
Hay películas que de lo malas que son terminan resultando simpáticas porque todo en ellas provoca risa. Al respecto siempre me acordaré de un subproducto titulado ‘Dead Heat’ protagonizado por Kiefer Sutherland y que debería entrar en los anales de la Historia por ser el bodrio más divertido que uno pueda ver. Su guión es tan malo y está lleno de tantas incongruencias y con unos diálogos tan absolutamente delirantes que uno no para de reirse en toda la película. Y no, no es una comedia. ‘Skizo’ podría entrar de lleno en este grupo de films ya que su visionado es una experiencia realmente gratificante, pero no porque la película sea buena, sino por todo lo contrario. La película es tan rematadamente mala que uno termina tomándosela a coña, logrando pasar un buen rato a costa de una mala película. ¿Es esto malo? Hombre, la risa nunca es mala.
El film cuenta como Gorka, un joven camarero del bar del instituto, quiere impresionar a la chica que le gusta, una hija de papá rico que en principio no se fijaría en un camarero (cuando los de esta profesión son los que más ligan en este mundo). Para ello se le ocurre la brillantísima idea de contratar a un tipo para que la asuste un poco, y nuestro protagonista aparezca en el momento oportuno para defenderla, y así ella se quede prendada de su héroe. Pero la cosa se tuerce y el asunto termina convirtiéndose en un secuestro con petición de rescate incluída y estancia en una vieja casa en medio del bosque y en la que habita un curioso personaje.



