
¡No vayan ahí fuera! ¡Hay algo en la niebla!
-Dan Miller
Ví esta película por primera vez hace algunas semanas, en Canal +, ya que no la había visto en cine hace dos años, cuando se estrenó. Recuerdo que le comenté a Alberto Abuín que por fin la había visto, y él me contestó que ya iba siendo hora porque, y estas fueron sus palabras textuales, “es una puta obra maestra”. Yo le contesté que la película no estaba mal, lo que le pareció, lo recuerdo bien, infravalorarla.
Lo cierto es que sus imágenes se me habían quedado grabadas, por alguna razón, en la retina, y sobre todo en la recámara de la memoria. Eso es algo bueno siempre. No la ví y después me olvidé, sino que seguía tirando de mí. La he vuelto a ver unas cuantas veces, entera o por partes, y cada vez con gran placer. No creo que ‘La niebla’ sea, como dice mi socio, “una puta obra maestra”, pero no hay duda de que es una película tremendamente inteligente, que da miedo de una forma muy poderosa, y que sobre todo, y principalmente, es un estudio sobre el miedo.


‘It’ de Stephen King, siempre me ha parecido uno de los mejores libros de su autor, al menos de los que he leído de él, que ya he perdido la cuenta (en mis tiempos mozos devoraba obras de este señor con gran pasión, con el paso de los años dejó de interesarme). Cierto payaso caló hondo en mí, y forma parte de la memoria colectiva. En 1990, un poco inspirado Tommy Lee Wallace realizó un telefilm de poco más de tres horas, que no le hacía justicia alguna al libro, una enorme decepción para todos los que sufrimos de lo lindo con ‘It’. Ni siquiera Tim Curry disfrazado de payaso atemorizaba lo necesario.







