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		<title>Magazine - shelley-winters</title>
		<link>http://www.blogdecine.com</link>
		<description>
Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>2012-02-12 00:19:30</pubDate>

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      <title><![CDATA[Críticas a la carta | 'La noche del cazador']]></title>
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      <pubDate>Wed, 06 Oct 2010 16:38:24 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image35136" src="http://img.blogdecine.com/2010/10/la-noche-del-cazador-1955-critica.jpg" class="centro" alt="la-noche-del-cazador-1955" /></p>

	<p>El mundo del cine se asocia con los sueños, pero también puede ser ingrato, duro, injusto, como en otras ramas, el artista puede ver frustradas sus ideas, hasta que el tiempo lo pone en su lugar (como suele decirse). Si bien esto no le sirve de ningún consuelo al autor, pues lo único que conoce es la incomprensión y el rechazo. Hoy en día resulta de lo más natural, y sensato, calificar <strong>&#8216;La noche del cazador&#8217;</strong> (&#8216;Night of the Hunter&#8217;, 1955) como <strong>una de las mejores películas de toda la historia</strong>; sin embargo, hace menos de cincuenta años, ni el público ni la crítica la encontró digna de elogio, resultando un sonoro fracaso. Tanto le dolió el golpe a <strong>Charles Laughton</strong> que decidió no volver a dirigir nunca más, abandonando el que habría sido su segundo trabajo tras las cámaras, una adaptación de &#8216;Los desnudos y los muertos&#8217; (&#8216;The Naked and the Death&#8217;) de Norman Mailer.</p>

	<p>Fue el amargo final de una breve historia que muchos califican de milagrosa, de caso único, <strong>Laughton</strong> sólo realizó una película durante sus más de treinta años de carrera en el cine, y el resultado fue una obra maestra. No obstante, no sería del todo correcto mantener que era un actor que, por una vez, optaba por quedarse tras las cámaras para probar suerte en otra faceta. Conviene tener en cuenta que el inglés (desde 1950, ciudadano estadounidense) siempre fue un apasionado del teatro y que ya había dirigido, con éxito, algunas obras antes de decidir trasladar a la gran pantalla la novela de David Grubb. Aunque se habló de un rodaje complicado (así lo mantenía la viuda de Laughton, si bien ella nunca estuvo en el set), no hay rastro alguno de problemáticas tensiones en el film, todo funciona de maravilla; <strong>los actores, entre los que destacan dos niños, están sensacionales</strong>, y <strong>Robert Mitchum</strong> declararía más tarde que ésta era su película favorita. Lo cierto es que <strong>es un relato inolvidable, deja huella en el corazón</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Un mundo de pesadilla</h2>

	<p><img id="image35149" src="http://img.blogdecine.com/2010/10/winters-mitchum-noche-cazador-1955.jpg" class="centro" alt="winters-mitchum" /></p>

	<p><blockquote>No es que te importen los asesinatos, tu libro está lleno de ellos. Pero hay cosas que odias, Señor. Las cosas que huelen a perfume, cosas con ropa de encaje, cosas con el pelo rizado&#8230;</p>

	<p>(Reverendo Harry Powell)<br />
</blockquote></p>

	<p>Sin duda, <strong>el reverendo Harry Powell es uno de los personajes más asombrosos que nos ha regalado el séptimo arte</strong>. Encarnado con absoluta naturalidad por <strong>Robert Mitchum</strong>, un actor de imponente físico y profunda voz, Powell es un villano memorable, <strong>un terrible monstruo</strong> (como se le retrata en algunas escenas, por ejemplo cuando persigue a los niños a través del pantano) que ataca de noche, pues parece que no necesita dormir, y cuyos crímenes considera totalmente justificados, pues mantiene que se comunica con Dios y que entre ambos hay un sincero entendimiento. La monumental interpretación de Mitchum se engrandece por la planificación de Laughton, el guión de <strong>James Agee</strong> (al parecer muy recortado por el director), el acompañamiento musical de <strong>Walter Schumann</strong> y la fotografía de <strong>Stanley Cortez</strong>, que llega a componer imágenes muy poderosas (recordando al expresionismo alemán).</p>

	<p>Este falso predicador, auténtico lobo de cuento infantil, aparece en escena conduciendo alegremente tras matar a su última víctima, una mujer de la que sólo vemos sus piernas, dispuestas de forma antinatural en las escaleras de un sótano (<strong>Laughton no muestra ningún asesinato</strong>). Tras confesarse en voz alta con una sonrisa en la boca, Powell asiste a un sórdido espectáculo de variedades; y es uno más entre el público, masculino y sombrío (de nuevo destaca la labor de Cortez) que mira con atención a la joven con poca ropa que baila en el escenario. El reverendo <strong>odia a las mujeres, así lo dice con convicción, y las ataca, las menosprecia, las utiliza y las asesina</strong>, sin sentir remordimiento. En realidad, como queda demostrado en esa escena de la bailarina, por más que se resista no puede evitar la atracción que siente por el cuerpo femenino, y es muy simbólico que esconda su mano izquierda (en la que ha escrito &#8220;odio&#8221;) para empuñar su navaja, que se abre de forma inmediata, cortando la ropa. Más adelante volverá a ocurrir algo parecido cuando una adolescente trata de seducirle.</p>

	<p><img id="image35152" src="http://img.blogdecine.com/2010/10/night-of-the-hunter-1955-dvd-foto.jpg" class="centro" alt="night-of-the-hunter-1955" /></p>

	<p><blockquote>Os oigo susurrar, niños, sé que estáis ahí abajo. Puedo sentir cómo me enfado terriblemente. Se me acabó la paciencia, niños. Voy a por vosotros ahora&#8230;</p>

	<p>(Powell)<br />
</blockquote></p>

	<p>Los corderos de esta historia no son sólo las mujeres, que caen por una razón u otra en manos del peligroso impostor (Willa, a quien da vida <strong>Shelley Winters</strong>, se somete a él por la presión social, pero no se deja de sugerir el poder seductor de Powell), por encima de todo se llama la atención sobre los niños. En un momento del film, Rachel Cooper (<strong>Lillian Gish</strong>), también católica aunque representa todo lo contrario a Powell, un ángel protector, ve a una chica abrazarse a su novio y no puede evitar soltar con resignación un pensamiento realmente contundente: &#8220;<em>Las mujeres son tontas. Todas. Mírala, perderá la cabeza por una boca traicionera</em>&#8220;. Cooper no ayuda a las muchachas, disculpa (e incluso anima con un regalo) a la adolescente que tiene a su cargo, cuando ésta confiesa que ha estado saliendo con chicos; su mayor preocupación, la del relato y la del público, son <strong>los pequeños críos indefensos, abandonados a su suerte en un mundo cruel, despiadado</strong>, donde los adultos engañan, roban, matan y malviven infelices, a menudo por una simple bolsa de dinero (los diez mil dólares del botín parecen malditos, y pesan como una losa en la conciencia de quienes conocen su existencia).</p>

	<p>El retrato que se hace del ser humano, inmerso en una devastadora depresión económica, en <a href="http://www.blogdecine.com/tag/la-noche-del-cazador">&#8216;La noche del cazador&#8217;</a> es realmente demoledor, no se deja títere con cabeza. A excepción de la señorita Cooper (que no tiene pareja), la única que parece entender más allá de las apariencias (ve enseguida que esos dientes largos son los de un lobo) y que está dispuesta a ayudar de verdad, <strong>todos los demás personajes adultos son débiles, irresponsables, miserables y codiciosos</strong>, cuando no asesinos. Tampoco se salvan los niños, hay maldad cuando unos chavales cantan sobre la horca e incluso dibujan a un hombre ajusticiado, justo tras la muerte de Ben Harper (<strong>Peter Graves</strong>), pero se ve realista, esas cosas pasan, sin embargo no son graves, pues se hacen sin conciencia, sin saber realmente lo que se está haciendo. Podría decirse que es una maldad innata, que empieza a florecer y que debería ser cortada. De ahí la importancia del cuidado de la vieja señorita Cooper, aportando el cariño y la educación que necesitan los pequeños para poder sobrevivir y crecer fuertes y bondadosos (que no idiotas).</p>

	<p><img id="image35153" src="http://img.blogdecine.com/2010/10/la-noche-del-cazador-1955-charles-laughton-foto.jpg" class="centro" alt="la-noche-del-cazador-1955" /></p>

	<p>En medio de esta negrura, de esta verdadera pesadilla que se vive despierto, emerge un chico, al que se llega a comparar con Moisés. Se trata del hijo de los Harper, John (<strong>Billy Chapin</strong>), que debe madurar antes de tiempo. Tras realizar dos juramentos (con la policía a punto de arrestar a su padre), se hace cargo de su hermana menor, Pearl (<strong>Sally Jane Bruce</strong>), y trata por todos los medios de ayudar a su madre, que sin embargo se entrega y se rinde con facilidad. John no posee ningún rastro de maldad, también es capaz de atravesar el disfraz del lobo, y su único deseo es proteger a Pearl; su pureza, intacta a pesar de todo lo visto y vivido, queda de manifiesto al final de la película, cuando se enfrenta abiertamente a su pasado, sus raíces, y rompe voluntariamente una de las promesas que hizo. Es un cierre extraordinario para <strong>un film irrepetible, de una belleza apabullante (como podéis comprobar en las imágenes que acompañan este texto), capaz de moverse por los terrenos del drama, el <em>thriller</em>, el cine negro, el terror y la comedia, sin patinar en ninguno de ellos</strong>. Puede que, a fin de cuentas, sí que sea un milagro.</p>

	<p><object width="650" height="512"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/X20XIg38GcE?fs=1&amp;hl=es_ES&amp;color1=0x3a3a3a&amp;color2=0x999999"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/X20XIg38GcE?fs=1&amp;hl=es_ES&amp;color1=0x3a3a3a&amp;color2=0x999999" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="650" height="512"></embed></object></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Stanley Kubrick: 'Lolita']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/cine-clasico/stanley-kubrick-lolita</link>
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      <pubDate>Tue, 15 Jun 2010 13:23:05 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image33109" src="http://img.blogdecine.com/2010/06/lolita-f1.jpg" class="centro" alt="lolita-f1.jpg" /></p>

	<p>En la primera secuencia de <strong>&#8216;Lolita&#8217;</strong> (id, 1962, Stanley Kubrick), el profesor Humbert Humbert (James Mason) llega a la mansión de Clare Qulity (Peter Sellers) con la intención de matarlo. Quilty aparece de debajo de una sábana mientras dice: &#8220;Soy Espartaco, ¿has venido a liberar a los esclavos?&#8221;. Una clara declaración de intenciones por parte de Kubrick al referirse a la mala experiencia vivida en su anterior rodaje, en el que se pasó todo el rato discutiendo con el productor de la película, Kirk Douglas. Tal vivencia le hizo replantearse el tipo de películas en las que quería participar, huyendo los siguientes años de las superproducciones para así tener más control sobre lo que filmaba. Películas más o menos baratas en comparación con lo que había costado &#8216;Espartaco&#8217; (&#8216;Spartacus&#8217;, 1960), pero no por ello menos ambiciosas, sino todo lo contrario.</p>

	<p>Kubrick se trasladó a Inglaterra donde filmó sus dos siguientes películas, siendo la primera de ellas la adaptación de la famosa novela de <strong>Vladimir Nabokov</strong> &#8216;Lolita&#8217;, que había causado un gran escándalo al narrar la obsesión que un hombre adulto sentía por una niña de 12 años. El director neoyorkino pidió al mismo Nabokov que escribiese el guión de la película, algo a lo que el escritor accedió muy interesado, pues en el libro hay multitud de referencias cinéfilas debido a su afición al cine, siendo éste su primer y único guión cinematográfico, también la primera adaptación de una de sus obras aunque después vinieron más, incluida una nueva versión de &#8216;Lolita&#8217; en manos del inefable Adrian Lyne.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>La historia de <strong>&#8216;Lolita&#8217;</strong> da comienzo con la escena antes señalada. Humbert Humbert acude a ver a Quilty a quien termina asesinando por haberle robado de su lado a una chica llamada Lolita. El resto del film es un largo flashback que nos explica la relación entre Humbert y la adolescente —la protagonista cambia de edad con respecto al libro, aumentándole dos años hasta los 14—, y también la importancia de Quilty en el relato y el porqué termina muriendo a manos de Humbert. Una decisión realmente ejemplar, pues en contra de lo que muchos puedan pensar al respecto de empezar con el desenlace de la historia, Kubrick se las arregla para dotar de cierto suspense la película, logrando que el espectador se pregunte todo el rato cuáles son las intenciones de Quilty, qué esconde exactamente y por qué acaba de forma tan drástica.</p>

	<p><img id="image33110" src="http://img.blogdecine.com/2010/06/lolita-f2.jpg" class="centro" alt="lolita-f2.jpg" /></p>

	<p>Dicho inicio es una de las tantas decisiones que tomó Kubrick con respecto a la adaptación de la novela, de la cual no quería hacer una plasmación literal. Para ello retocó considerablemente el guión presentado por Nabokov, quien fue el realmente acreditado y nunca se molestó por los cambios realizados por Kubrick, al contrario, se sintió fascinado por la capacidad de síntesis que el director poseía para resumir en el film elementos de la novela y convertir la historia en algo puramente cinematográfico, porque tal y como decía Kubrick la novela perfecta para adaptar es aquella que se centra en la vida interior de los personajes y no en la acción. A partir de ahí y no perdiendo jamás la referencia de lo que los personajes sienten, se pueden crear situaciones de acción nuevas que pueden ser correlativas al contenido psicológico del libro.</p>

	<p>Pero no sólo era esa la razón por la que Kubrick solía cambiar durante los rodajes el guión que ya estaba escrito. También lo hacía porque había adquirido la costumbre de animar a sus actores a improvisar durante la filmación de ciertas escenas. En el caso de <strong>&#8216;Lolita&#8217;</strong> encontramos la brillante interpretación de <strong>Peter Sellers</strong> como Clare Quilty, un ser despreciable y corrompido, que es al mismo tiempo el causante del extraño comportamiento de Lolita. Cuando vemos que ella seduce a Humbert en lo que es un prodigio de sutilidad narrativa, nos resulta especialmente descarada y atrevida, y desde luego menos niña de lo que aparenta ser. Más tarde comprenderemos que Quilty conoció a Lolita cuando tuvo un affaire con su madre de lo cual se aprovechó para seducir a Lolita quien quedó completamente enamorada de él, y como más tarde le confiesa a Humbert, se prendó de él nada más verlo. Sellers improvisó la mayor parte de sus escenas, llegando a sacar de quicio a compañeros de reparto, como el caso de <strong>Shelley Winters</strong>, que da vida a la madre de Lolita, una viuda desconsolada, tonta y romántica, tal y como se define ella misma.</p>

	<p>Los trabajos de los secundarios Winter y Sellers brillan con gran intensidad, sobre todo el segundo, que realiza el muy difícil trabajo de dar vida a un personaje oscuro y con muchos matices. El actor británico hace gala de una envidiable capacidad para poner distintos acentos, y cómo no, de su habilidad para dar vida a distintos personajes en un mismo film, algo que alcanzaría su máxima en el siguiente film de Kubrick. En <strong>&#8216;Lolita&#8217;</strong> sus distintos roles son en realidad el mismo, el retorcido Quilty, que toma distintas personalidades para atormentar a Humbert, mientras éste viaja de hotel en hotel con Lolita tras el fallecimiento de la madre de ella. La facilidad con la que Sellers suelta todas sus frases, la mayor parte de ellas inventadas, sorprenden por su endiablada fluidez y despistan tanto al espectador como a Humbert, cuya fragilidad queda al descubierto gracias a la maliciosa pericia de Quilty.</p>

	<p><img id="image33111" src="http://img.blogdecine.com/2010/06/lolita-f3.jpg" class="centro" alt="lolita-f3.jpg" /></p>

	<p><strong>&#8216;Lolita&#8217;</strong> es una de las historias de amor moderno más tristes y patéticas que existen en el cine. Una comedia trágica en la que no falta nada del peculiar sentido del humor de su director —y que no desarrollaría demasiado en su cine—, mostrando situaciones de las que nos podríamos reír pero que contienen todo un fondo lleno de dolor. Nadie en la película consigue alcanzar sus sueños o deseos, o simplemente aquel al que más aman. Lolita termina siendo una persona vulgar, su madre muere atropellada tras salir corriendo de su hogar al descubrir que Humbert se ha casado con ella para estar más cerca de su hija, y aquél termina sus días en la cárcel donde muere de una trombosis a la espera de su juicio por el asesinato de Quilty, el único ser verdaderamente despreciable del relato, el único cuyo final se lo ha ganado a pulso pues tarde o temprano alguien le haría pagar por sus fechorías.</p>

	<p><strong>Un film magistral</strong> lleno de secuencias inolvidables que muestran la gran mano de Kubrick para la puesta en escena. Cabe señalar el momento en el que Humbert, casado ya con la madre de Lolita (Charlotte), se encuentra con ésta en la cama abrazándola mientras mira una fotografía de Lolita que hay encima de la mesilla. Entonces, ella le comenta que enviará a su hija a un internado, algo que Humbert no se toma demasiado bien dándose la vuelta hacia el otro lado de la cama, en la otra mesilla hay un revólver que Humbert observa detenidamente mientras Charlotte le pregunta si está en sus pensamientos y él responde que sí mientras mira el arma. En tiempo récord Kubrick habla de un sinfín de sentimientos encontrados en el mismo personaje.</p>

	<p><strong>James Mason</strong> borda un papel que muchos actores, entre ellos Cary Grant, rechazaron por considerarlo ofensivo. <strong>Sue Lyon</strong> se descubre como una excelente actriz a tener en cuenta y que desgraciadamente no se prodigó todo lo que quisiéramos. Sin duda nos encontramos ante su personaje más famoso y recordado, aunque personalmente la recomiendo en la última película de John Ford, &#8216;Siete mujeres&#8217; (&#8216;7 Women&#8217;, 1966). <strong>&#8216;Lolita&#8217;</strong> supuso la última colaboración entre Kubrick y James B. Harris que regresó a Estados Unidos mientras el realizador siguió en Inglaterra donde se quedó para filmar la única comedia propiamente dicha de toda su filmografía.</p>

<h2>Especial Stanley Kubrick en Blogdecine:</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/stanley-kubrick-una-pretenciosa-opera-prima">Una pretenciosa ópera prima</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/stanley-kubrick-el-beso-del-asesino">&#8216;El beso del asesino&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/stanley-kubrick-atraco-perfecto">&#8216;Atraco perfecto&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/stanley-kubrick-senderos-de-gloria">&#8216;Senderos de gloria&#8217;</a></li>
	</ul>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/stanley-kubrick-espartaco">&#8216;Espartaco&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Los jóvenes salvajes', John Frankenheimer y la pena de muerte]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/cine-clasico/los-jovenes-salvajes-john-frankenheimer-y-la-pena-de-muerte</link>
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      <pubDate>Tue, 23 Jun 2009 14:42:47 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image26667" src="http://img.blogdecine.com/2009/06/los-jovenes-salvajes-1.jpg" class="centro" alt="los-jovenes-salvajes-1.jpg" /></p>

	<p><strong>&#8216;Los jóvenes salvajes&#8217;</strong> (&#8216;The Young Savages&#8217;) es una de las películas menos conocidas de <strong>John Frankenheimer</strong>, y curiosamente una de las mejores. La película fue un fracaso en su época, a pesar de estar protagonizada por estrellas de primera fila, pero viéndola hoy uno se da cuenta de su fracaso. No fue porque estuviera mal dirigida por Frankenheimer (algo sólo creíble en muy pocas ocasiones), o porque no tuviera un buen guión, o porque <strong>Burt Lancaster</strong> ofreciese una interpretación penosa. No creo que nada de eso tuviera que ver, entre otras cosas porque dichas cosas no ocurrieron. En cambio, la dureza de su tema es muy probable que incomodase al espectador de la época: la aplicación de la bochornosa pena capital a tres adolescentes.</p>

	<p>Dicho tema, aún de actualidad a día de hoy en los Estados Unidos, que siguen retrasados unos cuantos siglos al respecto, siempre ha llamado la atención de todos cuando se trata en una película. Films tan conocidos como &#8216;A sangre fría&#8217; (&#8216;In Cold Blood&#8217;, Richard Brooks, 1967), basado en la no menos famosa novela de Truman Capote, &#8216;Impulso criminal&#8217; (&#8216;Compulsion&#8217;, Richard Flesicher, 1959), que contiene un discurso de diez minutos por parte de Orson Welles, que debería ser enseñado en todas las universidades del mundo, o &#8216;Pena de muerte&#8217; (&#8216;Dead Man Walking&#8217;, Tim Robbins, 1995), han indagado en este espinoso terreno. <strong>&#8216;Los jóvenes salvajes&#8217;</strong> lo hace con la misma dureza, sin ningún tipo de miramiento, haciendo que el espectador se revuelva en su asiento.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>&#8216;Los jóvenes salvajes&#8217;</strong> da comienzo cuando tres adolescentes italianos asesinan a un muchacho puertorriqueño ciego. Enseguida el fiscal del distrito se encarga del caso, y pide la pena de muerte para los tres adolescentes, siendo uno de ellos el hijo de una antigua amante que tuvo. Muy pronto, el fiscal empezará a investigar por su cuenta para llegar al fondo de todo, y en su investigación se adentrará en el peligroso y complicado mundo de las bandas callejeras, donde será testigo de los prejuicios raciales, y que muchas veces las cosas no son lo que parecen.</p>

	<p><img id="image26669" src="http://img.blogdecine.com/2009/06/los-jovenes-salvajes-2.jpg" class="centro" alt="los-jovenes-salvajes-2.jpg" /></p>

	<p><strong>John Frankeheimer</strong> se encontraba por primera vez, artísticamente hablando, con <strong>Burt Lancaster</strong>, el cual se quedó verdaderamente impresionado con las innovaciones visuales que proporcionaba el director a su película. Al parecer, un día Lancaster se asustó al ver la cámara en el suelo, e intentó levantarla sin saber que estaba allí específicamente para rodar una escena. El actor nunca había trabajado con un director que arriesgase tanto en sus tomas. Eran los 60, y los cánones clásicos de narración empezaban a ser eclipsados por una nueva horna de directores, algunos de ellos salidos de la televisión, que experimentaban con la puesta en escena. Lancaster quedó tan maravillado con el trabajo del director que ésta sería la primera de cuatro colaboraciones, todas ellas inolvidables: &#8216;El hombre de Alcatraz&#8217; (&#8216;The Birdman of Alcatraz&#8217;, 1962), &#8216;Siete días de mayo&#8217; (&#8216;Seven Days in May&#8217;, 1964) y &#8216;El tren&#8217; (&#8216;The Train&#8217;, 1964), trabajos que a día de hoy, forman parte de lo mejor que se hizo en la década de los 60, films con un claro aire de denuncia, y sobre todo con portentosas interpretaciones de <strong>Burt Lancaster</strong>, simple y llanamente, un monstruo cinematográfico como pocos hubo y habrá.</p>

	<p>Es precisamente el actor, de envidiable maleabilidad interpretativa, el eje central del film. La evolución que sufre su personaje va emparejada a lo que el espectador va sintiendo según el film avanza. Esto no quiere decir que Lancaster represente en cierto modo al espectador, pero sí refleja un punto de vista desde el cual ser testigos de todo lo que pasa. En el descenso del fiscal a ambientes que no conoce (a pesar de ser descendiente de italianos), lleno de inmigrantes (otro tema candente que el film toca lo suficiente), éste descubre, y logra entender, las distintas formas de ver la vida que existen, aún no estando de acuerdo con su ideología. Pero sobre todo, descubre que no se puede juzgar por apariencias, aún siendo éstas un asesinato. Las personas son algo más que culpables o inocentes, algo que se escapa a todo juicio.</p>

	<p>Este elemento hace que la película no sea muy cómoda de ver para muchos, aquellos que simplemente juzgan el caso en sí: ha habido un asesinato, hay tres culpables y tienen que pagar por ello. Un simplismo que Frankenheimer sortea de forma prodigiosa, indagando sobre las vidas de sus personajes. Tal vez <strong>&#8216;Los jóvenes salvajes&#8217;</strong> (que en algunas de sus partes puede ser vista como un antecedente de &#8216;West Side Story&#8217;, estrenada siete meses después) se ablande en su tramo final, en el que descubierta la verdadera implicación de uno de los acusados, la vida de éstos, y que la víctima no era ningún alma caritativa o buenazo aunque fuera ciego, hacen cambiar radicalmente la visión del personaje central, ahora un fiscal asqueado por el mundo que le rodea, un mundo falso lleno de prejuicios, odios injustificados, demagogia barata, y arreglos sucios en los altos niveles sociales. El mundo no es blanco o negro, hay una interesante gama de grises que lo enturbian o enriquecen, por lo que en ese momento le preocupa a toda costa sacar a relucir la verdad.</p>

	<p><img id="image26670" src="http://img.blogdecine.com/2009/06/los-jovenes-salvajes-3.jpg" class="centro" alt="los-jovenes-salvajes-3.jpg" /></p>

	<p><strong>Burt Lancaster</strong> borda su papel. Es increíble la capacidad de este actor para cambiar de estado de ánimo en tan sólo un segundo. Puede pasar de la alegría a la tristeza, y de ahí al enfado, con sólo la mirada. Baste señalar la secuencia en la fiesta, cuando muestra en silencio su total desacuerdo hacia la actitud de su esposa, molesta porque su marido ha pedido la pena de muerte de tres chavales. Frankenheimer coloca la cámara detrás de ello, mientras en el fondo se da un discurso importante que en dicha secuencia pasa a un segundo plano, el enfoque del director logra un efecto de impacto en el espectador de los que no se olvidan; pocas veces el silencio entre dos personajes dijo tanto. <strong>Shelley Winters</strong> da vida a una antigua novia de Lancaster (en la vida real eran amantes), una mujer únicamente preocupada por la rebeldía de su hijo, a quien cree totalmente inocente del asesinato; y <strong>Telly Savalas</strong> ofrece una interpretación de policía irónico que lo empareja directamente con su futuro Kojack televisivo.</p>

	<p>No faltan los detalles de humor en un film cuya dureza a veces se hace demasiado incómoda (una vez más por estamparnos la verdad en la cara, ésa que no queremos ver). Baste citar la relación telefónica del personaje central con un policía socarrón que ayuda con el papeleo a Lancaster. Su aparición final ante la cámara es antológica. Detalle suaves, y no por ello menos inteligentes, que hacen que el espectador sonría, mientras asiste a un desglose del ser humano en su variopinta condición. De estrenarse en nuestros días, <strong>&#8216;Los jóvenes salvajes&#8217;</strong> seguiría molestando e incomodando a muchos. Su complejidad está por encima de toda la mediocridad reinante cuando se trata de hablar sobre la innata capacidad de destrucción entre los seres humanos.</p>

	<p>La película no está disponible en <span class="caps">DVD</span>, y mientras me lamento por ello, me retiro a mis aposentos a escribir sobre un reciente coñazo oriental.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Odds Against Tomorrow', el desconocido y mejor Robert Wise]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/odds-against-tomorrow-el-desconocido-y-mejor-robert-wise</link>
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      <pubDate>Sun, 23 Dec 2007 16:19:46 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image16131" src="http://img.blogdecine.com/2007/12/oddsagainsttomorrow.jpg" class="centro" alt="oddsagainsttomorrow.jpg" /></p>

	<p><a href="http://imdb.com/name/nm0936404/"><strong>Robert Wise</strong></a> es uno de esos grandes directores clásicos que tocaron todos los géneros con igual fortuna, aunque no todas las películas de su filmografía son buenas. <a href="http://imdb.com/title/tt0053133/"><strong>&#8216;Odds Against Tomorrow&#8217;</strong></a> pertenece sin lugar a dudas al grupo de las grandes películas de este prolífico director. Lo curioso del asunto es que este film en nuestro país nunca se estrenó, y es bastante difícil verlo programado en alguna televisión dedicada al cine clásico. Más incomprensible se hace el asunto cuando esta película se realizó entre dos de los títulos más famosos de Wise, los excelentes <a href="http://imdb.com/title/tt0051758/">&#8216;Quiero Vivir&#8217;</a>, que le reportó un merecido Oscar a Susan Hayward, y <a href="http://imdb.com/title/tt0055614/">&#8216;West Side Story&#8217;</a>, que es simple y llanamente uno de los <a href="http://www.blogdecine.com/2007/09/14-peliculas-para-cantar-y-bailar#more">mejores musicales de todos los tiempos</a>.</p>

	<p><strong>&#8216;Odds Against Tomorrow&#8217;</strong>, por cierto, excelente título, que traducido sería algo así como &#8216;probabilidades (en una apuesta) contra el mañana&#8217;, narra a modo de thriller muy, muy negro, la odisea de tres hombres necesitados urgentemente de dinero para salir de sus miserables vidas, para atracar un banco justo cuando éste recibe los ingresos de todos los negocios de la zona. Tres hombres de caracteres y mundos muy distintos, que tendrán que lidiar con los problemas entre ellos para que el asunto salga bien.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>Robert Wise va directo al grano</strong>, y sin cortarse ni lo más mínimo. Si en algunas de sus películas se había caracterizado por ser un poco duro con los temas que trataba, en ésta lo cierto es que sorprende aún más por ese despellejado retrato de una serie de personajes sin esperanzas ni sueños, y los pocos que tienen pueden no cumplirse, pues son hombres sin suerte, la vida a jugado en contra de ellos y siempre va a ganar la apuesta. Un bien planeado atraco a un banco es la última posibilidad para lograr que la suerte cambie, para ser alguien en la vida, aunque sea a costa de cometer un delito. <strong>Para rizar más el rizo, se reúne a tres personajes con muy pocas cosas en común y que se necesitan para que todo salga bien</strong>. Cabe citar al respecto, el espléndido rol de un soberbio <a href="http://www.blogdecine.com/tag/robert+ryan">Robert Ryan</a>, un personaje racista, violento por naturaleza, y que ha de compartir el plan con un hombre de color, interpretado por un muy acertado <a href="http://imdb.com/name/nm0000896/">Harry Belafonte</a>. La violencia contenida, y no tan contendida, entre los dos personajes es como un explosivo con mecanismo de relojería que en cualquier momento detona delante de nuestros maravillados ojos.</p>

	<p>Maravillados porque <strong>Wise compone con mano maestra un mosaico de sentimientos</strong>, en el sentido más amplio de la palabra, y se para en cada uno de los personajes tomándose su justo tiempo para que veamos como es cada uno. Si en el caso de Belafonte la cosa va más hacia el cine negro (esa subtrama de que debe dinero a un corredor de apuestas), y en el caso de un ajustado <a href="http://imdb.com/name/nm0003225/">Ed Begley</a>, la cosa es un poco más evidente (se aburre en su &#8220;retiro&#8221; de tanta mediocridad), en el caso de Ryan, la cosa es un poco más compleja, y si cabe más fascinante. Su personaje queda perfectamente retratado en su relación con las mujeres, concretamente dos, la que es su esposa, interpretada por <a href="http://www.blogdecine.com/tag/shelley+winters">Shelley Winters</a>, en un personaje quizá poco definido; y un encuentro que tiene con su vecina, a la que da vida una IMPRESIONANTE <a href="http://www.blogdecine.com/tag/gloria+grahame">Gloria Grahame</a>, quien explota todo su morbo y sexualidad para el momento, el único en el que sale esta magnífica actriz, y que nos turba tanto como al personaje de Ryan.</p>

	<p>Por momentos la película parece un tema de jazz, con esos tonos apagados que usa para las escenas en exteriores, y el humo siempre molesto que forma parte de la decoración en las escenas que tienen lugar en el bar donde trabaja el personaje de Belafonte, quien por supuesto no se resiste a interpretar un excelente tema musical que le queda de maravilla al film, ya que va  en consonancia con el mismo. Un tema casi profético con todo lo que va a ocurrir en la parte final de la película, uno de los más bestias (por resolución) jamás vistos, al que no le falta una carga de ironía excelentemente expuesta. <strong>Tal vez haya que reprocharle que en cierto instante los hechos se precipitan un poco</strong>, pero es un mal menor.</p>

	<p><strong>Una espléndida película</strong> que un servidor ya se ha apresurado a comprar en <a href="http://www.blogdecine.com/tag/gloria+grahame">amazon.com</a>, uno de los paraísos de todo cinéfilo, donde además las cosas están más baratas que en otros sitios. También podéis recurrir al famoso animal de carga, por si os interesa ver la película. Una rareza totalmente desconocida por estos lares, y que bien se puede emparejar con <a href="http://imdb.com/title/tt0042208/">&#8216;La Jungla de Asfalto&#8217;</a> a la que supera con creces.</p>

	<p><strong>Más cine de Robert Wise en Blogdecine</strong>:</p>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2006/05/03-la-casa-de-la-colina-suspense-de-robert-wise">&#8216;La Casa de la Colina&#8217;, suspense de Robert Wise</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2007/08/23-born-to-kill-robert-wise-y-el-cine-negro">&#8216;Born to Kill&#8217;, Robert Wise y el cine negro</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Winchester 73', una entre mil]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/winchester-73-una-entre-mil</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/winchester-73-una-entre-mil</guid>
      <pubDate>Thu, 18 Oct 2007 15:05:06 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" id=image14953 alt="Winchester 73" src="http://img.blogdecine.com/2007/10/winchester 73 poster.JPG" />Anoche, <a href="http://www.blogdecine.com/2007/10/17-la-puerta-del-diablo-el-drama-del-pueblo-indio">gracias de nuevo</a> al cine club universitario granadino, volví a disfrutar, en pantalla grande y en versión original subtitulada, de <a href="http://www.imdb.com/title/tt0043137/"><strong>&#8216;Winchester 73&#8217;</strong></a>, una de mis favoritas dentro del fascinante género del western (y fuera del género, también). Protagonizada por un <a href="http://www.blogdecine.com/tag/james+stewart"><strong>James Stewart</strong></a> inmenso, la magistral película de <a href="http://www.blogdecine.com/tag/anthony+mann"><strong>Anthony Mann</strong></a> se centra en un arma, el winchester del título, que ejerce un irresistible poder de atracción sobre todo hombre que pone sus ojos en ella. El preciado objeto va pasando de mano en mano, muerte tras muerte, robo tras robo, permitiendo que el espectador se adentre en un complejo y dramático universo protagonizado por pistoleros, indios, ladrones, bailarinas, etc. Mann dijo de su film que era su western preferido porque contenía todos los elementos del género más característico del séptimo arte. Efectivamente, la película es un conjunto de historias, situaciones y personajes a cuál más interesante. <strong>&#8216;Winchester 73&#8217;</strong> lo tiene todo.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>&#8216;Winchester 73&#8217;</strong> abre con dos misteriosos jinetes que llegan a Dodge City, gobernada por el mismísimo Wyatt Earp, persiguiendo a un hombre por una razón que se desvelará mucho más adelante. Es el 4 de julio, el Día de la Independencia, y la gente mira con fascinación el premio del concurso de tiro, el rifle catalogado como &#8220;uno entre mil&#8221;, el Winchester 73. Lin McAdam, uno de los perseguidores, triunfa en el concurso y consigue el rifle, pero su contrincante, Dutch Henry Brown, se lo roba y huye. El preciado objeto pasa a manos de un traficante de armas, luego a un jefe indio y más tarde a un forajido. Mientras tanto, la persecución prosigue, McAdam quiere venganza&#8230;</p>

	<p>Es curioso comprobar lo mal considerado que está el western entre muchos jóvenes. No sé si se debe a la estúpida moralina que predomina tanto hoy día (hasta una leyenda como Charlton Heston es objeto de burlas por ya sabéis qué) o porque hay mucho universitario que sólo busca mensajes profundos en las películas. En cualquier caso, me alegré al escuchar ayer que el film había gustado mucho a todo aquel que pasó por mi lado o habló en un tono más alto de lo normal (España es un país ruidoso). Menos mal. Eso sí, aún con entrada gratuita, había más butacas vacías que ocupadas.</p>

	<p>Como he dicho antes, en <strong>&#8216;Winchester 73&#8217;</strong>, <strong>Anthony Mann</strong> se sirve de un arma como excusa para mostrarnos todo un universo a su alrededor, diferentes historias que van desde la comedia al drama sin que apenas se note; de hecho, las transiciones de una historia a otra se hacen de una forma tan elegante que todo se logra esa sensación de que todo está conectado. La placa del rifle, donde debe aparecer el nombre de su propietario, aparece en primer plano tanto al principio como al final de la película, cerrando un círculo compuesto por diferentes tramas y personajes, todos ellos dotados de entidad suficiente como para protagonizar una historia aparte. La búsqueda de venganza por parte de un pistolero, el ataque de los indios a un pequeño fuerte, el criminal que secuestra a un matrimonio escapando de los agentes de la ley, el atraco a una caravana&#8230; Todo envuelto en un pecioso blanco y negro, agitado por disparos de todo tipo (que levante la mano quien, después de ver la película, no haya querido disparar un winchester) y orquestado por un cineasta magistral que cuida cada plano como oro en paño.</p>

	<p>Por supuesto, el gran <strong>James Stewart</strong> es quien nos tiene en el bolsillo desde el principio, interpretando a la perfección un personaje complejísimo, presentado y desarrollado a la perfección. Memorable la secuencia en el bar, casi al principio, cuando los dos enemigos se sorprenden al encontrarse en el mismo local y tratan de empuñar el revólver&#8230; cosa que no es posible por la intervención de Wyat Earp, magníficamente interpretado por <a href="http://imdb.com/name/nm0002095/">Will Geer</a> (sale poco pero aprovecha al máximo su tiempo en pantalla, resultando muy divertido). Stewart representa a un hombre con dos caras. Por una parte, desea venganza contra el hombre (un siniestro <a href="http://imdb.com/name/nm0573640/">Stephen McNally</a>) que mató, de forma rastrera, a su padre; pero no sólo aquí sabemos que este hombre puede ser sanguinario, en otro momento del film contemplamos el rostro furioso de Stewart en una acción brutal contra un auténtico bastardo (espléndido <a href="http://imdb.com/name/nm0002053/">Dan Duryea</a>). Por otra parte, el tipo es todo un caballero, honesto, inteligente y amable, el típico protagonista de estas historias. Esa dualidad es la que hace más interesante al personaje y el que da ese toque de distinción al film. Como en toda buena historia, también sitio para el amor, y aquí es donde, una vez más, Mann nos demuestra su talento. El camino que recorre la bella <a href="http://imdb.com/name/nm0001859/">Shelley Winters</a> durante toda la película es maravilloso, respondiendo a cada hombre que se le pone por delante justo como se merece (dentro de sus posibilidades, claro). Impagables las miradas que dedica a su marido tras el escandaloso acto de cobardía de éste o el enfrentamiento que tiene con su &#8220;romántico&#8221; captor, por mencionar algunos momentos. Para concluir este párrafo, injusto con el gran reparto del film, señalar que resultan muy simpáticas las apariciones de unos jóvencitos Rock Hudson y Tony Curtis, muy lejos de lo que nos ofrecerían más adelante en sus prestigiosas carreras.</p>

	<p>En resumen, al igual que el rifle del que toma su título, esta película es única y de un poder de fascinación increíble. Mann logra una obra maestra del séptimo arte con un conjunto de historias vinculadas por algo más que un rifle, protagonizada por un Stewart sensacional que volvería a trabajar para el cineasta en un buen puñado de cintas igualmente memorables (&#8216;Horizontes Lejanos&#8217; es la próxima que comentaré de estos dos ilustres señores). Afortunadamente, <strong>&#8216;Winchester 73&#8217;</strong> sí que se puede adquirir en DVD en nuestro país.</p>      ]]></description>
      </item>
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