


Los dueños de los cines de medio mundo sonríen tras el primer fin de semana con Kim Schmitz fuera de juego. Los resultados de recaudación, recién horneados, y aún provisionales, son sobresalientes tanto en Estados Unidos como en España, gracias, quizá, al cierre de Megaupload.
Ése es el primer párrafo de una “noticia” que ha publicado hoy el diario El Mundo, firmada por Luis Alemany. Básicamente, viene a decir que los dueños de los cines están muy contentos porque sin Megaupload se están llenando las salas y ellos ganan más dinero. Quizá, quizá, quizá, como diría Osvaldo Farrés… Para defender la teoría, esto es, que la gente ha despertado y repentinamente ha redescubierto su pasión por el cine (y no sabe que existen otras vías para descargar películas), en el artículo se manejan los siguientes datos: la recaudación del fin de semana en EE.UU., la previsión de lo que iba a lograr en la taquilla española el film ‘Los descendientes’ (‘The Descendants’) y el aumento de tráfico en un videoclub on-line que justamente lanzaba una oferta este fin de semana. Aunque ya así planteado causa risa, vamos a analizar estas pruebas demoledoras.
Apunta el señor Alemany que en Estados Unidos la taquilla del fin de semana dejó una recaudación de 136 millones de dólares, “un 32% más que lo recaudado en el tercer fin de semana del año” (ahí falta añadir “anterior”, supongo que es un error sin intención). Y esto es por el cierre de Megaupload. Claro que sí. Lo extraño, como apuntan en Malaprensa, es que hace dos años, en 2010, los cines recaudaron casi 170 millones de dólares en esa misma fecha. Y el año anterior, en 2009, la cifra asciende a más de 190 millones. Vaya, a lo mejor es que hay más factores que influyen en las cifras de taquilla de un fin de semana concreto, qué complicadez...
Dejando al margen el asunto del videoclub (no pienso hacer publicidad) vamos a los datos de la taquilla en España. Señala el artículo, como clara consecuencia de que los usuarios de la malvada Megaupload han empezado a ir al cine ahora que ya no pueden descargar películas como locos enfermos sedientos de porno ilegal, que ‘Los descendientes’ ha recaudado en torno a 2,3 millones de euros en su estreno, según estimaciones provisionales. Y ya está. No tiene en cuenta datos oficiales ni el total de la recaudación del fin de semana, porque no han sido publicados. Su única aportación son cifras provisionales de una película y la previsión que había hecho una web que toman como referencia, donde pensaban que recaudaría 600.000 euros. Desde que cerraron Megaupload, George Clooney tiene más fans. Termino con una pregunta, para responder con sinceridad: ¿iríais más veces al cine si no pudierais descargar películas de forma gratuita?
PD: Gracias al compañero Alex C. por el aviso.
Elizabeth Meriwether ha sido dramaturga antes que escritora. Esto no explica su talento para la comedia, pero sí su inteligencia para observar las costumbres con una mirada un poco más inusual de lo habitual. La primera película que Meriwether ha firmado ha sido una comedia romántica llamada ‘Sin Compromiso’ (No Strings Attached, 2011) protagonizada por Natalie Portman y Ashton Kutcher y dirigida por Ivan Reitman. Me ocurre que, como la mayor parte de heterosexuales blancos comprendidos entre los 17 y los 25 años, salgo a veces con chicas y estas chicas, por muy delicadas e inteligentes y sensibles, pueden, en un momento generalmente cansado y escapista de la semana, querer ver una película del comprensiblemente atractivo y encantador y carismático Ashton Kutcher. Hasta tal punto que terminé viendo esta película. Al fin y al cabo la premisa es fascinante: Natalie Portman encarna a una doctora que quiere tener sexo sin compromiso y el personaje de Kutcher asiste a la fiesta patidifuso primero, sentimental después.
Lógicamente, los problemas de la película están en el tercer acto. Es decir: resolver de una manera convencional las razones por las cuales un personaje femenino, inteligente y fuerte no quiere mantener una relación monógama con el personaje de Ashton Kutcher y llegar al punto, consabido y tópico, en el que el chico ha conocido a la chica, la ha perdido y, claro, la ha recuperado. El esquema es sencillo y las protestas en este caso se deben a la escasa lógica del personaje de Portman. Pero hubo ya allí gags que llamaron mi atención, grandes bromas y un interés poco habitual en deslocalizar el centro de la inmadurez de él a ella. Por otra parte, la película me sorprendió en su primer acto.