
Esta tarde se estrena ‘Escuela de pringaos’ (‘School For Scoundrels’) sobre la que, además de escribir una crítica, quiero aclarar que no es lo que parece por el título. Algo tan nimio como una preposición le cambia el significado completamente: con ‘Escuela de pringaos’ nos imaginamos el típico instituto visto en mil millones de películas americanas y a los más pringados del lugar protagonizando unas cuantas meteduras de pata, algo así como ‘La revancha de los novatos’ (‘Revenge of the Nerds’). Sin embargo, si en lugar de “de”, se pusiese la preposición que tiene el título original, “para”, se comprendería lo que es: una academia para pringaos, unas clases a las que acuden los pringaos a aprender a ser de otra manera.
Probablemente os dé igual que sea de una forma o de la otra, pero a mí me resultó refrescante comprobar que se trataba de lo segundo —y que el protagonista no es un adolescente, sino un joven en edad de trabajar— en lugar de la enésima versión de lo primero, aunque es cierto que este año esa fórmula ha dado una de las películas más divertidas de la temporada: ‘Supersalidos’.

El 28 de diciembre se estrenará 
