
Rebecca Miller es una de esas autoras cuyo nombre no le dice demasiado al aficionado al cine, puede que al de la literatura sí, y aún así esta señora partiría con desventaja pues es muy probable que sea más recordada por ser hija de Arthur Miller o por estar casada con el ganador dos veces del Oscar, Daniel Day-Lewis, que por sus trabajos. Autora de cuatro largometrajes, en nuestro país sólo han conocido estreno los dos últimos incluyendo el que hoy nos ocupa y siempre con una más que limitada distribución, el gran mal de las películas pequeñas. Cintas como ‘La vida privada de Pippa Lee’ (‘The Private Lives of Pippa Lee’, 2009) tienen un bajo coste pero luego deben enfrentarse, en la mayoría de los casos, a estrenos tardíos y un rápido pase por las carteleras. Ni que decir tiene que muchas veces este maltrato por parte de las distribuidoras desemboca en un fracaso en las salas por lo que las productoras cada vez querrán arriesgar menos en films pequeños.
Esto tampoco quiere decir que todos estos films menores, por llamarlos de algún modo, posean una gran calidad. Puede que la mayoría —no me atrevería a decir todos, que luego me crucifican— sea muy superior a la interminable y pesada lista de blockbusters vacíos y sin sentido que nos llegan a lo largo del año, pero también hay excepciones. ‘La vida privada de Pippa Lee’ es una película que podría haber sido grande, memorable, y sin embargo una falta total de arrojo agua casi por completo un trabajo en el que Miller no pone demasiada pasión, quizá porque carece de ella.

Interesantísimo reparto el que se ha compuesto para la película ‘The Private Lives of Pippa Lee’. Según 