'El padrino, parte III', un destino doloroso
Nunca odies a tus enemigos…afecta a tu propio juicio.
-Michael
Después de los eventos analizados, con Michael descubriendo que no todo va a ser tan fácil como parecía en el Vaticano, regresamos a Nueva York con el reencuentro entre Mary y Vincent, que tienen una breve y bonita secuencia cerca de la antigua tienda de Genco (donde Vito se convirtió en lo que fue) y en la que vemos, brevemente, a una magnífica actriz y gran persona ya fallecida, nada menos que Catherine Scorsese, madre del famoso cineasta, amigo íntimo del director de esta película, que también interpretó pequeños papeles en alguna película de su hijo.
Esta breve secuencia sirve para dos cosas: observar que Sofía no es tan mala actriz, pues nos empezamos a creer la relación de amistad y amor que surgen entre ambos primos; y constatar que Coppola tiene mano para la juventud, para hacer creíble a una nueva generación de mafiosos, pues nos muestra el pequeño ambiente del aspirante a gran mafioso Vincent, con sus colaboradores. Con apenas dos pinceladas está claro lo que podría haber hecho este cineasta con la tercera película de haber gozado del poder necesario.

Aunque los días 4 y 5 no sean fiesta, de nuevo nos encontramos ante una de ésas semanas en las que varios estrenos se adelantan al miércoles. Por lo tanto, me adelanto yo también para que nada os pille inadvertidos. 