'La vida secreta de las abejas', blando melodrama

‘La vida secreta de las abejas’ nació del interés por parte de uno de sus productores, Lauren Shuler-Donner (esposa desde hace más de 20 años de Richard Donner, director de ‘Supermán’ entre otras), cuando ésta leyó el libro homónimo de Sue Monk Kidd, un best seller que habla sobre la pérdida de la inocencia, la búsqueda de la identidad dentro de la familia, y la tolerancia racial, quedando prendada del material. Shuler-Donner fue productora de bombazos taquilleros como toda la saga de los X-Men o ‘Constantine’ (de la que se prepara una segunda parte), aunque también lo fue de films que no funcionaron en taquilla, muy probablemente porque escapaban a los esquemas típicos que poseen todas las películas taquilleras. Tal es el caso de dos films, hoy injustamente olvidados, como ‘Bullworth’ (a mi juicio la mejor película dirigida por Warren Beatty) y ‘La fuerza de la ilusión’ (una pequeña delicia firmada por el director de ‘Los goonies’).
En ‘La vida secreta de las abejas’ había potencial para haber hecho de ella otro éxito comercial. Uno de esos melodramas que tanto suelen gustar; y aunque la película no ha tenido pérdidas, pues su coste de producción fue bajísimo (11 millones de dólares, recaudando 10 el fin de semana de su estreno en una sola pantalla. Sí, leerlo para creerlo), se ha quedado muy lejos de los típicos éxitos a los que Shuler-Donner está acostumbrada. Las razones pueden atribuirse a que la película no cuenta nada nuevo, haciéndolo sin el más mínimo interés por lo narrado, y cambiando incomprensiblemente de tono cada dos por tres.




