Seguro que muchos de vosotros, cuando encendéis el televisor para practicar un poco de zapping, os habréis encontrado que en alguna cadena de televisión emiten una película que por la razón que sea, os encanta. Ni siquiera hace falta que sea una obra maestra o una genialidad, pero tal vez contiene determinada escena que os obliga a quedaros delante del televisor, embobados, hipnotizados esperando que vuestro momento predilecto llegue. Incluso os quedáis a verla hasta el final, con intermedios y todo.
A continuación, diez casos en los que precisamente eso me pasa a mí. Como siempre, sin orden y sin sentar cátedra. Disfrutad.
‘El último Boy Scout’
Una de las mejores películas de Tony Scott, normalmente perdido entre filtros y un montaje caótico. Bruce Willis realiza una de sus memorables interpretaciones, una especie de variante de su John McClane, que en esta secuencia hace gala de su peculiar forma de ver las cosas. Un puñetazo mortal es uno de los momentos álgidos de una película que logró en su momento dos récords: tener el guión más caro de la historia del cine, y ser la película con más palabrotas que hay. Cuidado si decidís comprar la película en DVD, esta escena no viene incluida en muchos de los montajes —censura por violencia—, tenéis que elegir aquella que en su portada pone “montaje íntegro”.





No vamos a descubrir ahora al gran 
Ahora no vamos a descubriros a 
