
Es bastante habitual que, aunque una película empiece mal, si luego ofrece sus buenos momentos y tiene un final digno, los espectadores se queden con una buena sensación y salgan comedidamente contentos del visionado. En mi caso casi nunca es así. Si durante muchos minutos del principio, lo que estoy viendo me parece malo hasta decir basta o aburrido, por mucho que luego remonte, ya no soy capaz de entrar en la historia y de disfrutar de esos minutos que, sueltos, pueden no ser tan terribles. Puede darse en alguna ocasión, especialmente si lo que llega más tarde resulta que justificaba por qué lo primero era de esa manera. Pero, si no lo justifica, muy bueno tendrá que ser lo que venga después para que perdone lo anterior.
Y, aunque sé que para otras personas, sí; para mí no fue el caso de ‘La niebla de Stephen King’ (‘The Mist’, 2007), el título de Frank Darabont que se estrena mañana, 30 de mayo, y que está protagonizada por Marcia Gay Harden, Thomas Jane y Laurie Holden, entre otros. Como sabréis, la película está basada en una novela corta (que en inglés se llaman novellas) de King que cuenta cómo una niebla de origen desconocido ataca a un pueblo. Los protagonistas son los clientes que en el momento del suceso se encuentran haciendo la compra en un supermercado típico de Estados Unidos. Uno de ellos sale del establecimiento y es atrapado por algo. Los demás se parapetarán dentro de la tienda esperando encontrar una solución. Como en cualquier película de catástrofes, un personaje se autoproclamará líder, se formarán grupos que tienen diferentes opiniones, surgirán disputas y saldrán a la luz rencillas…