
El film de Michael Winterbottom ‘El demonio bajo la piel’ (‘The Killer Inside Me’), que se estrena este viernes, nos cuenta la historia de Lou Ford (Casey Affleck), un sheriff de suaves modales que ejerce en la ciudad petrolífera de Central City (Oklahoma). Su jefe le envía a expulsar a una prostituta, Joyce (Jessica Alba), que vive en las afueras. Ella se niega y le golpea; él la azota y, semanas después de practicar sexo todos los días, encuentran que lo suyo es amor. Deciden huir del pueblo e iniciar una nueva vida intentando estafar a uno de sus clientes: el hijo del magnate de la construcción de Central City. Lo que Joyce no sabe es que Lou tiene planes muy distintos, que van a generar una impactante espiral de violencia, engaños y cadáveres.
Puede resultar sorprendente que el prolífico Michael Winterbottom (‘24 Hour Party People’, ’9 Songs’, ‘Wonderland’) ruede algo tan diferente a su registro habitual como es una adaptación del visceral maestro del género negro Jim Thompson. O, al contrario, puede resultar muy coherente en una filmografía que, de forma amable podríamos decir que busca diversificar temas y estilos y de forma algo más malvada afirmaríamos que carece de personalidad propia.
Gracias a la capacidad de Jim Thompson para el desarrollo argumental y los giros sorprendentes, ‘El diablo bajo la piel’ consigue sostener una peripecia que no aburre, salvo en su floja traca final, cuando la crisis de su protagonista no logra sostener la película.


