
Para quien esto suscribe McG es uno de los peores directores de cine que han pisado este planeta, firmante de bodrios del calibre de las dos entregas sobre los Ángeles de Charlie —films en los que su trío de actrices, Cameron Diaz, Drew Barrymore y Lucy Liu, están literalmente insoportables—, y ‘Terminator Salvation’ (id, 2009) —un insulto al universo creado por James Cameron, en el que también sus actores están insufribles—. Resulta curioso que por estos lares no se haya estrenado la que, a mi juicio, es su mejor película, ‘Equipo Marshall’ (‘We Are Marshall’, 2006), un modesto film —ojo,aquí los actores no están mal— que sobresale en lo que se podría denominar subgénero deportivo, tan de moda en los últimos años, y en el que las inquietudes de su realizador quedan mejor plasmadas debido al contexto.
Tres años después de su despropósito sobre Terminator ha tardado McG en volver a dar guerra —dejemos de lado sus tareas de productor en determinadas series de televisión—, y lo hace con un film palomitero puro y duro, pero en el mal sentido de la expresión. ‘Esto es la guerra’ (‘This Means War’, 2012) es una comedia romántica llena de escenas de acción, que mezcla los relatos clásicos de espías con la típica comedia sobre la guerra de sexos. El resultado no tiene gracia ni interés alguno, muy en la línea de lo que su director ofrece en este tipo de cine. Y todo bajo el control en la producción por parte de su estrella femenina, Reese Whiterspoon, quien se hace acompañar de los emergentes Chris Pine y Tom Hardy en el reparto para una premisa que se centra en un triángulo amoroso adornado con tiros, explosiones y desaprovechando todas las posibilidades de la trama.



