
Rouben Mamoulian fue uno de esos directores clásicos que obtuvieron cierta fama con pocas películas. Suyos son, por ejemplo, títulos tan míticos (que no quiere decir grandes) como ‘El Signo del Zorro’ o ‘Sangre y Arena’, ambas con Tyrone Power. A Mamoulian también van asociados una serie de rodajes que por una razón u otra tuvieron algún que otro problema. Por ejemplo, la grandiosa (ésta sí) ‘Laura’ de Otto Preminger fue comenzada por Mamoulian, siendo sustituido por Premineger que era el productor, contratando a un nuevo director de fotografía y desechando todo lo rodado por Mamoulian. Volvió a verse la cara con Preminger en la adaptación del musical de Gershwin ‘Porgy and Bess’ (que por cierto, tuve la oportunidad de ver hace varios meses y es espléndido) en una muy olvidada versión del mismo. Mamoulian había sido el director de la versión teatral y aquí una vez más quedó en un segundo plano, cuando el productor (Samuel Goldwyn) decidió despedirle. Por último Mamoulian también participó en el rodaje de ‘Cleopatra’, la monumental película de Mankiewicz de la que también fue despedido. Pobre Rouben.

