
Pronto se estrenará entre nosotros ‘Wall Street: El dinero nunca duerme’ (‘Wall Street: Money Never Sleeps’, Oliver Stone, 2010), la inesperada aunque oportuna continuación de ‘Wall Street’ (id, 1987), y que recoge en su subtítulo una de las más conocidas frases que Gordon Gekko pronunciaba en la misma. El magnate despertaba a un ambicioso Bud Fox (Charlie Sheen) a una muy temprana hora y le espetaba una de las crudas y tristes verdades que empañan nuestro mundo, mucho más ahora que entonces: “el dinero nunca duerme”. Bien es cierto que la secuela llega en un momento inmejorable, aunque a muchos nos les interese precisamente que les recuerden la crisis económica que algunos —siempre los menos indicados para hablar— dicen estamos superando.
En 1987 Stone no estuvo tan acertado pues a finales de aquel año se produjo un revés en la bolsa de New York que hizo recordar a mucha gente el crack del 29. Como la película se estrenó en diciembre, Oliver Stone tuvo que poner el inicio del film un rótulo indicando que la acción transcurría en 1985, así se evitaba herir susceptibilidades. En cualquier caso Stone repitió más o menos la misma fórmula que en su anterior trabajo, la oscarizada ‘Platoon’ (id, 1986), cambiando la jungla de Vietnam por la jungla de finanzas en la famosa calle, y un joven protagonista que se la pegaba de lleno contra ella. Incluso utilizó, para nuestra desgracia, al mismo actor.




