
‘Sólo ellos’ (‘The Boys Are Back’, Scott Hicks, 2009) es una película al completo servicio de Clive Owen, quien también ha ejercido funciones de productor ejecutivo. Y ha elegido para estrenarse en dichas funciones una película cuyo tráiler no le hace demasiada justicia —como casi todos, por exceso o por defecto—, pues parece el típico melodrama bienintencionado para que los espectadores sufran un poquito mientras tiran de cleenex. No voy a decir que la película se aparte demasiado de la tónica general de un género en el que cada vez es más difícil ver algo honesto, pero sí contiene los suficientes atractivos como para no meterla en el mismo saco que muchos dramones actuales.
Uno de esos atractivos es sin duda su actor principal, Clive Owen. El actor de origen británico es uno de los mejores de su generación, y a veces me da la sensación de que es minusvalorado en beneficio de otros que me niego a nombrar. Lamentablemente en España y gracias al doblaje, muchos no pueden disfrutar de la gran versatilidad de este actor, cuya voz es uno de sus máximos atractivos, quizá el mayor. Le hemos visto en película de todo tipo, y en las de acción se pone de relieve un hecho que cada día parece más incontestable, que Owen sería un perfecto James Bond. Pero mientras soñamos tenemos que disfrutarlo en película como ‘Sólo ellos’ que están diseñadas para su lucimiento.



