
Es probable que no forme parte de una futura terna de actores de prestigio que en la actualidad se abre paso, pero Channing Tatum tiene arrogancia, fuerza, físico y un pasado como chico malo que lo pueden alzar como una de las grandes estrellas del cine de acción.
Saltó a la fama con su alabada interpretación de un politoxicómano agresivo en ‘Memorias de Queens’ (junto a Shia LaBeouf), que fue aplaudida en Sundance hace un par de años, y su rostro ha ido adquiriendo notoriedad gracias, en gran parte, a su faceta de modelo que hasta ahora le ha servido de puerta para alcanzar algunos trabajos en televisión y en cine. Al margen del título mencionado, Tatum no ha hecho gran cosa como actor. Aún.
Su imagen, acogida con entusiasmo por el público homosexual (del que es un icono en la actualidad), le está sirviendo para alcanzar un buen número de papeles en Hollywood que pronto le colocarán el cartel de joven promesa con una legión de fans aclamándole. Y es apostar sobre seguro, afirmar, que alcanzará suficiente notoriedad con su papel en ‘G.I. Joe: Rise of Cobra’, cuyo estreno le servirá de catapulta hacia el estrellato.


