
Los hermanos Albert y Allen Hugues llevaban nueve años sin dirigir tras haber realizado ‘From Hell’, adaptación del famoso cómic de Alan Moore y Eddie Campbell, un film que a pesar de pasarse la obra original por el forro —como casi siempre— servía para pasar un entretenido rato, algo que cada vez es más difícil de encontrar en producciones de cierto tipo. Ése podría haber sido el caso de una película como ‘El libro de Eli’ (‘The Book of Eli’, 2009), enésima producción de ambiente postapocalíptico que nos ha llegado a lo largo del último año. Aunque recientemente hemos visto otro futuro devastador en ‘The Road’ (id, John Hillcoat, 2009), de aparente similitud con la presente, el enfoque por el que opta la película protagonizada y producida por Denzel Washington es muy distinto.
En la historia tenemos a un viajero —el Eli del título— caminando por los destruidos Estados Unidos buscando un lugar concreto al oeste del país. Consigo lleva un misterioso libro que protege a toda costa de todo aquel que osa interponerse en su camino, ya sean bandidos salteadores de carreteras o cultos capos que aspiran a convertirse en amos y señores del lugar. Una premisa que sobre el papel debía ser mucho más interesante pues aquí es destrozada sin compasión por un penoso guión de Gary Whitta, risible en su mensaje y peor narrado por los hermanos Hugues.




