
Cuando se le pregunta a Quentin Tarantino por sus directores favoritos el nombre de André de Toth surge enseguida. No en vano, una de las dos únicas buenas películas que posee, ‘Reservoir Dogs’ (id, 1992), está dedicada al director húngaro, considerado durante mucho tiempo como uno de esos artesanos que cumplían mínimamente con sus encargos. ‘Crime Wave’ es un de los films noir de Toth, un referente muy lejano en el tiempo (1954) de precisamente películas como ‘Pulp Fiction’ (id, 1994), esa cinta con la que algunos creen que se inventó el Cine. Inédita en nuestro país, aunque exhibida por Tele5 —¡milagro!— con el título de ‘Ola de crímenes‘ —en la deleznable Filmaffinity la mentan como ‘Ciudad en tinieblas’—, se revela como una importante aportación al cine negro por parte de su realizador, género en el que de Toth se desenvolvía como pez en el agua, junto con el western.
Realizada en 1952, ‘Crime Wave’ no pudo estrenarse hasta dos años más tarde, y su realización fue expuesta a varios acuerdos. Para empezar en la Warner querían a Humphrey Bogart y Ava Gardner para que protagonizasen el film, a lo que André de Toth se negó tajantemente, y para conseguir salirse con la suya ofreció realizar la película en quince días, veinte menos del tiempo de rodaje, a lo que en el estudio no pusieron ninguna pega. Hizo la película en trece días, y en ella pudo contar con uno de sus actores predilectos, Sterling Hayden, que había protagonizado unos años antes una de las consideradas cumbres —no por el firmante— del cine negro, ‘La jungla de asfalto’ (‘The Asphalt Jungle’, John Huston, 1950). En ‘Crime Wave’ se reserva un personaje secundario lleno de matices.


