'Un Instante, una Vida', Pollack y los amores imposibles

Sydney Pollack nos dejó hace poco, y su marcha dejó al cine americano sin uno de los realizadores más estables de los últimos años, entendiendo por estabilidad el permanecer fiel a una forma de narración clásica que a cada año que pasa va desapareciendo, quedando pocos realizadores que huyen de los nerviosos tics actuales. Otra cosa es que Pollack dirigiese buenas películas durante toda su carrera, cosa que evidentemente no fue así. De hecho, ‘Un Instante, Una Vida’ se enmarca en una etapa en la que tuvo cierto bajón creativo, que comenzó precisamente con este film y continuó con ‘El Jinete Eléctrico’ y ‘Ausencia de Malicia’, que sin ser malas películas están muy lejos de lo que Pollack podía ofrecer como realizador. Un realizador que siempre tuvo a su disposición grandes estrellas para dar vida a los personajes de sus películas. Sin ir más lejos, en los tres films citados, los actores son Al Pacino, Robert Redford y Paul Newman. Casi nada. Poco directores pueden presumir de haber tenido siempre a actores de primera fila.






