'La Huella', la incomprendida inteligencia de Branagh

Está claro que Kenneth Branagh va a tener que morirse para que le valoren como el genio que es. Desde su monumental ‘Frankestein’ no ha tenido ni un sólo éxito como director, a pesar de haber firmado grandes obras. Después de la lamentable distribución de sus dos últimas películas, la magnífica ‘La Flauta Mágica’ y la aún inédita por estos lares ‘As You Like It’, algunos vaticinaban que el director británico regresaría por la puerta grande con este remake de la inmortal película de Joseph L. Mankiewicz, algo con lo que un servidor estaba de acuerdo. Por fin Branagh volvería a hacerse notar entre la audiencia.
Pero una vez más la mala suerte ha acompañado a este director, pues en los USA la distribución de ‘La Huella’ ha sido limitada, y en nuestro país ha tenido que competir con la promocionada ‘El Orfanato’, que todo habitante de este país acude a ver a pesar de ser infinitamente inferior al film que nos ocupa. Así que a esta obra no le va a acompañar una buena carrera comercial por buena que sea, vistas como están las cosas. Yo sólo espero que a Branagh no le dé por refugiarse únicamente en la interpretación (actualmente rueda ‘Valkyrie’ de Bryan Singer), y vuelva a deleitarnos más veces con su estupenda forma de hacer cine. Mientras tanto podemos disfrutar de esta absoluta maravilla, que ante todo demuestra una gran inteligencia por parte de su director.
Ahora que se estrena la última película de 





