<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">

	<channel>
		<title>Magazine - roy-scheider</title>
		<link>http://www.blogdecine.com</link>
		<description>
Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>2012-02-11 21:05:30</pubDate>

		<generator>http://www.blogdecine.com</generator>
                    <item>
      <title><![CDATA['Carga maldita', un Friedkin maldito]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/cine-clasico/carga-maldita-un-friedkin-maldito</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/cine-clasico/carga-maldita-un-friedkin-maldito</guid>
      <pubDate>Wed, 26 Oct 2011 08:46:57 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image41916" src="http://img.blogdecine.com/2011/10/cargamalditaf1.jpg" class="centro" alt="cargamalditaf1.jpg" /></p>

	<p>Todos los grandes directores poseen alguna, o varias, películas que habría sido mejor que no hicieran. También, esos mismos grandes directores, u otros, poseen en su filmografía un film que por una u otra razón, son malditos. Dos factores suelen darse en este segundo grupo —aclaremos que a veces la misma película mala es también la maldita, y muchas otras veces todo lo contrario—, el primero de ellos un rodaje lleno de calamidades y problemas que solventar, y segundo, un estruendoso fracaso comercial. Fijémonos en el período entre 1979 y 1982. Tres importantes realizadores como Steven Spielberg, Michael Cimino y Francis Ford Coppola se estrellaban en las taquillas con proyectos tan arriesgados y personales como &#8216;1941&#8217; (id, 1979) —un divertimento que demostraba la capacidad de Spielberg para la comedia—, &#8216;La puerta del cielo&#8217; (&#8216;Heaven´s Gate&#8217;, 1980) —uno de los westerns líricos más bellos jamás realizados—, y &#8216;Corazonada&#8217; (&#8216;One From the Heart&#8217;, 1982).</p>

	<p>Pero antes de ellos, <strong>William Friedkin</strong> llegó a ser uno de los directores de más prestigio en la década de los 70. A ello contribuyeron los hechos de ganar a una edad muy temprana el Oscar al mejor director por <strong>&#8216;Contra el imperio de la droga&#8217;</strong> (&#8216;French Connection&#8217;, 1971), probablemente su mejor película, ganadora de otras cuatro estatuillas más, y el haber reventado taquillas con <strong>&#8216;El exorcista&#8217;</strong> (&#8216;The Exorcist&#8217;, 1973). La intención de Friedkin era la de realizar una gran película de ciencia ficción que mezclaba alienígenas con el triángulo de las Bermudas, pero Spielberg estaba ya enfrascado en &#8216;Encuentros en la tercera fase&#8217; (&#8216;Close Encounters of the Third Kind&#8217;, 1977) por lo que dicho proyecto no se llevó a cabo. En su lugar, el director se decidió por <strong>&#8216;Carga maldita&#8217;</strong>, el remake que siempre quiso hacer de <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/cine-clasico/el-salario-del-miedo">&#8216;El salario del miedo&#8217;</a> (&#8216;Le salaire de la peur&#8217;, Henri-Georges Clouzot, 1953). La ironía del destino hizo que se estrenase una semana después del estreno de &#8216;Star Wars&#8217; de un tal George Lucas.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img id="image41918" src="http://img.blogdecine.com/2011/10/cargamalditaf2.jpg" class="centro" alt="cargamalditaf2.jpg" /></p>

	<p>Atreverse con el clásico francés era una empresa de envergadura, ya no sólo por el hecho de intentar igualar algo tan perfecto como esa película, sino por el hecho de que Friedkin quería hacerlo a lo grande. Teniendo el visto bueno del propio Clouzot, Friedkin empezó a tener problemas ya en la elección de actores. Para el personaje central quería a Steve McQueen, quien lo rechazó porque no se le pudo dar un papel a su compañera por aquel entonces, Ali MacGraw. Lo intentó con Clint Eastwood y Jack Nicholson, e incluso con Paul Newman. Actores como Gene Hackman lo rechazaron por considerar el guión demasiado violento, o Kris Kristofferson, que alegó no estar preparado para una película de semejantes aspiraciones y presupuesto —curiosamente al año siguiente encabezaría el cartel de <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/peliculas-de-accionaventuras/convoy">&#8216;Convoy&#8217;</a> (id, Sam Peckinpah, 1978)—. Al final Roy Scheider fue el elegido, ya había trabajado con Friedkin y se encontraba en la cima de su carrera gracias a &#8216;Tiburón&#8217; (&#8216;Jaws&#8217;, Steven Spielberg, 1975).</p>

	<p>Entre los lugares de filmación se encuentra la República Dominicana, en la que debido a inclemencias del tiempo el rodaje se alargó más de lo necesario. El presupuesto se excedió más de la cuenta y la <strong>Universal</strong> tuvo que aliarse con la <strong>Paramount</strong> para cubrir gastos. Allí se filmaron secuencias como la del paso de los camiones por un puente colgante —primera imagen—, que tardaron en tenerla lista la friolera de tres meses. Friedkin no escatimó en recursos, siendo por primera vez en su carrera, un perfeccionista muy difícil de tratar que incluso llegó a despedir a un montón de gente. Reparto internacional completado por <strong>Bruno Cremer</strong>, <strong>Amidou</strong> y nuestro <strong>Francisco Rabal</strong> dan vida a los pobres desgraciados que deben llevar una peligrosa carga de explosivos a través de un angosto camino que atraviesa la jungla. La historia, que parte de la novela de <strong>Georges Arnaud</strong>, presenta algunas diferencias con respecto al film francés.</p>

	<p><img id="image41919" src="http://img.blogdecine.com/2011/10/cargamalditaf3.jpg" class="centro" alt="cargamalditaf3.jpg" /></p>

	<p>Aquí vemos los orígenes de los cuatro personajes centrales, lo cual no deja demasiado espacio para la imaginación o la sutileza. Cuatro hombres, que por distintas razones, terminan con sus huesos en un país sudamericano, en el que se agarrarán a cualquier trabajo con tal de conseguir dinero. Una travesía angustiosa y eterna, y la naturaleza como enemigo de gran calibre. Pero lo que en la cinta de Clouzot era un relato de aventuras en el que la emoción y el suspense estaban en perfecta armonía, en el remake americano no asoman ni lo más mínimo. Hay cómo no, una gran despliegue de medios, las escenas filmadas en la jungla poseen cierta fuerza, y uno casi puede impregnarse de la suciedad que se palpa en pantalla. Pero no llega con una excelente ambientación para hacer creíble o interesante el relato desesperanzado que Friedkin trata de contarnos. No sentimos empatía por ninguno de los personajes, interpretados con más corrección que otra cosa. Sus vidas no nos importan, y por supuesto, sus muertes tampoco.</p>

	<p>Las aventuras de Luke Skywalker arrasaron en los cines mientras el ego de <strong>William Friedkin</strong> se hundía en el fango con esta película, de la que extrañamente se sentía bastante orgulloso, y sobre la que declaró que hizo la película que quería hacer. Desconcertante sería la palabra adecuada, ya que aún siendo un Friedkin nada complaciente, el film no posee el pulso que suelen tener las grandes obras de su director, desvelándose como una película aburrida y falta de interés, con un muy pobre dibujo de personajes, de los cuales el único interesante es el interpretado por Scheider, aunque en el tramo final chirríe en la escenas psicodélicas, que son como un pegote en la película. En cualquier caso, de lo más flojo en la filmografía de un director que no volvería a estar al frente de una gran producción ni volvería a gozar del prestigio que una vez tuvo. Los caprichos a veces se pagan caros —algunos bromean sobre el hecho de que uno de los camiones llevase pintado el símbolo del demonio de &#8216;El exorcista&#8217;, lo cual dio mala suerte al rodaje según los supersticiosos—, y próximamente hablaremos de otro capricho de otro gran director: Luchino Visconti.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['All That Jazz', bailar con la muerte]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/all-that-jazz-bailar-con-la-muerte</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/all-that-jazz-bailar-con-la-muerte</guid>
      <pubDate>Thu, 10 Mar 2011 17:50:47 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image38245" src="http://img.blogdecine.com/2011/03/old-3531_650.jpg" class="centro" alt="old-3531.jpg" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;A veces no sé dónde termina la patraña y comienza la verdad&#8221;</p>

	<p>- Joe Gideon (Roy Scheider)</blockquote></p>

	<p>En la desigual y en cierta forma fascinante carrera como director de <strong>Bob Fosse</strong>, <strong>&#8216;All That Jazz&#8217;</strong> (id, 1979) ocupa un lugar especial. Por muchas razones. La principal de ellas es que, siete años después de haber ganado el Oscar al mejor director (entre más de media docena) por una película con momentos estupendos y otros no tanto como es <strong><a href="http://www.blogdecine.com/fichas/peliculas-musicales/cabaret">&#8216;Cabaret&#8217;</a></strong> (id, 1972), y con aquella estimable <strong>&#8216;Lenny&#8217;</strong> (id, 1974) entre ambas, Fosse lleva a cabo un ejercicio de sinceridad brutal en su cuarta película, abriéndose el pecho de par en par y mostrándose en carne viva tal y como es, con todas las mezquindades y deplorables defectos de su personalidad, algo que muy pocos artistas (Oscar Wilde en su <strong>&#8216;De Profundis&#8217;</strong>, Chet Baker en <strong>&#8216;Let&#8217;s Get Lost&#8217;</strong>, Andrei Tarkovski en <strong><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/andrei-tarkovski-nostalgia">&#8216;Nostalghia&#8217;</a></strong> (id, 1983), Ingmar Bergman en <strong>&#8216;Saraband&#8217;</strong> (id, 2003), entre otros, no muchos) han tenido los redaños de hacer. Pero hay otros factores que convierten a &#8216;All That Jazz&#8217; en algo muy diferente. En otra cosa.</p>

	<p>Fosse había sido designado por la naturaleza para triunfar en cualquier cosa que tuviera que ver con la música y con el baile. Salvo por un detalle que, en su oficio y en la época en la que él empezaba, era casi un estigma. O sin el casi. Se quedó prematuramente calvo. De tal modo que se vio &#8220;obligado&#8221; a convertirse en coreógrafo. En caso contrario, pudo haber sido un bailarín excepcional, pero quizá el mundo no habría visto sus notables, arriesgadas y heterodoxas creaciones, que le hicieron célebre y que son la columna vertebral de una historia compulsiva, descarnada, con Fosse mirando ya muy de cerca a la muerte (aunque aún llegaría a filmar una película más, la irregular <strong>&#8216;Star 80&#8217;</strong>, en 1983, con la salud muy deteriorada). Y si esa es la columna vertebral el corazón y el alma son la personalidad atormentada, tumultuosa, de ese coreógrafo al que él llamó Joe Gideon, al que seguiremos en un itinerario casi suicida pero siempre apasionante de ciento veintitrés minutos que se pasan literalmente volando y que dejan con ganas de más música, de más baile, de más verdad.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>La energía de Fosse</h2>

	<p>Lo cierto es que &#8216;All That Jazz&#8217; puede parecer una película anticuada en sus formas. Pero es que ya nació anticuada, y así lo quiso su creador. Filmada un poco al estilo de un falso documental, en el que la vida cotidiana del coreógrafo y director se va alternando con diálogos oníricos con una misteriosa dama que probablemente sea la Muerte, llamada Angelique (interpretada por <strong>Jessica Lange</strong>) a menudo tendremos la sensación no de estar asistiendo a una ficción, sino de estar viendo ensayos grabados, pruebas de casting reales, sucesos que un documentalista ha mezclado con la ficción de manera magistral. La serena cámara de Fosse convive con un montaje sincopado, salvaje, en parte responsable de esos montajes de ahora a lo <strong>Guy Ritchie</strong>, pero mucho más elaborado, más inteligente y más rico en su búsqueda formal. Fosse nunca fue un genio del cine, pero desde luego tenía personalidad, y sabía otorgar a las herramientas cinematográficas una fuerza, un estilo muy propio, que hacía perdonar sus carencias. Algunos han comparado esta película con <strong>&#8216;Fellini 8½&#8217;</strong> (&#8216;8½,&#8217;, 1963), y no les falta razón en lo temático, aunque quizá sí en la forma de abordar las obsesiones del creador.</p>

	<p><img id="image38246" src="http://img.blogdecine.com/2011/03/old-4939_650.jpg" class="centro" alt="old-4939.jpg" /></p>

	<p>La irregularidad, la ligereza compartiendo minutos con la gravedad, son factores asumidos por Fosse, que se siente más libre que nunca, tratando un tema tan espinoso como el íntimo sentimiento de fracaso, personal y profesional. Mirándose al espejo, <strong>contemplando un reflejo que no le gusta</strong> demasiado pero con el que tiene que aprender a levantarse cada mañana, soltando ese mítico y muy significativo &#8220;It&#8217;s show time, folks.&#8221; (literalmente, &#8220;es la hora del espectáculo&#8221;, pero también, &#8220;es la hora de mostrar&#8221;, de mostrarse&#8230;). Gideon/Fosse se atiborrará sin parar, durante buena parte del metraje (y sospechamos, también en las pocas secuencias en las que no aparece) de tabaco, de licor, de sudor, de drogas, de mujeres&#8230; y de frustración, de inseguridad, de lucha por trascender el mero trabajo (por mucho que le guste) y lograr algo realmente bello, batallando sin descanso contra las propias limitaciones (¿no es ese el día a día de cualquier artista?), exprimiéndose en cuerpo y alma hasta que no queda nada de él y el cuerpo dice basta. </p>

	<p>Al igual que &#8216;Cabaret&#8217;, &#8216;All That Jazz&#8217; no es un musical en sentido estricto. No basta con poner números musicales o simplemente coreografías. El musical clásico se definía por incluir canciones que sustituían diálogos, y sin las cuales era imposible comprender la trama. El único musical que Fosse dirigió en toda su vida, aunque siempre a su peculiar manera, fue <strong>&#8216;Noches en la ciudad&#8217;</strong> (&#8216;Sweet Charity&#8217;, 1969), una pieza bastante valiosa, y hoy bastante olvidada, con la siempre estupenda <strong>Shirley MacLaine</strong> de protagonista. Pero da la impresión de que a Fosse el musical clásico le importaba bien poco. Ya en &#8216;Cabaret&#8217; el contraste entre los números musicales y el resto de la historia era enorme, en inspiración, en ejecución, en interés. A él lo que le importa es la música, la danza, el frenesí. Todo lo demás es accesorio. Por eso quizá &#8216;All That Jazz&#8217; supera al resto de su filmografía, porque por una vez lo que está al margen de la música&#8230;sigue siendo música, o tiene mucho que ver con ella. Y desde luego está filmado con su habitual imaginación con los movimientos de cámara, que van parejos con su proverbial imaginación, ingenio y descaro, en los movimientos de sus bailarines.</p>

	<p>Descaro que llega aquí a sus cotas máximas. Fosse siempre fue un coreógrafo que tendía a la provocación, al paroxismo de la sensualidad en el cuerpo y los movimientos de sus artistas, y emociona verle defender un número en el que solamente falta sexo, porque está saturado de erotismo en cada detalle. Un número que sus productores se niegan a incluir. Y es que no falta incluso la proverbial batalla entre el creador y los representantes del dinero. O, lo que es lo mismo, la lucha <strong>entre la libertad y el pragmatismo</strong>. Porque, pese a sus luces y sus sombras, la obra cinematográfica de Fosse (la teatral, como es lógico, no tuve oportunidad de verla) es un ejemplo de libertad, de voluntad, de independencia. Y su cine va a perdurar como expresión máxima de la agitada y escandalosa personalidad de este gran hombre de la música y la danza, que se alzó (ex-aqueo con la soberbia &#8216;Kagemusha, la sobra del guerrero&#8217;, de Kurosawa) con la Palma de Oro en el Festival de Cannes, amén de cuatro Oscar. Así que, si no la han visto, vean &#8216;All That Jazz&#8217;, la mejor manera que probablemente nadie tuvo de conocer el interior del alma de Fosse.</p>

<h2>Lo mejor, lo peor e imagen favorita</h2>

	<p>Lo peor, si es que algo malo se puede decir, es que es tan personal que si no entras en ella, poco se puede hacer. Lo mejor el maravilloso Roy Scheider y todo lo que rodea la creación de coreografías. Mi momento favorito es cuando lleva a su amante al límite para lograr convertirla en una buena bailarina.</p>

	<p><center><iframe title="YouTube video player" width="650" height="366" src="http://www.youtube.com/embed/fZS8LN4R9rU" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></center></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['2010, odisea dos', alejándose de Kubrick]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/2010-odisea-dos-alejandose-de-kubrick</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/2010-odisea-dos-alejandose-de-kubrick</guid>
      <pubDate>Sat, 16 Oct 2010 12:32:40 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image35279" src="http://img.blogdecine.com/2010/10/2010-f1.jpg" class="centro" alt="2010-f1.jpg" /></p>

<blockquote>Dios mío, está lleno de estrellas</blockquote>

	<p>Esa es la frase con la que da comienzo <strong>&#8216;2010, odisea dos&#8217;</strong> (&#8216;2010&#8217;, Peter Hyams, 1984). Con ella terminaba el relato de &#8217;2001: Una odisea del espacio&#8217; escrito por <strong>Arthur C. Clarke</strong>, siendo lo último que pronunciaba Dave Bowman antes de desaparecer. Dicha frase no se encontraba en la película que dirigió Stanley Kubrick aunque sí en el libro de Clarke, por lo que podemos interpretar desde el inicio una clara intención de apartarse del film de Kubrick, la única forma de enfrentarse a una secuela de tan conocido film. Es evidente que el trabajo de Hyams tiene la maldición, por así decirlo, de ser la continuación de una de las películas más admiradas, y odiadas, por todo el mundo, un punto clave en la historia del Cine.</p>

	<p>El encargado de tamaña empresa fue el director Peter Hyams que también escribió el guión de la película. Hasta aquel momento Hyams era un muy decente realizador de películas de ciencia ficción. Lo confirman películas como &#8216;Capricornio uno&#8217; (&#8216;Capricorn One&#8217;, 1977) —la recreación de una falsa llegada del hombre a Marte da pie e un excelente thriller—, y sobre todo &#8216;Atmósfera cero&#8217; (&#8216;Outland&#8217;, 1981), especie de western espacial en el que Sean Connery es el sheriff de una estación minera en la luna Io de Júpiter. Exacto, el mismo lugar en el que tienen lugar los hechos narrados en <strong>&#8216;2010, odisea dos&#8217;</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Han pasado nueve años desde que la misión del Discovery fracasó. Ahora, en el 2010, la Unión Soviética y los Estados Unidos deciden unir sus fuerzas enviando a Io —el último lugar desde el que han recibido una señal— para saber qué ha ocurrido realmente. En la nave —los rusos en el film van por delante en la carrera espacial y son los primeros en estar preparados— irá tripulación rusa y también americana; entre ellos, el Dr. Heywood Floyd, el director de la misión del 2001, y el Dr. R. Chandra, creador de <span class="caps">HAL</span> 9000. Una vez en su destino descubrirán que algo maravilloso ocurrirá.</p>

	<p><img id="image35280" src="http://img.blogdecine.com/2010/10/2010-f2.jpg" class="centro" alt="2010-f2.jpg" /></p>

	<p>Hay que reconocer que <strong>el guión de &#8217;2010, odisea dos&#8217; es lo peor de la misma</strong>. En toda ella hay una intención de racionalizar aquello con lo que Kubrick especulaba, y de esta forma la esencia del film de 1968 no aparece por ningún lado. Decisión arriesgada por un lado, loable por el otro. Es evidente que el querer competir con el film original —algo a lo que se atrevió Andrei Tarkovsky con su &#8216;Solaris&#8217; (&#8216;Solyaris&#8217;, 1972)— no entraba en los planes de Hyams, por lo que de esta forma se aparta de él. Sin embargo, el querer dar una explicación a lo expuesto por Kubrick en la parte final de su film, trivializa de forma alarmante gran parte de las posibilidades de una película con más interés del que parece a simple vista.</p>

	<p>Curiosamente Hyams no obtuvo rechazo por parte de <strong>Arthur C. Clarke</strong>, que incluso realiza dos cameos en el film; parece ser que el escritor se encontró más libre al lado de Hyams que de Kubrick. Y tampoco lo obtuvo de este último, que conversó varias veces con el director de &#8216;La calle del adiós&#8217; (&#8216;Hanover Street&#8217;, 1979), pero jamás hizo caso de las dudas de Hyams. Kubrick sólo estaba interesado en cómo había filmado aquél algunos planos de &#8216;Atmósfera cero&#8217;. Escritor y director aparecen en la portada de una revista en el film, representando a los líderes americano y ruso. Una broma/homenaje a los máximos inspiradores de la película.</p>

	<p><img id="image35281" src="http://img.blogdecine.com/2010/10/2010-f3.jpg" class="centro" alt="2010-f3.jpg" /></p>

	<p>En una época en la que George Lucas había revolucionado el mundo cinematográfico con su saga de Star Wars, todas las películas de ciencia ficción querían ir en ese camino. <strong>Peter Hyams</strong> ofreció algo diferente, un cine más adulto, más reflexivo, y sin dejar de lado la espectacularidad. Las escenas espaciales del film son excelentes, y hay momentos de gran tensión como el paso de dos astronautas al Discovery abandonado, el cual tuvo que ser reconstruido a partir de la película original puesto que Kubrick había ordenado destruir los decorados para que no pudiesen utilizarlos de nuevo. Pero si en <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/peliculas-de-ciencia-ficcion/2001-una-odisea-del-espacio">&#8216;2001: Una odisea del espacio&#8217;</a> todo era claridad o colores muy vivos, en <strong>&#8216;2010, odisea dos&#8217;</strong> es todo lo contrario. Y las referencias se encuentran en el trabajo de Hyams con Connery antes mencionado, que a su vez bebía un poco de <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/peliculas-terror/alien">&#8216;Alien&#8217;</a> (id, Ridley Scott, 1979), otro de los films más influyentes que existen. El interior de la nave rusa Leonov recuerda por momentos al de la Nostromo.</p>

	<p>Si dejamos de lado la más que eficiente puesta en escena de Hyams, o la labor de unos actores totalmente creíbles —<strong>Roy Scheider</strong> muy de moda en aquellos años, <strong>Helen Mirren</strong> con un sorprendente acento ruso, <strong>John Lithgow</strong>, y una no acreditada <strong>Candice Bergen</strong> (la voz de <span class="caps">HAL</span> 9000) son lo mejor del reparto—, <strong>&#8216;2010, odisea dos&#8217;</strong> pierde muchísimo cuando incide en las diferencias entre la <span class="caps">URSS</span> y los Estados Unidos, provenientes de la Guerra Fría. Este detalle no se encuentra en la novela y fue idea de Hyams. Una idea poco acertada, ya no sólo porque a día de hoy resulta ridícula, sino porque en el film funciona como pobre excusa para un final cuyo mensaje sobre la paz queda un poco cogido por los pelos.</p>

	<p>Con todo <strong>&#8216;2010, odisea dos&#8217; es un film honesto y eficiente</strong>, muy entretenido y con instantes para el recuerdo, como por ejemplo la reactivación de <span class="caps">HAL</span> 9000. El querer explicar su mal funcionamiento por culpa de órdenes mal dadas le aleja de su comportamiento humano en la primera entrega, y le da la oportunidad de redimirse cuando más tarde debe aceptar su propia destrucción para salvar a la tripulación. Eso deja cierto sabor agridulce en el visionado de una película, cuya mejor forma de acercarse a ella es olvidándose por un momento de que existió un film titulado &#8217;2001: Una odisea del espacio&#8217;. Difícil, por no decir imposible.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['The Seven-Ups' y la memorable escena de persecución de coches]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/en-dvd/the-seven-ups-y-la-memorable-escena-de-persecucion-de-coches</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/en-dvd/the-seven-ups-y-la-memorable-escena-de-persecucion-de-coches</guid>
      <pubDate>Wed, 30 Jul 2008 10:28:15 +0000</pubDate>

      <author>Jesús León</author>
      <description><![CDATA[
      <p><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/hg4QtYizPKM&#38;hl=es&#38;fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/hg4QtYizPKM&#38;hl=es&#38;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></p>

	<p>Hace unos días pude volver a ver <strong>&#8216;Ronin&#8217;</strong>, en una de esas reposiciones estivales de la televisión. Resulta desesperante ver una película con cierto interés con tanta pausa publicitaria, pero, en esta ocasión, tuve la suficiente paciencia hasta la escena de la persecución. Sin duda, un espectáculo impresionante, un derroche de emoción a cien por hora, rodada por el veterano John Frankenheimer (impregnado del estilo setentero) y que supone una de las mejores que he podido ver (y supongo que para muchos).</p>

	<p>Tras disfrutar de semejante destreza y aún agarrado al sofá, me acordé de otra escena de persecuciones de coches en <strong>&#8216;The Seven-Ups&#8217;</strong> (1973), dirigida por Philip D&#8217;Antoni (su única incursión en la dirección) y con <strong>Roy Scheider</strong> de protagonista. Tiene una memorable escena rodada al más puro estilo clásico, con ausencia de música y diálogos. Tan sólo el rugido de los motores y los chirridos de los neumáticos en el asfalto de Manhattan.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img id="image20370" src="http://img.blogdecine.com/2008/07/the-seven-ups.jpg" class="centro" alt="the-seven-ups" /></p>

	<p>La historia nos enseña a un <strong>escuadrón especial</strong> de la policía de Nueva York, formado por unos detectives entrenados para luchar de forma expeditiva y efectiva contra la delincuencia y la mafia que asolan la ciudad. Son cuestionados por sus métodos, pero resulta implacables. Su objetivo es castigar a los criminales con penas de cárcel de siete años o más (a lo que se refiere el título).</p>

	<p>Scheider interpreta a Buddy Manucci, el duro líder del equipo que se encuentra con que uno de sus informantes (interpretado por Toni Lo Bianco) es el jefe de una banda de secuestradores que se hacen pasar por policías para llevar a cabo sus raptos. Durante la investigación, uno de los Seven-Up es secuestrado y asesinado. El resto de miembros del equipo, ya cuestionados por sus métodos, se ven implicados en resolver el asunto y atrapar al asesino para mantener su integridad.</p>

	<p><img id="image20371" src="http://img.blogdecine.com/2008/07/The_Seven-Ups_1973.jpg" class="derecha" alt="the-seven-ups-poster" />Una película que bien <strong>merece rescatarla</strong> y disfrutar en una sesión veraniega. No se trata de una obra magistral, ya que aglutina muchos de los tópicos del género reunidos, pero es una buena demostración del estilo de la época con mucha acción, pocos diálogos, argumento sencillo y una larga persecución de coches que no se olvida.</p>

	<p>Es inevitable acordarse de la protagonizada por Steve McQueen en <strong>&#8216;Bullit&#8217;</strong> y también de &#8216;The French Connection&#8217;, no en vano D&#8217;Antoni fue productor de ambas. Y es que ciertamente posee una estructura muy similar, pero ante la impasibilidad gestual de los actores en &#8216;Bullit&#8217;, en &#8216;The Seven-Ups&#8217; Scheider se introduce <strong>mucha más intensidad y emoción</strong>, en esos planos intercalados que le confieren pura tensión. Como digo, sin ser un peliculón soberbio (aunque merecería una mejor consideración entre las mejores de la memorable década de los setenta), sí que logra entretener. Mucho y bien.</p>

	<p>En Blogdecine:</p>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2006/10/08-persecuciones-miticas">Persecuciones míticas</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2005/07/16-la-mejor-persecucion-de-la-historia-bullit">La mejor persecución de la historia: &#8216;Bullit&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Mis secuencias mágicas de cine: 'Tiburón' de Spielberg visto con el paso de los años]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/otros/mis-secuencias-magicas-de-cine-tiburon-de-spielberg-visto-con-el-paso-de-los-anos</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/otros/mis-secuencias-magicas-de-cine-tiburon-de-spielberg-visto-con-el-paso-de-los-anos</guid>
      <pubDate>Sat, 21 Jun 2008 16:02:31 +0000</pubDate>

      <author>Antonio Toca</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image19660" src="http://img.blogdecine.com/2008/06/Jaws_2.jpg" class="derecha_sinmarco" alt="Jaws attack" /></p>

	<p>A pesar de que <a href="http://www.blogdecine.com/2008/04/29-las-cinco-mejores-peliculas-de-steven-spielberg">Spielberg tiene muchas buenas películas</a>, considero que &#8216;<strong>Tiburón</strong>&#8217; es la más redonda de sus obras, de esas películas por las que no pasa el tiempo, por mucho que fuera rodada en 1975. Nosotros mismos, con el paso de los años y con cada visionado, vamos viendo las películas desde diferente perspectiva. De Tiburón uno recuerda el arranque, un baño en el mar de madrugada, un susto, dos, tres, la desesperación de la bañista que no sabe qué le está atacando, y de repente cuando todo acaba, el júbilo de un pueblo de costa envuelto en el periodo de vacaciones, y los nervios del jefe de la policía ante lo que se avecina. Todo el mundo recuerda ese arranque, la impresión que produce el primer visionado del mismo, sobre todo con los ojos de un adolescente. Nunca una aleta de tiburón sobresaliendo sobre el agua produjo tanto pavor, no en esa secuencia, que tiene la virtud de no mostrarnos al animal.</p>

	<p>Año tras año, la televisión rebajó el grado de tensión de la película al programarla siempre en sesión de tarde, pero incluso a la luz del día, la secuencia del ataque a los bañistas suponía todo un prodigio de montaje, al centrar la misma en el personaje de <strong>Roy Scheider</strong>, tratando de sacar a todo el mundo del agua, con la tensión de alguien que se siente responsable por no tener la playa cerrada conociendo lo que conoce, y ante todo porque es padre. Y aquí es donde quiero llegar con todo lo que estoy comentando.<!--more--></p>

	<p>Para ello me valgo de <strong>J.J. Abrams</strong>, a quien muchos consideran un nuevo genio de la televisión (aquí será el paso del tiempo quien lo determine), que realizó una conferencia hará un año y medio sobre creatividad con el título de <em>The Magic Box</em> (La caja mágica). En ella hacía referencia a cómo crear momentos mágicos, como llegar a ellos, demostrando que no siempre las secuencias que tenemos en la cabeza son las únicas que tienen duende. La caja mágica de la que habla tenía la virtud de poder abrirse de diferentes formas, y dependiendo cómo se abra darnos una sorpresa, como cuando nos acercamos varias veces a ver una película.</p>

	<p><a href="http://www.ted.com/index.php/talks/view/id/205">Durante la charla Abrams</a> hace uso de la película de Spielberg, tomando la secuencia de arranque para explicar lo que comentaba en el anterior párrafo. En esta ocasión (lo podéis ver desde el minuto 10:15 hasta el 12:15 del vídeo de la conferencia), lo hace como preámbulo a la secuencia que quiere resaltar, en ella, Roy Scheider está preocupado por el problema que le ha ocasionado el ataque del tíburón, por la reprimenda de la madre que acaba de perder a su hijo, le carcomen los remordimientos, y tiene miedo porque algo tan duro como es perder a un hijo, le pueda pasar a él. Está sentado en la mesa, y su hijo pequeño trata de animarle, hasta que lo consigue. La cuestión es cómo lo consigue. Como en la sucesión de acontecimientos, Spielberg se permite un momento de ternura para rebajar la tensión y descansar. Pura genialidad.</p>

	<p>El paso de los años y la experiencia de ser padre, me ha descubierto esta secuencia sin tanto nombre ni tan recordada. Estaba ahí, pero no la veía. Una revisión de alguien que me la mostró, visto con otros ojos, con otra perspectiva. Porque sé lo que le pasa al personaje que interpreta Roy Scheider por la cabeza. Los miedos y preocupaciones por lo que va a tener que hacer para proteger a los suyos. Por eso las grandes obras conviene reparsarlas con frecuencia. Por las cosas que cada vez nos enseñan. Y por cierto, yo también me comería al crío a besos. </p>

	<p><strong>Otras de mis secuencias mágicas en blogdecine</strong>:</p>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2007/11/22-secuencias-magicas-del-cine-et-el-extraterrestre">Final de ‘E.T. el extraterrestre’</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2006/12/28-la-secuencia-de-el-cuento-de-navidad-de-auggie-wren-en-smoke">El cuento de Navidad de Auggie Wren en ‘Smoke’</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2007/02/10-smoke-y-el-paso-del-tiempo">La colección de fotos de Auggie en ‘Smoke’</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2007/11/12-dreams-de-chucking-express">La canción Dreams en ‘Chungking Express’</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/01/17-mis-secuencias-magicas-del-cine-magnolia">Magnolia</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/02/16-mis-secuencias-magicas-de-cine-el-santa-de-bardem-y-la-fabula-de-la-cigarra-y-la-hormiga-de-los-lunes-al-sol">La fábula de la cigarra y la hormiga de ‘Los lunes al sol’</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/03/12-mis-secuencias-magicas-de-cine-paris-texas-el-dialogo-en-el-peep-show">‘Paris, Texas’, el diálogo en el Peep Show</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/03/27-richard-widmark-sera-siempre-tommy-udo">Richard Widmark será siempre Tommy Udo</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/03/28-mis-secuencias-magicas-de-cine-julio-cesar-y-el-arte-de-manipular-a-la-plebe">‘Julio César’ y el arte de manipular a la plebe</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/04/26-mis-secuencias-magicas-de-cine-sally-fingiendo-el-orgasmo">Sally fingiendo el orgasmo</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/05/12-mis-secuencias-magicas-de-cine-atlantic-city-el-limon-y-susan-sarandon">&#8216;Atlantic City&#8217;, el limón y Susan Sarandon</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/05/15-manhattan-una-de-las-peliculas-de-mi-vida">&#8216;Manhattan&#8217;, secuencia inicial</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/05/23-mis-secuencias-magicas-de-cine-la-pistola-de-indiana-jones">La pistola de Indiana Jones</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/05/30-mis-secuencias-magicas-de-cine-sidney-pollack-tal-como-eramos-y-memorias-de-africa">Sydney Pollack, &#8216;Tal como éramos&#8217; y &#8216;Memorias de África&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/06/18-mis-secuencias-magicas-de-cine-hola-mi-nombre-es-inigo-montoya">Hola, mi nombre es Iñigo Montoya</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Roy Scheider nos ha dejado]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/noticias/roy-scheider-nos-ha-dejado</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/noticias/roy-scheider-nos-ha-dejado</guid>
      <pubDate>Mon, 11 Feb 2008 09:13:52 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha_sinmarco" id=image17086 alt="Roy Scheider" src="http://img.blogdecine.com/2008/02/good bye roy.jpg" /><a href="http://imdb.com/name/nm0001702/"><strong>Roy Scheider</strong></a> nos ha dejado a los 75 años de edad. Según la información que aparece en <a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/Adios/policia/Tiburon/elppgl/20080211elpepucul_2/Tes">El País</a> (gracias por el aviso, Dan), el actor falleció esta mañana en el hospital de la Universidad de Arkansas, por causas que no han sido especificadas, aunque varios trabajadores del centro han revelado que Scheider había estado recibiendo tratamiento por un mieloma múltiple durante los últimos dos años.</p>

	<p>Al carismático <strong>Roy Scheider</strong> lo recordaremos por muchas películas, pero especialmente por interpretar al famoso jefe de policía Martin Brody en &#8216;Tiburón&#8217;, de Steven Spielberg, allá por 1975. Tampoco conviene olvidarse de su trabajo en &#8216;French Connection&#8217;, de John Frankenheimer, por el cual resultó nominado al Oscar al mejor actor de reparto en 1972. En 1980 volvió a ser candidato a la dorada estatuilla por su interpretación en &#8216;All That Jazz&#8217;, de Bob Fosse. Otros títulos importantes de su carrera fueron &#8216;Klute&#8217;, &#8216;Marathon Man&#8217;, &#8216;Carga Maldita&#8217;, &#8216;El Trueno Azul&#8217;, &#8216;2010: Odisea Dos&#8217; o &#8216;52: Vive o Muere&#8217;.</p>

	<p>Descanse en paz, señor Scheider.</p>      ]]></description>
      </item>
        	  <atom:link href="http://www.blogdecine.com/tag/roy-scheider/rss2.xml" rel="self" type="application/rss+xml" />
	</channel>

</rss>



