo que está pasando en cierta zona del mundo; cifras, cifras y más cifras, y lo peor es que se justifican). Pero una cosa es la vida y otra el cine. En el cine, todo es posible, incluso creer en la bondad innata del ser humano. De ahí que ‘¡Qué bello es vivir!’, sea, en mi opinión, tan valiosa.