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		<title>Magazine - steve-mcqueen</title>
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Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>2012-02-11 21:14:16</pubDate>

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      <title><![CDATA[El estilo de Steve McQueen]]></title>
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      <pubDate>Wed, 27 Apr 2011 09:26:38 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image39027" src="http://img.blogdecine.com/2011/04/steve_mcqueen_wallpaper_3_650.jpg" class="centro_sinmarco" alt="steve_mcqueen_wallpaper_3.jpg" /></p>

<blockquote>&#8220;Hay algo en mis ojos de perro apaleado que le hace pensar a la gente que soy buena persona&#8221;</blockquote>

	<p>Algunos artistas no tienen que esforzarse por hacer cine, al menos en apariencia. Ellos son cine. Los dos hechos más importantes de la vida de Steve McQueen fueron que su padre les abandonara a él y a su madre cuando apenas contaba seis meses de vida, y que su madre, por esa razón o por otras, que tanto da, fuese alcohólica toda su vida. Aún en el caso en que Terrence Steve McQueen no hubiera decidido hacerse actor, su furia interior, su arrolladora energía vital, <strong>habrían hecho de su vida una película</strong>. Y mucho se tuvo que cansar de sus años en la granja de unos familiares que cuidaron de él, porque, aburrido de sus familiares y de una vida sin futuro, llegó a formar parte de bandas callejeras, y a ser arrestado varias veces por pequeños hurtos y vandalismo. Uno de los sucesivos maridos de su tía llegó a apalizarle severamente, lo que no provocó otra cosa que ahondar en su íntimo desprecio, y a la vez anhelo, por la figura paterna. De su tumultuosa juventud le rescató la disciplina del ejército, que, aunque volvió a sacar lo peor de él, también sacó lo mejor. </p>

	<p>De impresionante físico desde su juventud, sólo sus capacidades atléticas pueden explicar que un muchacho disléxico, y con una sordera parcial, pudiera entrar en el Cuerpo de Marines a los 17 años. Cuerpo en el que, debido a su rebeldía congénita, sufrió las consecuencias (en forma de marginación y muchos días en el calabozo) de sus continuadas insubordinaciones, de su violencia a menudo descontrolada, hasta que salvó a algunos compañeros en un ejercicio de prácticas. De su paso por la granja y por el ejército, dice que aprendió muchas cosas, tanto de sí mismo como de la gente que le rodeaba. Pero nosotros podemos deducir la bulliciosa personalidad de un hombre que se pagó sus estudios de actor <strong>en carreras de coches y motocicletas los fines de semana</strong>. Porque para él, en el fondo, lo primero era la velocidad y el motor. Y todo lo demás, incluso su cada vez más mítica carrera cinematográfica, era completamente secundario. ¿De qué huía McQueen o hacia donde se dirigía a toda velocidad? Sólo el lo sabía. Pero huyera o corriera buscando algo, siempre lo hacía con mucho estilo.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Siempre recuerdo la sonrisa con la que termina su explicación, a <strong>Richard Attemborough</strong>, de las posibilidades de escaparse en <strong><a href="http://www.blogdecine.com/fichas/peliculas-de-accionaventuras/la-gran-evasion">&#8216;La gran evasión&#8217;</a></strong> (&#8216;The Great Escape&#8217;, John Sturges, 1963), una vez descubren que el túnel se ha quedado corto. Yo creo que la naturalidad de McQueen, esa que le hizo ganar el corazón y el recuerdo de tantos aficionados al cine, provenía de que, en realidad, McQueen hablaba siempre de sí mismo, con una fuerza expresiva y una sinceridad que le convertían en verdadero autor de sus personajes y casi de las historias que protagonizaban. Quizás esa sonrisa la había practicado consigo mismo muchas veces. Cuando peor iban las cosas, cuando más solo se sentía, más meritorio era componer esa sonrisa. Detalles como esos son los que forjaron una carrera que apenas se extiende en veintipocos años, después de debutar en el cine, no acreditado, en &#8216;Marcado por el odio&#8217; (&#8216;Somebody Up There Likes Me&#8217;, Robert Wise, 1956), y de por fin ser acreditado en la película de otro Robert, esta vez Stevens, en &#8216;Never Love a Stranger&#8217; (1958).</p>

	<p><img id="image39024" src="http://img.blogdecine.com/2011/04/mcqueen000567.jpg" class="derecha" alt="mcqueen000567.jpg" /></p>

	<p>¿Quién podía imaginar que, en los cercanos años sesenta, McQueen se convertiría en la mayor estrella del mundo del cine, con apenas una olvidable experiencia en series televisivas y papeles sin interés? Si Sturges confió en él en el remake de <strong>&#8216;Los siete samuráis&#8217;</strong> (&#8216;Sichinin no Samurai&#8217;, Akira Kurosawa, 1954), titulado &#8216;Los siete magníficos&#8217; (&#8216;The Magnificent Seven&#8217;, 1960), fue porque vio algo en aquel chaval delgado y de penetrantes ojos azules, aunque no le concediera muchas líneas de diálogo. Muchos se quedaron más con su cara que con la de Brynner. Fue la sutil llegada de un duradero icono justo en el principio de esa década ruidosa. Hay algunos que estaban predestinados a ser lo que fueron, y que estuvieron en el momento justo en el lugar apropiado. Más allá de que McQueen fuera un actor bueno, malo, regular, interesante, desfasado, histriónico, egoísta para sus compañeros de reparto, déspota en su éxito y generoso en sus miserias, se establecía su feroz sinceridad con total primacía sobre sus, no pocas, virtudes como actor. Un actor muy físico que cuando hablaba era poderoso, pero cuando callaba más.</p>

<h2>La fugacidad de una presencia irresistible</h2>

	<p>Los años sesenta, con todo lo que signicaron en el nacimiento de la contracultura en Estados Unidos, con la pérdida de la inocencia de aquel país, tomaron a McQueen como referente del antihéroe que, antes que nada, mantiene el tipo cuando todo se derrumba (a pesar de que defendió públicamente la necesidad de la Guerra de Vietnam). Cuando en 1963 protagoniza &#8216;La gran evasión&#8217;, película en la que, por momentos, él parece ir a su aire, ya es una estrella gigantesca, con el nombre antes del título, y eso que sólo ha protagonizado, después del ya mencionado remake de Sturges, un bélico no demasiado notable a las órdenes de <strong>Don Siegel</strong> en 1962, <strong>&#8216;Comando&#8217;</strong> (&#8216;Hell is for Heroes&#8217;), otro bélico aún menos destacado a las órdenes de Philip Leacock, <strong>&#8216;El amante de la muerte&#8217;</strong> (&#8216;The War Lover&#8217;, 1962), y una comedia ya olvidada en 1961, <strong>&#8216;Zafarrancho en el casino&#8217;</strong> (&#8216;The Honeymoon Machine&#8217;, Richard Thorpe). Pero poco importa, pues desde aquella memorable evasión su carrera es como una estrella fugaz destinada a brillar más que ninguna otra, a dejar huella y a durar muy pocos años, pues un cáncer salvaje le derrotó en pocos meses cuando ya rondaba los cincuenta años.</p>

	<p>Dos películas dirigidas por <strong>Robert Mulligan</strong>, un tanto anticuadas tantos años después, una floja adaptación de Faulkner, o algunas otras películas alimenticias, no impidieron que McQueen se convirtiera en el rey de lo cool, con varios papeles que parecían confeccionados a medida, hasta el punto de que se podían llamar películas &#8220;de&#8221; Steve McQueen, aunque las dirigieran siempre otros. La vibrante (quizá una de las películas más redondas de la apática filmografía de <strong>Norman Jewison</strong>) <strong>&#8216;El rey del juego&#8217;</strong> (&#8216;The Cincinnati Kid&#8217;, 1965), el hermoso western <strong>&#8216;Nevada Smith&#8217;</strong> (id, Henry Hathaway, 1966), el apasionante drama <strong>&#8216;El Yang-Tsé en llamas&#8217;</strong> (&#8216;The Sand Pebbles&#8217;, Robert Wise, 1966), la ingeniosa <strong>&#8216;El caso Thomas Crown&#8217;</strong> (&#8216;The Thomas Crown Affair&#8217;, Norman Jewison, 1968) y la trepidante <strong>&#8216;Bullit&#8217;</strong> (id, Peter Yates, 1968) conforman los peldaños de su imparable ascensión al Parnaso de Hollywood. Era el actor mejor pagado, el más famoso, el más admirado e imitado, y posiblemente el que con más fortuna se interpretó a sí mismo a lo largo de su carrera.</p>

	<p><img id="image39025" src="http://img.blogdecine.com/2011/04/wallpaper-di-steve-mcqueen-62173_650.jpg" class="centro_sinmarco" alt="wallpaper-di-steve-mcqueen-62173.jpg" /></p>

	<p>Salvo en la olvidable <strong>&#8216;Las 24 horas de Le Mans&#8217;</strong> (&#8216;Le Mans&#8217;, Lee H. Katzin, 1971), en la que por fin cumplió su sueño de interpretar a un piloto de carreras, creo que sus papeles de los setenta son los más complejos y los más arriesgados de su carrera. Continuó fiel a sí mismo: interpretándose a sí mismo, o al menos llevando a los papeles a los territorios íntimos que le impulsaban a interpretarlos. Si esa fuera la vara de medir de un actor, pocos fueron iguales o mejores que él. Encontró en el gran Sam Peckinpah una personalidad artística y un ego comparables a los suyos, y le regaló dos de sus trabajos más completos: el de especialista en rodeos, perdedor nato y nostálgico y anacrónico, de <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/dramas/junior-bonner"><strong>&#8216;Junior Bonner&#8217;</strong></a> (id, 1972), y el de ladrón profesional en la magnífica <strong><a href="http://www.blogdecine.com/fichas/thrillers/la-huida">&#8216;La huida&#8217;</a></strong> (&#8216;The Getaway&#8217;, 1972). La pasión de Bonner por los rodeos es comparable a la de McQueen por las carreras, verdadero centro de su vida, y en el pasado del Doc McCoy de &#8216;La huida&#8217; no es difícil imaginar el registro delictivo de McQueen. Pero sería en <strong>&#8216;Papillon&#8217;</strong> (id, Franklin J. Schaffner, 1973) y en <strong>&#8216;Un enemigo del pueblo&#8217;</strong> (&#8216;An Enemy of the People&#8217;, 1978), en la que daría, a mi juicio, lo mejor de sí mismo.</p>

	<p>En ambas, muy alejadas (sobre todo la segunda), de esa imagen cool e impertérrita que tanto se afanó en mantener ante el mundo, McQueen desnuda su alma, literalmente, ante la cámara. <strong>Es más actor, creo, que nunca</strong>. En la soberbia película de Schaffner ofrece una interpretación descarnada, otoñal, de una melancolía y una dignidad arrasadoras. McQueen, un viejo de cuarenta y tres años sin el menor tic, sin la menor concesión ni al espectador ni a sí mismo. Y en la segunda, ya caracterizado como un anciano (aunque aún le quedaban dos películas antes de morir, en las cuales &#8220;algo&#8221; quedaba del enérgico McQueen de pocos años antes&#8230;), empezaba a mirar a la muerte. Dicen que una exposición prolongada al amianto (durante su época de marine, quizá, o en algún rodaje) es la única explicación a un cáncer tan fuliminante, que se extendió por todo su cuerpo con voracidad y le dejó hecho la sombra de lo que había sido, en pocos meses. Un formidable atleta vencido por una enfermedad que a tantos otros artistas ha fulminado. Cuentan que McQueen aún pudo componer su icónica sonrisa (¿sería parecida a aquella que le dedicaba a Attemborough?) cuando le anunció a su esposa que se rendía.</p>      ]]></description>
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                    <item>
      <title><![CDATA['La gran evasión', quiero ser libre]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/la-gran-evasion</link>
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      <pubDate>Sat, 29 Jan 2011 17:37:13 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image37436" src="http://img.blogdecine.com/2011/01/escape30_650.jpg" class="centro" alt="escape30.jpg" /></p>

	<p><object width="353" height="132"><embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=f1ad8f3" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" width="353" height="132"></embed></object></p>

	<p>El tema que el lector puede oir haciendo play encima de estas líneas, compuesto por el legendario músico de cine <strong>Elmer Bernstein</strong>, es casi tan reconocible y célebre como el silbido de la Marcha del Coronel Bogey en <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/cine-belico/el-puente-sobre-el-rio-kwai">&#8216;El puente sobre el río Kwai&#8217;</a> (&#8216;The Bridge on the River Kwai&#8217;, David Lean, 1957), y pertenece así mismo a una de las películas norteamericanas más famosas de los años sesenta, cuando ya el cine clásico daba sus últimos coletazos de muerte y comenzaba su oscura andadura de la segunda mitad de los sesenta y setenta. <strong>&#8216;La gran evasión&#8217;</strong> (&#8216;The Great Escape&#8217;, John Sturgess, 1963) es también, quizá, la más famosa de las películas de evasión, algo así como un icono de este subgénero, que lleva hasta las últimas consecuencias el juego y la tensión de un grupo de personas que buscan la forma de escaparse de la prisión perfecta, mientras otro grupo trata de impedirlo. Yo, como supongo la mayoría de los lectores, la conocí en televisión con muy pocos años de edad, y ya por entonces me pareció apasionante. Como la han puesto un trillón de veces en la caja tonta, hay muy pocos que no la conozcan.</p>

	<p>De la misma forma que habrá pocos que no la consideren una estupenda respuesta norteamericana a la magistral <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/cine-clasico/la-evasion">&#8216;La evasión&#8217;</a> (&#8216;Le Trou&#8217;, Jacques Becker, 1960), que bebe además de algunos de los arquetipos del cine bélico, sobre todo en cuanto a la construcción de ciertos caracteres y de ciertos ambientes, aunque se enmarca en un cine de aventuras más amplio y menos grave que una producción bélica. Título ideal, probablemente, para una tarde lluviosa de fin de semana, cuando lo que más apetece es matar un par de horas frente al televisor. Echando mano de una de esas películas que jamás fallan para pasarlo en grande, a pesar de sus (no pocas) limitaciones. Y es que todavía no había llegado la decadencia más lamentable (la que comenzó en los ochenta y todavía se ha hecho peor con los años) al cine de entretenimiento de Hollywood, que cuando se proponía entretener al respetable lo hacía con un mínimo de inteligencia y de buen gusto. Puestos a hacer productos artesanales, y puestos a venderlos a medio mundo, está bien que sus responsables no nos tomen por bobos. Además&#8230;¿quién no ha visto &#8216;La gran evasión&#8217;?</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>John Sturges</strong> siempre fue lo suficientemente sensato como para no considerarse más que un director y productor eficaz, en cuya larga carrera lo cierto es que hubo hueco para casi cualquier género. Con todo, lo más famoso que ha hecho en su vida, a nivel mundial, es el remaje de &#8216;<strong>Los siete samuráis&#8217;</strong> (&#8216;Shichinin no samurai&#8217;, Akira Kurosawa, 1954), que como ya sabemos se llamó <strong>&#8216;Los siete magníficos&#8217;</strong> (&#8216;The Magnificent Seven&#8217;, 1960), y la película que hoy nos ocupa, que comparte algunas presencias estelares. Sin embargo, creo que nunca hizo nada tan redondo y tan intenso como <strong>&#8216;Conspiración de silencio&#8217;</strong> (&#8216;Bad Day at Black Rock&#8217;, 1955), probablemente su mejor película. En cuanto a &#8216;La gran evasión&#8217;, alterna momentos muy inspirados con otros descaradamente comerciales y hasta patrióticos, que bajan un poco la densidad de un conjunto irregular, que quizá precisó de mayor oscuridad y violencia. Y es que siempre he creído que la misma película, diez años más tarde, habría resultado mucho más potente y habría envejecido algo mejor.</p>

	<p><img id="image37437" src="http://img.blogdecine.com/2011/01/escape08_650.jpg" class="centro" alt="escape08.jpg" /></p>

	<p>Adaptación del libro homónimo de Paul Brickhill (un libro de no ficción que contaba con todo detalle la fuga del Stalag Luft <span class="caps">III</span>), llevada a cabo por James Clavell y W. R. Burnett, el prolijo guión se dedica a presentarnos un par de docenas de presos, la mayoría británicos y unos pocos norteamericanos, y a construir la enésima figura del héroe bélico frente a los arteros y despreciables enemigos nazis. Menos de veinte años después del fin de la II Guerra Mundial, es completamente lógico que una producción de estas características cayera en algunos arquetipos que hoy, casi medio siglo más tarde, pueden haberse convertido en tópicos. Por otro lado, Sturges, que sabe usar bien la cámara y es un hábil director de actores, nunca pierde de vista que, sobre todo, se trata de una historia en la que el ratón (los aliados) ha de jugar de tú a tú con el gato (los alemanes), y aunque le dio más protagonismo a los norteamericanos del que tuvieron en la historia real, sabe dar a este relato un aroma épico que no alude lo realista y lo verosímil, salvo algunos detalles puntuales.</p>

	<p>Supo rodearse, claro, de un grupo de actores y estrellas realmente notable, algo previsible en una historia coral de las ambiciones de esta. Ya hemos dicho muchas veces lo bien que tienen aprendida la lección los productores americanos, y aquí los actores británicos son muy sólidos y muy creíbles, con <strong>Richard Attenborough</strong> a la cabeza, pero sin olvidarnos de <strong>James Donald</strong>, <strong>Donald Pleasence</strong> o <strong>David McCallum</strong>. Ninguno de ellos goza del carisma, ni de la presencia, claro, de <strong>James Garner</strong>, <strong>Charles Bronson</strong>, <strong>James Coburn</strong> o de un <strong>Steve McQueen</strong> que es la gran estrella y que aquí se encuentra en su salsa. Parece que Garner, veterano de Corea, fue un proveedor (un ladrón&#8230;) como su personaje, mientras que otros Pleasence habían pertenecido a la Royal Air Force, sin ir más lejos. Pero esta es la película (como casi todas en las que aparecía él, por supuesto) de McQueen, cuyo capitán Hilts es uno de esos iconos del cine americano que todavía son capaces de fabricar.</p>

	<p>McQueen, su Hilts, es casi un secundario, pero le basta una sonrisa, una frase, una broma, para hacer suya la pantalla. De su carisma bestial se contagian muchas secuencias inolvidables: la simpática de la celebración del 4 de julio, las fugas o enfrentamientos que le llevan directo al calabozo, el descubrimiento de que el túnel se ha quedado corto, y más que ninguna otra cosa su larga fuga pilotando una moto alemana, acosado por centenares de soldados. Estamos en el territorio de la aventura menos acomplejada, y asistimos encantados a esta fuga masiva, con los cautivos aprendiendo alemán, portando uniformes y documentación falsa, aferrándose a la posibilidad de coger un tren, un barco o, en caso extremo, una bicicleta, para irse lejos, quizá al hogar anhelado, o quizá a nuevas fronteras, aunque la mayoría terminan muertos o en la maraña de un alambre de espino. Pero mientras, es imposible aburrirse, con las gotas justas de suspense, humor y tragedia.</p>

<h2>En conclusión</h2>

	<p>En conclusión, cine de entretenimiento de calidad más que aceptable, que ha envejecido bastante bien, aunque su vigencia ha quedado un poco erosionada, porque el cine, por suerte, sigue evolucionando y aquellos héroes y aquella forma de representar la II Guerra Mundial es ya algo del pasado. Pero eso no impide el completo disfrute de una aventura intensa y más que digna, que ya ha pasado a la historia del cine americano.</p>

	<p><img id="image37434" src="http://img.blogdecine.com/2011/01/the-great-escape-1-1024_650.jpg" class="centro_sinmarco" alt="the-great-escape-1-1024.jpg" /></p>      ]]></description>
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                    <item>
      <title><![CDATA[Peter Yates nos ha dejado]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/directores/peter-yates-nos-ha-dejado</link>
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      <pubDate>Mon, 10 Jan 2011 15:38:52 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image37075" src="http://img.blogdecine.com/2011/01/yatesdead.jpg" class="centro" alt="yatesdead.jpg" /></p>

	<p>Este 2011 lleva un buen ritmo de fallecimientos de personalidades cinematográficas. Ahora le ha tocado el turno —recordemos que todos tenemos número para ser atendidos por doña Muerte— a <strong>Peter Yates</strong>. El realizador inglés falleció el pasado 9 de enero en Londres tras una larga enfermedad.</p>

	<p>Yates se formó en televisión, participando en series tan famosas como <strong>&#8216;El santo&#8217;</strong>. El éxito de su película <strong>&#8216;El gran robo&#8217;</strong> (&#8216;Robbery, 1967) le llevó a Estados Unidos a dirigir la mítica <strong>&#8216;Bullit&#8217;</strong> (id, 1968), film protagonizado por un Steve McQueen en plena forma, y que presume de ser la película con la que está considerada como una de las mejores persecuciones que se han filmado. Aunque su nombre nunca sonó lo suficiente, sus films fueron casi siempre éxitos, unos más y otros menos. Ninguno alcanzó la fama del mencionado, pero podemos mencionar trabajos como <strong>&#8216;Un diamante al rojo vivo&#8217;</strong> (&#8216;The Hot Rock, 1972) o <strong>&#8216;El confidente&#8217;</strong> (&#8216;The Friends of Eddie Cole&#8217;, 1973), excelente muestra de cine negro con una de las mejores interpretaciones de Robert Mitchum.</p>

	<p>En los años 80 firmó films como <strong>&#8216;Krull&#8217;</strong>, una de espada y brujería que a día de hoy casi es un film de culto; <strong>&#8216;Sospechoso&#8217;</strong> (&#8216;Suspect&#8217;, 1987) o <strong>&#8216;Un hombre inocente&#8217;</strong> (&#8216;An Innocent Man&#8217;, 1989), dos entretenimientos de lo más digno. En 1999 dejó de hacer cine volviendo a la televisión. Fue nominado 4 veces al Oscar, dos como director y productor por <strong>&#8216;El relevo&#8217;</strong> (&#8216;Breaking Away, 1979) y otras dos por <strong>&#8216;La sombra del actor&#8217;</strong> (&#8216;The Dressed&#8217;, 1983).</p>

	<p>Hasta siempre Peter.</p>

	<p>Vía | <a href="http://canales.diariovasco.com/ocio/famosos/muere-peter-yates-201101101618.php">Diario vasco</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Sam Peckinpah: 'La huida']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/cine-clasico/sam-peckinpah-la-huida</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/cine-clasico/sam-peckinpah-la-huida</guid>
      <pubDate>Sun, 06 Jun 2010 18:57:49 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image32922" src="http://img.blogdecine.com/2010/06/thegetaway-f1.jpg" class="centro" alt="thegetaway-f1.jpg" /></p>

	<p><strong>&#8216;La huida&#8217;</strong> (&#8216;The Getaway&#8217;, 1972) fue un proyecto largamente acariciado por <strong>Sam Peckinpah</strong> al principio de su carrera pero no fue hasta después del fracaso de &#8216;Junior Bonner&#8217; (id, 1972) cuando se puso manos a la obra, aunque no sin antes pasar alguna que otra dificultad como era costumbre en el trabajo de un director tan polémico a todos los niveles como Peckinpah. El realizador estaba preparando &#8216;El emperador del norte&#8217; (&#8216;Emperor of the North Pole&#8217;), film que al final acabó dirigiendo Robert Aldrich —no me quiero ni imaginar lo que Peckinpah hubiese sido capaz de hacer con ese material—, pero los productores le pidieron que antes se encargase de <strong>&#8216;La huida&#8217;</strong>. Al final no fue contratado para la película que protagonizó Ernest Borgnine y los productores no dieron el visto bueno a <strong>&#8216;La huida&#8217;</strong>.</p>

	<p><strong>Steve McQueen</strong> ya estaba metido en el proyecto y esa retirada de una gran major le tocó especialmente las narices por lo que se propuso financiarla a través de la <strong>First Artists</strong>, compañía formada por el propio actor, Paul Newman, Sidney Poitier, Barbra Streisand y otras personalidades del espectáculo, a imagen y semejanza de la United Artists años atrás aunque la trayectoria de la compañía fue bien distinta. De esta forma actor y director saldaron una pequeña deuda con el público, la de ver una película de Peckinpah con McQueen llena de acción y tiros. El resultado fue la película más taquillera de Peckinpah y a partir de la cual fue considerado un director rentable.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>El guión de <strong>&#8216;La huida&#8217;</strong> está basado en una novela de <strong>Jim Thompson</strong> —novelista que se introdujo en el cine de la mano de Stanley Kubrick en <a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/stanley-kubrick-atraco-perfecto">&#8216;Atraco perfecto&#8217;</a> (&#8216;The Killing, 1956) y <a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/stanley-kubrick-senderos-de-gloria">&#8216;Senderos de gloria&#8217;</a> (&#8216;Paths of Glory, 1957)— y es obra de Walter Hill, guionista que más tarde pasó a ser director, firmante de estimables films como &#8216;Driver (&#8216;The Driver&#8217;, 1978), &#8216;La presa&#8217; (&#8216;Southern Comfort&#8217;, 1981), &#8216;Calles de fuego&#8217; (&#8216;Streets of Fire&#8217;, 1984) o <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/forajidos-de-leyenda-walter-hill-emulando-a-peckinpah">&#8216;Forajidos de leyenda&#8217;</a> (&#8216;The Long Riders&#8217;, 1980) en la que precisamente pueden verse claras influencias del cine de Peckinpah. El libreto de Hill fue revisado por el director tal y como hacía con absolutamente todos los guiones que caían en sus manos y que solía mejorar con creces.</p>

	<p><img id="image32923" src="http://img.blogdecine.com/2010/06/the-geatway-f2.jpg" class="centro" alt="the-geatway-f2.jpg" /></p>

	<p>En la novela de <strong>Jim Thompson</strong> se narraba la huida de una pareja de delincuentes tras cometer un robo a un banco, escapando a México donde poco a poco se iban quedando sin dinero. La película de Peckinpah omite toda la parte final y se centra en la huida hasta entrar en México proponiendo un cierre que no gustó demasiado en algunos lugares, como por ejemplo nuestro país donde la maravillosa censura española creada por ese pequeño hijo de puta con bigote nos hacía creer que los ladrones eran detenidos tras pasar la frontera. Congelación de imagen, voz en off, la típica ingenuidad del espectador español de la época y nos lo creímos. Menos mal que el tiempo suele poner las cosas en su sitio y ya desde hace años se puede disfrutar del film sin ese insultante pegote.</p>

	<p><strong>&#8216;La huida&#8217;</strong> no es una historia de buenos y malos, sino más bien de muy malos y menos malos, de ahí que la censura española no pudiese permitir que los protagonistas huyesen sin saldar cuentas con la justicia. Doc McCoy (McQueen) cumple condena en prisión, no sabemos la causa, el personaje es presentado mediante un peculiar uso del montaje mientras espera su oportunidad para le que concedan la libertad condicional. Peckinpah comienza la película filmando ciervos para abrir el plano y descubrir los muros de la prisión. El propio director declaró que le pareció tan fuertemente incongruente que tuvo efectos terroríficos y así es. Animales salvajes libres y el hombre enjaulado, no hay nada más que decir.</p>

	<p>A partir de ese momento Peckinpah construye un intenso thriller cuyo crescendo dramático hace explosión en la violenta parte final. Muchos decían, y así lo consideró la crítica en su momento, que estábamos ante una de las películas más simples de <strong>Sam Peckinpah</strong>. Es probable que el guión sea uno de los más sencillos con los que haya trabajado el director —como el de &#8216;Junior Bonner&#8217; también con McQueen, ¿coincidencia o amor del actor por las historias sencillas?—, pero se dedica a él con la misma fuerza de su mejores trabajos. Baste observar el mimo con el que trata a los personajes centrales haciéndoles partícipes de todo lo que caracteriza el cine de Peckinpah. Perdedores que buscan una última oportunidad de ser alguien, la traición tan presente en el mundo del director, y cómo no, la violencia como catarsis emocional.</p>

	<p><img id="image32924" src="http://img.blogdecine.com/2010/06/thegetaway-f3.jpg" class="centro" alt="thegetaway-f3.jpg" /></p>

	<p>Pero hay algo en <strong>&#8216;La huida&#8217;</strong> que la hace en cierto modo un poco diferente a las demás cintas de su director, y me refiero a su poético final. Tras atravesar toda una orgía de violencia, en la que Peckinpah demuestra una vez más que es uno de los mejores directores de acción de todos los tiempos, coloca a sus personajes en una camioneta con cuyo dueño —breve intervención de <strong>Slim Pickens</strong> quien improvisó todo el diálogo— establecen una maravillosa relación. Tras haber escuchado las teorías de éste sobre las relaciones entre el hombre y la mujer, Don y Carol —<strong>Ali MacGraw</strong>— toman conciencia de quiénes son —se sorprenden ellos mismos revelando a su acompañante de que están casados—, compran la camioneta a su dueño por 30.000 dólares —suma con la que también compran su silencio— y emprenden el verdadero viaje, el de la libertad conscientes de lo que quieren.</p>

	<p><strong>Steve McQueen</strong> y <strong>Ali MacGraw</strong> demuestran una más que perfecta compenetración como la pareja protagonista, tanto que se enamoraron en el rodaje y se casaron. Sin embargo si hay algo achacable al film es precisamente el trabajo de MacGraw. La actriz era una top model que probó suerte en el mundo del cine y consiguió un gran éxito con aquella ñoñería de &#8216;Love Story&#8217; (id, Arthur Hiller, 1970), película que hizo llorar a medio planeta. Su evidente compenetración con McQueen se debe más a su enamoramiento real que a un trabajo de actriz. Ésta se muestra sosa y sin fuerza durante todo el metraje. McQueen por su lado demuestra que es uno de los mejores en esa clase de actores físicos a los que le llega con su sola presencia. No podemos olvidarnos del fordiano <strong>Ben Johnson</strong> que da vida a Jack Beynon, el hombre que saca a Don de la cárcel, algo para lo que llegará a un especial acuerdo con la mujer de Don y que tendrá fatales consecuencias.</p>

	<p>McQueen y Peckinpah se llevaron con muy buen humor durante el rodaje, a pesar de que se gastaban bromas muy pesadas. Más tarde Peckinpah se sintió traicionado cuando el actor cambió a última hora la banda sonora de Jerry Fielding —uno de los grandes amigos del director— sustituyéndola por otra de <strong>Quincy Jones</strong>. McQueen también supervisó un montaje a su gusto sin contar con la opinión de Peckinpah. Al final el resultado es lo que cuenta y &#8216;La huida&#8217; es enérgica, vibrante y llena de emoción, algo que le falta al remake de 1994 dirigido por Roger Donaldson con Alec Baldwin y Kim Bassinger como protagonistas, que sin estar mal no llega a la altura del original. La película devolvió a McQueen el prestigio que había perdido por sus anteriores películas, y Peckinpah alcanzó la cima de su carrera. Tanto es así que al año siguiente nos brindó su mejor película.</p>

<h2>Especial Sam Peckinpah en Blogdecine:</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/sam-peckinpah-un-titulo-profetico">Un título profético</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/sam-peckinpah-duelo-en-la-alta-sierra">&#8216;Duelo en la lata sierra&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/sam-peckinpah-mayor-dundee">&#8216;Mayor Dundee&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/sam-peckinpah-grupo-salvaje">&#8216;Grupo salvaje&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/sam-peckinpah-la-balada-de-cable-hogue">&#8216;La balada de Cable Hogue&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/sam-peckinpah-perros-de-paja">&#8216;Perros de paja&#8217;</a></li>
	</ul>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/sam-peckinpah-junior-bonner">&#8216;Junior Bonner&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Sam Peckinpah: 'Junior Bonner']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/cine-clasico/sam-peckinpah-junior-bonner</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/cine-clasico/sam-peckinpah-junior-bonner</guid>
      <pubDate>Thu, 06 May 2010 19:33:18 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image32415" src="http://img.blogdecine.com/2010/05/junior-bonner-f1.jpg" class="centro_sinmarco" alt="junior-bonner-f1.jpg" /></p>

<blockquote>Todavía haces tu trabajo en 8 segundos</blockquote>

	<p>En algunos de los libros dedicados a la figura de <strong>Sam Peckinpah</strong>, a excepción de la maravilla escrita por Garner Simmons —lectura que recomiendo a todo cinéfilo— se suele hablar poco de una película como <strong>&#8216;Junior Bonner&#8217;</strong> (id, 1972) tal vez porque en su momento tuvo una pobre recepción crítica, y tampoco fue un éxito de taquilla. Con el paso del tiempo —esa cosa que dicen pone todo en su sitio aunque no siempre sea así— la película ha ido ganando en apreciación sobre todo por parte del sector crítico, pero aún así creo que no se le ha hecho la justicia que merece. Parece como si no se le perdonara a su autor el salirse de los límites de todo aquello a lo que nos tenía acostumbrados, pero lo cierto es que hay mucho de Peckinpah en una película en la que, por primera vez en su carrera, no incidía en la violencia, al menos en una violencia física visual.</p>

	<p><strong>Sam Peckinpah</strong> se encontraba en Inglaterra montando &#8216;Perros de paja&#8217; (&#8216;Straw Dogs, 1971) cuando recibió la oferta de dirigir <strong>&#8216;Junior Bonner&#8217;</strong>, basada en un guión de <strong>Jeb Rosebrook</strong>, y que según su productor, <strong>Joe Wizan</strong>, respondía exactamente a lo que tanto Peckinpah como <strong>Steve McQueen</strong> demandaban en ese momento de sus respectivas carreras. McQueen buscaba una película diferente y Peckinpah un film más tranquilo. <strong>&#8216;Junior Bonner&#8217;</strong> es precisamente ambas cosas y también la película que algunos pensaban que Peckinpah no era capaz de hacer.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>El argumento es prácticamente inexistente, y parte de un breve y sencilla premisa que viste las andanzas de un experimentado cowboy (JR. Bonner) de rodeo en su pueblo natal. Allí volverá a encontrarse con su desintegrada familia, un hermano que sólo piensa en hacerse rico, un padre perdedor siempre en busca de grandes oportunidades y perdiendo dinero en todos lados, y en medio una madre resignada a perder a los hombres de su vida. Bonner participará en el festival de rodeo de su pueblo en el que intentará hacer una última proeza por la que ser recordado.</p>

	<p><img id="image32416" src="http://img.blogdecine.com/2010/05/junior-bonner-f2.jpg" class="centro" alt="junior-bonner-f2.jpg" /></p>

	<p>El personaje de Bonner es el típico dentro del universo de <strong>Sam Peckinpah</strong>, un perdedor nato que sólo vive para hacer lo único que ama, montar, lo demás son meras experiencias externas a una forma de vida por la que lo daría todo. El rodeo ha marcado su existencia desde su nacimiento, pasión heredada de su padre ahora perdido en sueños de grandeza prácticamente imposibles de alcanzar. Bonner asiste en su propio lugar natal a la muerte de una época que no volverá, todo ello reflejado en la figura de su padre, cuya casa es destruida por el progreso, secuencia filmada por Peckinpah en ralenti que añade unas gotas de amargura que se extienden al resto del metraje.</p>

	<p>Así pues, el director de &#8216;Grupo salvaje&#8217; (&#8216;The Wild Bunch, 1969) evoca viejos y mejores tiempos, los del western, género que él manejó tan bien y sobre el que volvería al año siguiente con &#8216;Pat Garret y Billy the Kid&#8217; en la que terminaría de plasmar todo lo propuesto aquí pero desde dentro del género propiamente dicho. Y es que <strong>&#8216;Junior Bonner&#8217;</strong> parece una antecedente de dicho film, una especie de borrador del mismo, aunque por supuesto tiene vida propia al margen de ello. Peckinpah se muestra esta vez más melancólico y poético que en otras ocasiones. Lo que a ratos se veía en su magistral &#8216;La balada de Cable Hogue&#8217; impregna aquí todo un relato en el que como siempre apenas hay lugar para la esperanza.</p>

	<p>El mundo del rodeo que muestra Peckinpah, el cual llegaron a tildar de estar apartado de lo que de verdad era, no es más que una excusa para narrar la historia de unos personajes que aguantan los golpes de la vida tal como Bonner se enfrenta a los de su propio trabajo, los cuales probablemente duelen menos. Pero Junior Bonner es el único que permanece fiel a sus principios, mientras su hermano se adapta y su padre se pierde en recuerdos de gloria alimentados finalmente por un hijo no compasivo —que es lo que es el otro—, sino por un hijo que acepta y comprende la forma de ser de su padre, aquel que le dio la vida y su pasión.</p>

	<p><img id="image32417" src="http://img.blogdecine.com/2010/05/junior-bonner-f3.jpg" class="centro" alt="junior-bonner-f3.jpg" /></p>

	<p><strong>&#8216;Junior Bonner&#8217;</strong> contó con un excelente reparto encabezado por <strong>Steve McQueen</strong> en el que es, sin duda alguna, uno de sus mejores trabajos interpretativos. Como anécdota cabe señalar que el actor era famoso por reescribir las frases de su personaje para que tuvieran más importancia en la trama; esto enfadaba a Peckinpah, famoso por llevarse mal con todo el mundo —llegaba a despedir a más de 20 personas por rodaje, incluida su propia hija—, pero tanto estrella como director querían terminar una película en la que creían firmemente y llegaron a llevarse bien. <strong>Ben Johnson</strong>, actor Fordiano por excelencia y ex-campeón mundial de rodeo, tiene un personaje más bien breve y quizá poco aprovechado, pero quienes brillan con luz propia son <strong>Robert Preston</strong> e <strong>Ida Lupino</strong>, que interpretan a los padres del personaje principal. Su conversación final y esa última noche juntos en fuera de campo forman parte de los muchos sensibles momentos que la película tiene y en los que Peckinpah hace gala de un contenido lirismo.</p>

	<p>La película no fue bien recibida entre otras cosas porque muchos esperaban ver un film de <strong>Sam Peckinpah</strong> con <strong>Steve McQueen</strong> lleno de tiros y violencia. Ambos debieron pensar, ¿queréis hostias? Pues tomadlas, e hicieron &#8216;La huida&#8217; (&#8216;The Getaway&#8217;, 1972).</p>

<h2>Especial Sam Peckinpah en Blogdecine:</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/sam-peckinpah-un-titulo-profetico">Un título profético</a></li>
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	</ul>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/sam-peckinpah-perros-de-paja">&#8216;Perros de paja&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Hunger', escalofriante mirada sobre los prisioneros del IRA]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/cine-europeo/hunger-escalofriante-mirada-sobre-los-prisioneros-del-ira</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/cine-europeo/hunger-escalofriante-mirada-sobre-los-prisioneros-del-ira</guid>
      <pubDate>Sun, 10 May 2009 20:33:14 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image25757" src="http://img.blogdecine.com/2009/05/michael_fassbender_as_bobby_sands_500.jpg" class="centro" alt="michael_fassbender_as_bobby_sands.jpg" /></p>

	<p>Ya éramos muchos conscientes de que a la hora de tratar a los prisioneros políticos, los anglosajones no son precisamente humanitarios. Todos los horrores que nos cuentan de esa infecta vergüenza, que a más de cien días del inicio del mandato de Obama sigue en funcionamiento, que es el centro de detenciones de Guantánamo, algún día será aireada por decenas de películas. Esperemos. De momento, <strong>nos llega la memoria del legado de los crímenes contra la humanidad cometidos por esa sociópata de sonrisa alicatada</strong>, la infame Margaret Thatcher, quien a tenor de los hechos narrados en esta gran película debería responder ante un tribunal y ser encarcelada de por vida. Lo mismo que Aznar, Blair y Bush Jr. Entre otros. Pero hablemos de la película, porque se me calienta la fibra y me enzarpo.</p>

	<p>De todas formas, resulta casi imposible que la vena de la insumisión política y social no se le inflame a uno visionando el denigrante espectáculo de <strong>&#8216;Hunger&#8217;</strong>, filme libérrimo y casi insoportable, pleno de coraje y convicción. Y no porque esta película contenga aleccionamientos sociales o políticos de ninguna clase, porque no es el caso. Pero no hacía falta que su director, <strong>Steve McQueen</strong> (no es el célebre actor redivido, sino un video artista reconvertido en cineasta de raza) o su guionista <strong>Enda Walsh</strong> se propusieran nada más que lo que han hecho con precisión: engarzar un relato feroz y escalofriante que congela la sangre.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Y McQueen da imágenes a ese relato <strong>de manera muy alejada a como podría esperarse</strong>, quizá, de un video artista famoso. Su formalización resulta de una austeridad y de un feísmo indescriptibles, ascéticos. Sin el menor reparo, confiando plenamente en el aguante del espectador más entregado (le pese a quien le pese, el único que merece la pena poner de tu lado), se zambulle en la pesadilla del cautiverio de los prisioneros del <span class="caps">IRA</span> en la tristemente célebre prisión Maze, del norte de Irlanda. Se centra en concreto en la huelga de hambre acometida por el líder republicano Bobby Sands, pero no se queda ahí, por suerte, y su punto de vista se amplia a otros presos, a los policías (yo los llamaría lacayos repugnantes, siento que la vena vuelve a inflamarse&#8230;) y a las familias de ambos, siquiera tangencialmente.</p>

	<p>Y lo hace derramando dignidad y sensibilidad con todos ellos, por muy atroces o cobardes, insensantos o fanáticos, que sean sus actos. Aquí no hay buenos ni malos. Sólo perdedores, sufridores, torturadores, asesinados, perdedores solitarios, <strong>lacayos del poder que sienten una minúscula piedad por otro ser humano</strong>. El horror es tan grande en &#8216;Hunger&#8217;. Tan absoluto, tan devastador, que el espectador siente que ha llegado a su umbral a los quince minutos. Lo que queda ya no es horror, ni siquiera compasión. Queda asombro ante la ilimitada capacidad del ser humano para la crueldad y el fanatismo, ante su aborregamiento.</p>

	<p><img id="image25758" src="http://img.blogdecine.com/2009/05/site_28_rand_959998758_hunger_table_maxed_627_500.jpg" class="centro" alt="site_28_rand_959998758_hunger_table_maxed_627.jpg" /></p>

	<p>Poquísimos diálogos en &#8216;Hunger&#8217;. De hecho, un ochenta por ciento de sus escenas no contiene ni un diálogo en absoluto, y de las que lo tienen, una gran parte no son importanes. Con la bella excepción del larguísimo diálogo (he dedicado las dos capturas de este artículo a ese momento) que tiene lugar entre Sands (magnífico, verdadero hasta el dolor <strong>Michael Fassbender</strong>) y el padre Moran. Un diálogo que dura más de diez minutos, de los cuales la mayor parte está recogida en el plano que el lector puede ver encima de este párrafo. ¿Cómo logra el director sostener la atención del espectador? Pues porque lo que están diciéndose estos dos personajes es tan terrible, tan cierto (a poco que uno conozca un poco el conflicto terrible del <span class="caps">IRA</span> y el gobierno británico) que se hace incluso corto.</p>

	<p>El resto de secuencias no necesitan absolutamente el menor diálogo. Es decir, no es una decisión autocomplaciente del director. Es que así es como deben ser, o esa es la sensación que le queda a uno. Nos centramos por tanto en sus rostros, sus cuerpos, los sonidos inentiligibles de sus gargantas. En los golpes, los trompazos, el ahogo, los gritos. Ya habíamos presenciado los métodos británicos para con sus presos en varias películas, y sobre todo con el <span class="caps">IRA</span>. Nos habíamos conmovido con la brutal paliza física y psicológica que le propinaban a Gerry Conlon en <strong>&#8216;En el nombre del padre&#8217;</strong>. Ahora toca averiguar el infierno de las cárceles más inhumanas en los primeros años del mandato de la &#8220;dama de hierro&#8221;.</p>

	<p>Por mucho que cueste ver esta película, no es que sea necesario hacerlo (como se suele decir), es que películas como esta son <strong>un documento histórico, un tesoro de la memoria.</strong> Por muy real que parezca (y lo parece, realmente no se tiene la sensación de asistir a una ficción) es una representación de una verdad. Somos privilegiados por conocer la verdad, por muy cabrona que ésta sea. Y la verdad nos hace libres. Y esa es la función del arte, realmente. No divertirnos ni hacernos pasar el rato.</p>

	<p>Post Data inevitable: a pesar de su triunfo en el Festival de Cannes del año pasado, donde ganó el premio a la mejor ópera prima, &#8216;Hunger&#8217; sigue sin estrenarse en España, y seguimos preguntándonos cuándo llegará. Sin embargo, el que suscribe ha podido acceder a ella acudiendo a la Casa Encendida de Madrid, y pagando 2 € por la entrada. Y es que al final no tiene uno más remedio que buscarse la vida. Y si no es de esta manera, tendrá que ser bajándosela por internet. Actividad con la que estoy ideológicamente en contra, <strong>pero que empieza a convetirse en la única forma de acceder, con menos de dos años de retraso, a las películas más importantes del momento.</strong></p>

<h2>En Blogdecine:</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-europeo/hunger-la-pelicula-que-ya-teniamos-que-haber-visto">&#8216;Hunger&#8217;, la película que ya teníamos que haber visto </a></li>
	</ul>
	<ul></ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Hunger', la película que ya teníamos que haber visto]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/cine-europeo/hunger-la-pelicula-que-ya-teniamos-que-haber-visto</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/cine-europeo/hunger-la-pelicula-que-ya-teniamos-que-haber-visto</guid>
      <pubDate>Fri, 17 Apr 2009 04:55:07 +0000</pubDate>

      <author>Jesús León</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image25292" src="http://img.blogdecine.com/2009/04/hunger1.jpg" class="centro" alt="hunger 1" /><br />
Ya <a href="http://www.blogdecine.com/trailers/hunger-trailer-y-poster-del-aplaudido-debut-de-steve-mcqueen">mencionamos</a> hace algunos meses la excelente acogida que estaba teniendo el film del artista multidisciplinar británico <strong>Steve McQueen</strong> de título <strong>&#8216;Hunger&#8217;</strong>. Una película dura y asombrosa que se alzó con la <strong>Cámara de Oro</strong> a la mejor ópera prima en el Festival de Cannes del pasado año y cosechó <strong>excelentes críticas</strong>, alzándose como uno de los mejores títulos que se pudieron ver. Su recorrido por el resto de festivales, como en el de Toronto, sólo hicieron incrementar los comentarios elogiosos y la cinta siguió cosechando el aplauso generalizado. En total el film ha acumulado 27 premios (<span class="caps">BAFTA</span> al mejor debut, el de la Academia Europea al mejor debutante,...).</p>

	<p>El estreno de &#8216;Hunger&#8217; en tierras británicas corroboró el <strong>aplauso</strong> de los especialistas y, tras distribuirse en Estados Unidos, sigue aumentando su <a href="http://www.nytimes.com/2009/03/08/movies/08lim.html">reconocimiento</a>. Una película que narra la huelga de hambre mortal autoimpuesta por Bobby Sands, militante del <span class="caps">IRA</span> encarcelado en la dura prisión de Maze.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Según se deduce de los comentarios <a href="http://www.telegraph.co.uk/culture/film/filmreviews/3562731/Hunger-by-Steve-McQueen---review.html">críticos</a>, no se trata de un film carcelario al uso, sino una brutal aproximación a la reivindicación de la <strong>dignidad humana</strong> llevada a sus máximas consecuencias. Una película arriesgada, de poderosa puesta en escena, nada convencional y con una extraordinaria interpretación de <strong>Michael Fassbender</strong>, que tuvo que llevar su anatomía a la extrema delgadez para hacer el papel. El guión es del propio realizador y coescrito junto a Enda Walsh.</p>

	<p><img id="image25293" src="http://img.blogdecine.com/2009/04/hunger3.jpg" class="centro" alt="hunger 2" /></p>

	<p>Lo más <strong>espeluznante</strong> de esta película independiente, no es tanto el tratamiento realista, en tono casi poético de McQueen, sino que está basado en verdaderos hechos reales. Una huelga de hambre que terminó con la muerte de una decena de miembros del <span class="caps">IRA</span> que, en 1981, en pleno gobierno de la inquebrantable Margaret Thatcher fueron negados del reconocimiento como prisioneros políticos. Finalmente, y tras la muerte de Booby Sands y los otros nueve prisioneros, lo lograron aunque sin hacerse público. Hasta entonces, todos los encarcelados del <span class="caps">IRA</span> en el infierno de la prisión de alta seguridad Maze, en Irlanda del Norte, vivieron una auténtica pesadilla.</p>

	<p><img id="image25294" src="http://img.blogdecine.com/2009/04/mcqueen-cannes.jpg" class="centro" alt="steve mcqueen en cannes" /></p>

	<p>Todo hace indicar que será un film impactante, duro pero de excelente factura que supone un más que estimulante debut en la dirección cinematográfica de <strong>Steve McQueen</strong>, que en nada tiene que ver con la famosa estrella de Hollywood, y resulta un artista prestigioso y conocido en el circuito del arte contemporáneo. Sin embargo, aún no parece tener distribución en España, por lo que las posibilidades de poder verlas en las salas españolas se vuelve imposibilidad. Hasta que algún hábil y valiente distribuidor se lance a la adquisición de los correspondientes derechos, lo que sería de elogiar, porque nos evitaría perdernos este <strong>destacado título europeo</strong>, que tanto ha dado que hablar en los pasados meses (y que se estrenará en Argentina y otros países hispanoamericanos el próximo agosto).</p>

	<p><object style="margin:0 auto;display:block" type="application/x-shockwave-flash" data="http://www.youtube.com/v/HuUssEDmCdw" width="500" height="303"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/HuUssEDmCdw" /><p><a href="http://youtube.com/watch?v=HuUssEDmCdw">Ve el video en el sitio original.</a></p></object></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Hunger', trailer y póster del aplaudido debut de Steve McQueen]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/trailers/hunger-trailer-y-poster-del-aplaudido-debut-de-steve-mcqueen</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/trailers/hunger-trailer-y-poster-del-aplaudido-debut-de-steve-mcqueen</guid>
      <pubDate>Wed, 22 Oct 2008 13:50:49 +0000</pubDate>

      <author>Jesús León</author>
      <description><![CDATA[
      <p><object style="margin:0 auto;display:block" type="application/x-shockwave-flash" data="http://www.youtube.com/v/eMmxQkhsq3w" width="425" height="350"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/eMmxQkhsq3w" /><p><a href="http://youtube.com/watch?v=eMmxQkhsq3w">Ve el video en el sitio original.</a></p></object><br />
<strong>&#8216;Hunger&#8217;</strong> logró en la pasada edición del <a href="http://www.blogdecine.com/2008/05/26-cannes-2008-palmares">Festival de Cannes</a> la <strong>Cámara de Oro a la mejor ópera prima</strong> y ha logrado una excelente acogida en el resto de festivales por los que se ha exhibido (Sidney, Toronto,...). La crítica ha alabado el inteligente debut del británico <strong>Steve McQueen</strong>, que se ha encargado del guión (escrito junto a Enda Walsh) y de la dirección. Y llegará a las pantallas norteamericanas el próximo 5 de diciembre.</p>

	<p>La película está protagonizada por <strong>Stuart Graham</strong>, <strong>Liam Cunningham</strong> y <strong>Michael Fassbender</strong> y se trata de un drama que narra la huelga de hambre mortal del irlandés Bobby Sands en 1981, en un prisión de Irlanda del Norte. Lugar donde se encuentran encarcelados los presos políticos del IRA y donde presos y guardianes vivieron un verdadero infierno.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>La cinta ha sido valorada positivamente no sólo por su guión, sino también por su <strong>poderosa puesta en escena</strong>, llegando a transmitir con fuerza la dureza de algunas escenas crudas y de la complicada situación vivida en la prisión irlandensa. Aún no tenemos fecha de estreno en España, pero esperemos que logre distribución. Parece que merece la pena.</p>

	<p><img id="image22003" src="http://img.blogdecine.com/2008/10/hunger-poster-fullsize.jpg" class="centro" alt="hunger" /></p>

	<p>Vía | <a href="http://www.firstshowing.net/2008/10/21/steve-mcqueens-hunger-poster-finally-revealed/">First Showing</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Dios, el dinero y el valor de una película]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/dios-el-dinero-y-el-valor-de-una-pelicula</link>
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      <pubDate>Sat, 24 Nov 2007 09:56:59 +0000</pubDate>

      <author>Antonio Toca</author>
      <description><![CDATA[
      <p><blockquote class="cita">¿Quieres saber en lo que creo? Creo en Dios. Son las palabras que aparecen en todos los billetes americanos</blockquote></p>

	<p>Lo dijo <strong>Steve McQueen</strong> en la película &#8216;<strong>La Huída</strong>&#8217; (&#8216;The Getaway&#8217;, 1972).</p>

	<p>Por aquella época ya se empezaba a entender el cine como algo donde lo único que importaba era recuadar el mayor dinero posible. Los productores, exceptos contadas ocasiones, ya no entendían la unión obra o arte con dinero. Y los guiones, tan trabajados hasta entonces, pasaron a ocupar el último lugar en las prioridades de las películas.<!--more--></p>

	<p>No obstante, los actores, sobre todo aquellos que ya tenían la carrera echa, aún se involucraban en las películas. Tomaban en cuenta todos aquellos personajes que interpretaban. A finales de esa decada, y en adelante, la cosa cambió, y Dios sólo saludaba a los vencedores, a los productores que más dinero recaudaban con sus películas. Ese era el modo de medir la calidad de una obra.</p>

	<p>Disiento con esa apreciación. La grandeza de una obra la marca y marcará el paso del tiempo. El hecho de que 50 años después la gente se siga quedando engatusada al ver la misma obra. Si eso es ser elitista, y pensar que ahora no se hace buen cine, soy un elitista. Porque las películas que aún siguen emocionándome se realizaron hace ya sus 50 años. Son puntos de vista, o formas de marcar una línea. O quizás, que no creo en Dios. Probablemente sea eso.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.lacoctelera.com/terradevers/post/2007/11/22/acte-ii-cinema">Terra de vers</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Brad Pitt será Steve McQueen]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/proyectos/brad-pitt-sera-steve-mcqueen</link>
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      <pubDate>Sun, 08 Jul 2007 14:46:23 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="izquierda" id=image13109 alt="Pitt versus McQueen" src="http://img.blogdecine.com/2007/07/pitt vs mcqueen.jpg" />Leo en <a href="http://www.worstpreviews.com/headline.php?id=4736&#38;count=0">Worstpreviews</a> y en <a href="http://www.motorpasion.com/2007/07/06-brad-pitt-protagonizara-el-remake-de-bullitt">MotorPasión</a> una noticia que desearía que no fuera cierta; sin embargo, todo apunta a que lo es. Al parecer, <a href="http://www.blogdecine.com/tag/brad+pitt"><strong>Brad Pitt</strong></a> va a interpretar a Frank <strong>Bullitt</strong> en un remake de <a href="http://www.imdb.com/title/tt0062765/">la mítica película</a> de 1968 que, posiblemente, va a dirigir <a href="http://www.imdb.com/name/nm0000583/">Wolfgang Petersen</a>. Como sabéis, Petersen ya dirigió a Pitt en la espectacular y menospreciada <a href="http://www.imdb.com/title/tt0332452/">&#8216;Troya&#8217;</a>. Pitt se ha mostrado muy entusiasmado con el proyecto, al que lleva vinculado desde 2003.</p>

	<p>¿<strong>Brad Pitt</strong> por <a href="http://www.imdb.com/name/nm0000537/"><strong>Steve McQueen</strong></a>? Que nadie me malinterprete, Pitt me cae bien, es un actor correcto que ha logrado algunas interpretaciones estupendas, pero, maldita sea&#8230; ¡no es McQueen! Y ya no me refiero al carisma o el talento, sino a un mínimo de parecido o similitud entre ambos actores. Curiosamente, <a href="http://www.motorpasion.com/autor/sandman">SandMan</a> comenta en su post que ve más indicado a <a href="http://www.blogdecine.com/tag/daniel+craig">Daniel Craig</a>... y es <a href="http://www.cinematical.com/2007/06/22/steve-mcqueens-widow-wants-daniel-craig-for-a-biopic/">lo mismo que opina</a> la última esposa de McQueen, quien ha declarado que le gustaría que el nuevo Bond encarnara al legendario actor en un futuro biopic. No sé qué opinaréis vosotros, pero, puestos a elegir, yo también pondría a Craig antes que a Pitt.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Aparte de esto, ¿creéis que es necesario este remake? Porque a mí me resulta tremendamente estupido. Sin embargo, ya he leído, en Motorpasión, un comentario de un lector llamado <em>fastback</em> que dice: &#8220;es una buena oportunidad para que los que somos posteriores a esa época podamos disfrutar esa película&#8221;. No es el único. De hecho, eso mismo es lo que suelen decir los responsables de las nuevas versiones; que es para las nuevas generaciones. Y yo me pregunto&#8230; esas generaciones, ¿¿por qué no pueden ver la original??</p>

	<p>Ni que fuera una película muda, en blanco y negro, y con un polaco enano de protagonista. Es que, entonces, ¿vamos a ver versiones de TODAS las películas? ¿Y se contentarán con un solo remake o harán varios remakes, especializados para cada segmento del público? Porque pueden hacer un Bullitt para negros, con Jamie Foxx, un Bullitt para mujeres, con Nicole Kidman, un Bullit para gays, con&#8230; ah, no, éso es lo que vamos a ver&#8230; En fin, lo cierto es que el proyecto saldrá adelante, queramos o no.</p>

	<p><strong>&#8216;Bullitt&#8217;</strong> fue dirigida por <a href="http://www.imdb.com/name/nm0946811/">Peter Yates</a> en 1968 y es famosa por incluir la que es considerada por muchos como <a href="http://www.blogdecine.com/2007/02/09-la-mitica-secuencia-de-la-persecucion-de-bullit">la mejor persecución de coches</a> de la Historia del Cine.</p>      ]]></description>
      </item>
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	</channel>

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