
Si hay un actor que en la actualidad al que enseguida asociamos como un gran secundario y un mejor villano, ese es, sin duda Mark Strong. Este actor británico en alza se está convirtiendo en un rostro esencial en el panorama cinematográfico y todo un especialista en villanos. Su actuales trabajos así lo atestiguan: el siniestro Lord Blackwood en ‘Sherlock Holmes’ y muy pronto será Sir Godfrey en ‘Robin Hood’ y Frank D’Amico en ‘Kick-Ass’.
Pero Mark Strong no ha logrado este status de villano por casualidad. Ni siquiera por sus duros rasgos faciales. Es un actor brillante, que ido escalando puestos a base de buen hacer y posee una experiencia teatral de primer nivel, lo que le convierte en uno de los actores contemporáneos más fundamentales para encarnar a un buen villano en cualquier blockbuster que se precie.










