'1408', el resplandor de John Cusack

Que nadie se alarme, a pesar del titular del post, no pienso comparar ni por asomo ‘1408’ con la extraordinaria película de Stanley Kubrick, ya que sus parecidos son mínimos: ambas están basadas en un relato del cansino Stephen King, en ambas hay un escritor, y en ambas un hotel en el que se va a perder la cordura o buena parte de ella. Después los derroteros de ambas películas son bien distintos al igual que sus intenciones. Yo me refiero más bien al brillo propio de un actor excelente, y que a mi juicio, no goza de la fama o el favor de crítica y público que se merece (por lo menos mucho más que otros más consolidados).
Al fin y al cabo, lo único verdaderamente interesante y bueno de ‘1408’ es John Cusack, quien carga con todo el peso del film, destacando por encima de los otros elementos del mismo. Un film que nos narra las no experiencias de un escritor especializado en lugares supuestamente encantados, en los que evidentemente no cree, pues nunca ha tenido ni la más mínima experiencia paranormal que le haya llevado a creer en ello. Hasta que un día, y como por arte de magia, recibe una postal de un hotel, cuya habitación 1408 esconde un secreto terrorífico. Hasta allá se nos va nuestro joven escritor.










