
Si hay una actriz en la actualidad que cumple con los cánones de “estrella latina sensual” sin más, esa es Eva Mendes. Una belleza de origen cubano que mientras estudiaba marketing e interpretación fue descubierta por su innegable belleza y se le abrieron las puertas del show business. Primero como bellezón en videoclips (tan populares como el de Aerosmith) y luego en participaciones televisivas (‘Urgencias’) hasta llegar al cine. No por la puerta grande, sino consiguiendo que su rostro (y su cuerpo) no pasara desapercibido para la gran pantalla.
Sin embargo, una actriz de talento interpretativo limitado (pero con una de las sonrisas más seductoras) ha sabido amoldarse y sacarle todo el partido al estereotipo de actriz latina que Hollywood reclama con asiduidad. Ha crecido como estrella hasta convertirse en una de las más deseadas, sexys y admiradas. Y aunque muchos no se fijen en su trabajo, hoy, que cumple 36 años, es la actriz latina más indispensable en la agenda de muchos productores.

Sin duda se trata de una pieza codiciada y esperada, puesto que la película causó enorme impacto a lo largo de los festivales por los que pasó, y mucho más cuando fue nominada al Oscar. Ari Folman encontró gran inspiración para narrarnos en este documental animado las nefastas consecuencias de la matanza de refugiados palestinos en Sabra y Chatila, en el Libano de 1982. El propio realizador ejerce de narrador protagonista intentando hacer memoria de lo que vivió cuando estuvo destinado como militar en aquel horrible capítulo del pasado. Pesadillas recurrentes, imágenes hipnóticas, música envolvente y una enorme sentido de la narración que logra impactar al espectador más frío.








