
Entre especial y especial, buceo y buceo, busco y encuentro películas sobre grandes directores conocidos, como el caso de Terence Fisher, que a estas alturas parece que le hayamos dedicado un especial con subterfugios. Siempre es más interesante conocer la obra de un director, que pararse a pensar en las maravillas o chorradas que éste decía sobre el cine, pues su aportación al séptimo arte es su obra y no sus pensamientos. Si éstos no quedan plasmados en sus films, al igual que sus inquietudes, de nada vale que después teorice con ingenio sobre el séptimo arte. Obvio, como siempre.
Como ya hemos dicho más veces, Fisher fue sobre todo conocido por sus títulos de terror/fantástico en la mítica productora británica Hammer Film, en la que hizo brillar a gran altura a personajes como Drácula o Frankenstein. Ya hablaremos en su momento de algunos de sus primeros trabajos en la productora antes de que saltase al éxito con ‘La maldición de Frankenstein’ (‘The Curse of Frankenstein’, 1957), algunos de los cuales no tienen nada que envidiar a títulos posteriores más celebrados. Fuera de la Hammer, Fisher también realizó algunas películas no exentas de interés. Hace poco hablábamos de ‘Night of the Big Heat’ (id, 1967), film que guarda algunos parecidos con el que nos ocupa, ‘S.O.S.: el mundo en peligro’ (‘Island of Terror’, 1966).








