
Cuando a menudo escribo, o pienso, que el cine es un verdadero circo impredecible y dantesco, muchas veces no quiero creérmelo, o intento autoconvencerme de que no es para tanto. Pero luego, claro, leo noticias como la que ahora estoy comentando aquí ahora, y tras darme un garbeo por la red para asegurarme de que no es un bulo, vuelvo a convencerme de que si mañana anuncian que Kubrick no murió realmente, ya que se había tomado unas vacaciones oportunas en Júpiter (para realizar allí su nueva película), no hay por qué sorprenderse.
Bromas (malas) aparte, acabamos de saber que Jose Luis Garci, que desde el grandioso fiasco de ‘Sangre de Mayo’ (filme que costó 15 millones de euros de las arcas de Madrid regaladas al director por Esperanza Aguirre, según algunas fuentes, y no recaudó ni siquiera un millón) se encuentra inactivo, pretende llevar a cabo sendas adaptaciones de ‘La Regenta’ (novela de Leopoldo Alas Clarín) y de ‘Tigre Juan’ (de Ramón Pérez de Ayala), y, para asombro supongo de todos, ambas en 3D, o eso anuncian desde Oviedo.


¿Os extraña leer que José Luis Garci es una de las opciones para representar a España en los Oscar? Probablemente, no, por culpa de esta afición que tenemos en este país por el “mundo viejuno”. Además de la de Garci: ‘Sangre de mayo’, se ha preseleccionado ‘Los girasoles ciegos’, de José Luis Cuerda. La única visión algo más fresca la pone Gracia Querejeta, con la que, en mi opinión, es su mejor película hasta la fecha: ‘Siete mesas de billar francés’.
Os había

