A todos, o casi todos, nos gustan las grandes secuencias de batallas que están bien hechas. Las que resultan torpes o aburridas irritan por la cantidad de dinero y personas despilfarradas. Pero las que están bien hechas entusiasman por la pericia del director a la hora de mostrar el horror de la guerra, ya sea a través del caos o gracias a una planificación. He elegido solamente diez que me gustan mucho, entre las cientos que deben existir en la historia del cine, con la esperanza de que el lector aporte las suyas, porque sé perfectamente que es una lista incompleta y que aunque pusiera veinte o treinta títulos siempre faltaría alguna.
‘Espartaco’

Batalla final entre los esclavos liberados y las fuerzas combinadas de Craso, Pompeyo y Lúculo
Probablemente, la madre de todas las batallas del cine. Filmada íntegramente en localizaciones españolas, se emplearon casi diez mil extras y Kubrick, que controló el rodaje de la secuencia desde una torre, llegó a emplear enanos y muñecos para simular todavía más soldados y esclavos luchando. A día de hoy impresionan exactamente igual los movimientos de las falanges romanas (la mayoría conformadas por soldados españoles en el rodaje) que cuando se hizo. Se siente, quizá como nunca en toda la historia del cine, el uso del ejército para aplastar cualquier posible rebelión. Además, una secuencia especialmente cruenta.


